Hoy sabemos un poco más que ayer sobre el pacto entre UPN y el PP para concurrir juntos a las elecciones generales del 29N, esas elecciones que hoy el CIS nos anticipa que las va a ganar arrasando el PSOE. La batería de preguntas es si Tezanos es un genio que ve algo distinto que todos los demás, si Tezanos es por el contrario un inútil que no ve lo que todos los demás ven, o si el resultado que pronostica el CIS incluye el pucherazo electoral en el censo, de modo que el CIS vendría a ser una forma de justificar retrospectivamente ese pucherazo el 29N, alegando que el resultado no era tan increíble y que ya el CIS lo había pronosticado.
📊Hoy se ha publicado la primera encuesta del CIS tras la convocatoria electoral, y este es el resultado en intención de voto:
— EL PAÍS (@el_pais) October 14, 2026
🔴 PSOE 34% (+3)
🔵 PP 22,2% (-3,3)
🟢 Vox 17,1% (+5)
⚪ Sumar 6,1% (+0,4)
🟣 Podemos 3,1% (-0,6)
🟡 ERC 3% (+0,5)
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Volviendo al pacto UPN y PP, lo cierto es que la novedad es poca respecto a ayer. Se trata de un acuerdo de mínimos consistente en presentarse juntos bajo el único compromiso discernible de apoyar una investidura de Feijóo. Ambas formaciones conservan su nombre, las papeletas del Congreso y el Senado incluirán los logos de las dos formaciones, el número 1 de la lista será para UPN y UPN tendrá voz propia desde el Grupo Mixto. Consiguientemente no hay un acuerdo marco que incluya también las elecciones autonómicas y municipales, de modo que la coalición se limita sólo a las generales y sólo con el escaso contenido descrito. El pacto recoge una serie de compromisos respecto a la defensa del régimen foral, el Canal de Navarra o el AVE, pero su valor es simbólico puesto que se trata de cuestiones en las que ya existe una coincidencia total previa al acuerdo y al margen del mismo. Teniendo en cuenta que también por separado el PP y UPN previsiblemente habrían obtenido un diputado, como sucedió en 2023, la relevancia política del acuerdo no es por tanto muy concluyente más allá de intentar asegurar 3 senadores, evitar sorpresas e imprevistos, o permitir que en el mapa electoral del 29N Navarra no aparezca como una isla roja en un mar azul.
✅ El Consejo Político de UPN aprueba con el 93,5% de apoyo el acuerdo para concurrir con el PP a las elecciones generales.
— UPN (@upn_navarra) October 13, 2026
UPN encabezará tanto la lista al Congreso como al Senado y seguirá teniendo voz propia en defensa de los intereses de Navarra.https://t.co/nZKiZeirDk
El PP ya ha mostrado su disposición a alcanzar un acuerdo electoral con UPN para las elecciones forales, donde sobre todo en los ayuntamientos podría tener más sentido, pero de momento ese escenario parece postergado para más adelante y UPN seguramente prefiere esperar los resultados del 29N para estudiar ese cuadro. Efectivamente la pérdida del poder por parte de Sánchez también podría dar lugar a un nuevo escenario en Navarra y ahí UPN tendrá que estudiar sus cartas antes de llegar a nuevos acuerdos. Apoyar a Feijóo en la investidura no es una concesión relevante al PP porque de hecho sacar a Sánchez de Moncloa es la condición de posibilidad para poder hacer algo en Navarra, pero una vez sacado Sánchez de Moncloa, y si efectivamente se abre un nuevo escenario con “otro PSOE”, la jugada de UPN podría ser pactar con el PSN o incluso con Geroa, y evitar un pacto con el PP en Navarra o un contrato de permanencia con el PP de su diputado en el Grupo Mixto.
🎙️@sergiosayas apuesta por la coalición UPN-PP también en las foraleshttps://t.co/vBV0xIx9Tt pic.twitter.com/MVFZaKpJSa
— Navarra Televisión (@NavarraTV) October 14, 2026
El pacto entre UPN y PP tampoco aborda la posibilidad de que el sanchismo obtenga 175 diputados y UPN tuviera la llave de la gobernabilidad en España con un diputado. ¿Qué pasaría en ese escenario si el PSOE, como pronostica el CIS, fuera además el partido más votado y como tal hubiera una investidura de Sánchez antes que una de Feijóo? UPN podría pedir el Gobierno de Navarra o una base de submarinos nucleares en la Mareta. ¿En qué quedaría entonces el acuerdo de mínimos con el PP?
Una mujer de UPN encabezaría la lista al Congreso y el PP iría de nº 2, en una coalición a las generales del 29-N https://t.co/gNHR5pU2Hh
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) October 13, 2026
Por supuesto un escenario como el anterior parece muy remoto e improbable, pero los buenos acuerdos deben servir precisamente para resistir los escenarios remotos o improbables, como que un sujeto sin escrúpulos y dispuesto a dinamitar el estado de derecho, posiblemente implicado en graves asuntos de corrupción, pueda llegar a Moncloa. Para resistir escenarios previsibles y terremotos pequeños cualquier acuerdo o cualquier constitución es buena. El auténtico valor se demuestra en situaciones excepcionales. Por lo demás el acuerdo UPN-PP en principio es bueno, aunque desde luego es tan poco ambicioso y glamuroso como su nombre, y siendo realistas es sólo el mínimo contenido posible para permitir hablar de un acuerdo.