Casualmente, porque pensar otra cosa sería terrible, desde que Pedro Sánchez anunció su adelanto electoral se ha multiplicado la violencia en las calles. El sanchismo utilizó a su desahuciada número 200.000 para sacar a la gente a la calle, montar acampadas y agitar a los grupúsculos más violentos de ultraizquierdistas, secundados por la delincuencia importada magrebí siempre interesada en disfrazar cualquier saqueo de causa social. Ayer le tocó el turno a Bilbao, antes fueron Madrid, Pamplona, Coruña, Valencia o Aviles, y antes que ellas media Francia y París como fuente de inspiración.
Coches ardiendo en una calle de Bilbao durante los disturbios tras el acto frustrado de Vito Quiles https://t.co/UjSwY2KPON pic.twitter.com/VoHZUEfijF
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🇪🇸 Simpatizantes de extrema izquierda AGREDEN a vecinos de Bilbao por recriminarles los actos vándalicos
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"FUERA DE AQUÍ"
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¿Le beneficia la violencia callejera a la izquierda de cara a las próximas elecciones? Al parecer la izquierda española considera que sí. Como diría Zapatero, el renombrado joyero socialista que gracias al 11M antecedió a Sánchez en el poder: “nos conviene que haya tensión”. El CIS señala que el sanchismo ha polarizado a la izquierda de una forma nunca antes vista en la España democrática y que la extrema izquierda es el lugar de la escala ideológica donde se autoubican actualmente la mayor parte de los simpatizantes izquierdistas. Una vez que has llevado a casi todos los izquierdistas hacia la extrema izquierda, hacer cosas de ultraizquierdistas como quemar las calles y vandalizar los comercios es lo que debe hacerse para excitarla y movilizarla. O al menos esa parece ser la teoría. La realidad es que buena parte de la sociedad española contempla la deriva violenta de la izquierda entre asustada y horrorizada. ¿Y si Sánchez en su sabiduría se está equivocando?
Podemos pide prudencia, pero no descarta agentes infiltrados tras los disturbios en Bilbao y Barcelona. pic.twitter.com/NTBs6f6C32
— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) October 27, 2026

Ante la violencia callejera de la extrema izquierda siempre interesa acudir a las fuentes conocedoras de la materia, como Podemos y Bildu. En este sentido resulta reveladora la forma de encarar los últimos actos violentos en Bilbao de Ione Belarra. Básicamente Ione Belarra no sabe cómo encararlos. El motivo es muy sencillo: partidos de ultraizquierda como Podemos no condenan la violencia porque es mala y antidemocrática, sino que la condenan sólo cuando no es su violencia. El punto es que ahora mismo no tienen muy claro si la violencia de Bilbao es o no es su violencia, así que no saben si condenarla o no condenarla. Si es violencia de los suyos no la condenarían, pero no descartan que sea una violencia provocada por policías infiltrados para culpar a la izquierda de la violencia vandálica. Ya se sabe que la policía hace cosas raras como investigar a Cerdán o infiltrarse entre la buena gente que se pasea plácidamente en lancha planeadora para colocarle bolsas de droga. Hay que tener en cuenta que Ione Belarra vive en un universo en el que los delitos los comete la policía y el comunismo funciona.
EH Bildu se desmarca de la condena por los disturbios y los gritos a favor de ETA en Bilbao.https://t.co/T80h7ZKH3O
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Los ertzainas denuncian que recibieron órdenes de no intervenir en los disturbios de Bilbao y que agentes fueron enviados a casa https://t.co/7GPcdpkZkx
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Da la impresión de que si la violencia callejera de la izquierda funciona en las encuestas entonces se atizará aún más, atribuyéndola a la desigualdad, al problema de la vivienda o a la injusticia social, y presentando a la izquierda como la gran baza electoral para resolver los problemas de desigualdad, vivienda e injusticia social. El problema es que mucha gente se pregunta en qué ayuda a combatir la desigualdad, frenar el fascismo o resolver el problema de la vivienda quemar una mercería. Y también mucha gente se pregunta si acaso no son los mismos izquierdistas que se presentan como los magos que van a solucionar esos problemas los mismos que llevan gobernando ocho años y con los que se han multiplicado todos esos problemas. Si por tanto a la izquierda se la va mano quemando y saqueando las ciudades españolas, habrá que echar la culpa a Trump como del asalto a Ceuta. Tan pronto como la izquierda decida que quemar las calles es contraproducente, seguramente cesará la violencia en las calles, lo que por otro lado probaría la responsabilidad en esa violencia de la izquierda, si la puede activar y desactivar a voluntad, aunque después le eche las culpas a los judíos, a los buitres, a Trump y a la OTAN.
Cánticos de Gora ETA.
— Unai Laño (@LanoUnai) October 26, 2026
A ver mañana como explica Rufián que detrás de esto está la malvada ultraderecha. pic.twitter.com/vrGAkqevzL
Por el momento, sin embargo, se observa descoordinación e indecisión en la izquierda respecto a quemar las calles de España. Belarra ayer amagaba con rechazar la violencia en Bilbao porque Bildu se había desmarcado de ella, pero hoy Bildu se vuelve a aproximar a los violentos de Bilbao negándose a condenarlos. A ver si los condenas y resulta que son los tuyos, como por otro lado indican todas las señales y como si hubiera otros que se dedicaran a la kale borroka. Por otro lado, conociendo el percal, no cabe temer otra cosa que una violencia extrema cuando la izquierda empieza a cambiar los logos por corazones, a hablar de amor y a besarse en los escenarios. Viva el fuego. Viva el amor.