Después de todo el escándalo del campamento de Bernedo resulta que a lo mejor Bernedo no se repite este año, pero continúa en sus campamentos hermanos de Goñi y Abáigar, en la Comunidad Foral de Navarra, organizados por Sarrea Euskal Udaleku Elkartea, la asociación responsable de todos ellos.

Acabar con estos campamentos tras todas las denuncias de decenas de familias afectadas no está resultando tarea fácil. Por un lado, los organizadores vienen de un mundo experimentado en la sucesión de siglas ilegalizadas y en burlar la ley aprovechando cualquier recoveco. Por otra parte, es notorio el escaso interés de la administración vasca, y particularmente de la administración navarra, por acabar con este tipo de campamentos. Así, las noticias buenas y malas respecto a este asunto se suceden todos los días. Al menos el escándalo público servirá para informar a los padres interesados en matricular a sus hijos en algún campamento, para no acabar siendo víctimas de alguno de estos degenerados.
Escándalo en un campamento de Bernedo. «Para comer la merienda tenían que chupar el dedo del pie al monitor» https://t.co/kazWG7P9Tvhttps://t.co/Z3ki4z8Nus
— El Correo (@elcorreo_com) September 26, 2025

Llegados a este punto habría que preguntarse por que heterosexualizar a una persona, no digamos un menor, es terapia de conversión y está perseguido, pero “mariconizarlo” no. Sin embargo, esto es explícitamente lo que persiguen los promotores de estos campamentos abyectos. No hay nada en la organización de estos campamentos que no tenga el potencial de traumatizar a los menores. De hecho son muchos los testimonios de menores traumatizados al paso por estos campamentos y sus aberrantes prácticas rituales.
«Los monitores iban desnudos y se duchaban con nuestras hijas e hijos en el campamento». La Ertzaintza investiga el «infierno» que vivieron decenas de chicos y chicas de entre 13 y 15 años en un udaleku de Bernedo, en Álava https://t.co/66L0xm8YlPhttps://t.co/Jc8kdefet6
— El Correo (@elcorreo_com) September 25, 2025

Tras todo lo conocido resulta verdaderamente sorprendente que el Gobierno de Navarra no haya movido un dedo al respecto. En el mejor de los casos parece haber retirado la subvención a los campamentos hermanos del de Bernedo situados en Navarra, pero sin tratar de impedirlos. Como decíamos al menos las familias pueden estar ahora informadas de lo que espera a sus hijos si los apuntan a estos campamentos, gracias a los medios y las denuncias. Por desgracia también hay padres, como los de ciertas sectas, que apoyan estos comportamientos. Irónicamente, el gobierno que lo permite es el mismo que defendía que los hijos no son de los padres. Y efectivamente no lo son y es precisamente ante estos casos excepcionales y no como norma cuando debería actuar el gobierno. Por el contrario, lo que tenemos en este mundo al revés es que el gobierno revienta la libertad educativa de las familias con carácter general, pero después en cambio permite estos campamentos abominables.