El Parlamento de Navarra ha rechazado recientemente una moción que animaba a las familias a matricular a sus hijas e hijos en los colegios de la red educativa pública, presentada por Podemos y apoyada por el PSN.
Rechazada una moción de @ContigoZurekin para animar a las familias a matricular a sus hijos e hijas en la red educativa pública
— Parlamento de Navarra / Nafarroako Parlamentua (@parlamentoNA) March 3, 2026
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La exposición de motivos de la moción, sin embargo, iba mucho más lejos de animar a las familias a matricularse en la pública, sino que constituía un manifiesto en contra de la libertad educativa y a favor de acabar con la educación concertada:
“El sistema mixto, complementando la red de centros públicos, que abarca todo el territorio foral, con determinados centros educativos privados a través del concierto económico, procede de la LODE de 1985, fue concebido para garantizar la escolarización de toda la población. Al paso de los años, con los cambios demográficos y migratorios, se está mostrando generador de problemas de equidad, al no respetar el principio constitucional de la gratuidad de las etapas obligatorias; de los 6 a los 16 años.
Por otro lado, en un contexto de creciente diversidad religiosa y cultural, el mantenimiento de una patronal vinculada a la Iglesia católica, así como la transformación de colegios antes religiosos en nuevas cooperativas de padres, madres y profesorado, resulta difícil de conciliar con los principios de la cohesión social y del trato igualitario que las administraciones públicas deben conceder a todos sus ciudadanos.
La «libertad de elección de centro», reclamada por determinados sectores sociales, en ese sistema mixto se convierte en segregación. Las propias familias privan a sus hijos e hijas de la convivencia con la diversidad de la sociedad en la que viven. La concertación de centros no debe servir en ningún caso para la segregación social y la administración pública debe continuar tomando medidas para evitarlo”.
El texto, por diversos motivos, fue rechazado incluso por parte de los socios del PSOE y Podemos, pero expresa una vez más el empeño de las fuerzas que ahora ocupan el poder por acabar con la libertad educativa e imponer un modelo de pensamiento único a través de la educación. Constantemente estamos viendo expresiones diversas de estos ataques a la libertad educativa que no son más que un reflejo de esa voluntad uniformizadora alrededor del pensamiento de la izquierda, utilizando para ello la red pública de colegios.
Educación avala la salida del PAI en Joakin Lizarraga y otros tres colegios https://t.co/UXdGKXo1j3
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— Público (@publico_es) March 2, 2026
✍️Por Raúl Bocanegrahttps://t.co/yIjBWH8Gg6
Los ataques a la educación concertada, al PAI o a la asignatura de religión son otras tantas manifestaciones de fobia a la libertad. Tanto la educación concertada, como el PAI, como la asignatura de religión son opciones voluntarias. Pero ese es precisamente el problema para la izquierda. Que exista la libertad de elegir otra cosa estorba su afán de adoctrinamiento. Si la gente puede elegir otra cosa en vez de su papilla ideológica, seguramente elegirá la otra cosa. Si lo que ofrece la izquierda fuera maravilloso, no haría falta dejar a la gente sin alternativas. Llaman adoctrinamiento a poder elegir voluntariamente algo que no sea lo que ellos pueden controlar y utilizar, cuando adoctrinamiento es precisamente suprimir toda alternativa que no sea su forma particular de pensar.
Un comentario
– La moción dice:
«La «libertad de elección de centro», reclamada por determinados sectores sociales, en ese sistema mixto se convierte en segregación. Las propias familias privan a sus hijos e hijas de la convivencia con la diversidad de la sociedad en la que viven. La concertación de centros no debe servir en ningún caso para la segregación social y la administración pública debe continuar tomando medidas para evitarlo”.
– Lo mismo se podría decir con la libertad de elección de tu propia casa, de donde quieres vivir. La administración debería indicar donde debemos vivir, para que haya más diversidad. Así no habría barrios pobres y ricos, incluso en qué ciudad debes vivir.
– ¿Y por qué no dónde debemos trabajar? Todo en pro de la diversidad. Así tendríamos en los bancos directores que van vestidos como Alcaraz jugando el Open de Australia y en la administración quizás tengamos la suerte de que nos atienda un señor con zapatos y corbata.