Darse un paseo por las gráficas del Instituto de Estadística de Navarra es cualquier cosa menos relajante y satisfactorio. Tampoco podríamos decir que es desastroso. La Navarra que reflejan las estadísticas no es catastrófica, es mustia. Nos encontramos ante un declive y una falta de vigor evidentes. En general, además, perdemos pujanza respecto al conjunto de España. Las últimas publicaciones del NASTAT resultan bastante expresivas del estado de parálisis de una comunidad hace tiempo en pausa.
#ComercioporMenorNavarra Noviembre 2025
— Nastat (@nastat_na) December 30, 2025
La actividad comercial de #Navarra descendió un 0,3% en noviembre en términos interanuales. Y decreció un 4,3% en relación al mes anterior
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En economía hay valores subjetivos como la confianza o el optimismo que tienen no obstante una incidencia objetiva sobre el futuro económico. Podría pensarse que el optimismo y la confianza son el reflejo o la consecuencia de la situación económica, y en buena parte es lo cierto, pero no menos cierto es que la situación económica futura es también consecuencia del optimismo y la confianza, o del pesimismo y la desconfianza en su caso. Obviamente el crecimiento no se alimenta sólo de optimismo y de ilusión, pero en un entorno pesimista y desconfiado se contrae la inversión, el empleo y el gasto, lo que se convierte en una predicción autocumplida de un futuro peor.
#CoyunturaIndustrialNavarra Noviembre 2025
— Nastat (@nastat_na) December 30, 2025
Opiniones según tamaño de la empresa:
Las grandes empresas presentan opiniones más optimistas, las pequeñas mejoran y las empresas medianas reflejan opiniones similares a las de octubre
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Miremos donde miremos casi todas las gráficas son descendentes, menos los precios. Sucede además a menudo como hemos señalado que las sensaciones de los navarros, a veces también los datos objetivo, son peores que los del conjunto de España. El resultado de ya casi una década de políticas y gobiernos progresistas es una Navarra que no ilusiona y que no despega. Una Navarra que sigue a la cabeza de España, también porque sobre el conjunto de España pesan las políticas de un gobierno de extrema izquierda, pero cada vez con menos diferencia sobre el promedio.
#CoyunturaEconómicaHogaresNavarra 4ºT 2025
— Nastat (@nastat_na) December 29, 2025
La confianza de los consumidores navarros se debilita ligeramente en el 4º trimestre, tanto en términos intertrimestrales como interanuales
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No es un problema menor que este estancamiento foral se esté produciendo en un momento de bonanza y de hiperestimulación de la economía. Es decir, el contexto económico internacional es de crecimiento, los tipos de interés son relativamente bajos, el gasto público está por las nubes y las políticas del Banco Central Europeo y de la UE son absolutamente expansivas, empezando por la emisión y compra de deuda pública (imprimiendo dinero) y por el reparto sin tasa de fondos de ayuda europeos.
#SentimientoEconómicoNavarra 2025/3T
— Nastat (@nastat_na) December 29, 2025
La confianza de los agentes económicos de #Navarra desciende para el tercer trimestre
⬇️ En términos intertrimestrales: -1,3%
⬇️ En términos interanuales: -3,1%
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Así y todo lo resultados son menos que modestos. Estamos planos cuando debiéramos estar creciendo con fuerza y aprovechando el momento. ¿Qué pasará cuando la economía deje de estar dopada y desaparezcan los estímulos? Porque por su propia naturaleza los estímulos deben ser puntuales y coyunturales o es la imposibilidad de sostener indefinidamente esos estímulos artificiales la que provoca el colapso. Es más, ¿qué pasará no ya cuando desaparezcan los estímulos artificiales sino que encima lleguen las vacas flacas?

Es de temer además que llegado el momento sucederán las dos cosas a la vez, que llegarán las vacas flacas y caerán los estímulos artificiales, porque no tenemos políticos con visión ni valor como para poner fin a esos estímulos hasta que lleguen las vacas flacas y resulten impagables, con lo que el cambio de ciclo y la desaparición de los estímulos se aunarán al mismo tiempo para dar lugar a un batacazo mayor.