¿Por qué Pedro Sánchez o el ministro Marlaska no han sido llamados a comparecer en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados sobre la DANA? Ayer vimos comparecer a Feijóo, lo cual resulta llamativo porque el líder del PP no tiene ninguna competencia sobre la gestión de la DANA. ¿Cómo puede ser que le hagan comparecer a Feijóo y no a Pedro Sánchez o a Marlaska? De acuerdo que es todo una farsa, pero podrían disimular un poco que lo es, dar al menos una oportunidad a algún despistado para pensar que a Rufián, al PSOE o a Podemos les interesa un protón la verdad. Recordemos por ejemplo cuando desde Podemos se acusaba al gobierno de dejar tiradas a las víctimas de la DANA para agravar adrede las consecuencias de la tragedia y que hiciera más daño cuando la usaran políticamente contra el PP.
He dado la cara en la comisión de investigación sobre la dana y he dicho lo que pienso. He asumido mi responsabilidad.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) February 2, 2026
Sorprende que no hayan llamado a nadie del Gobierno cuando tenían la competencia. ¿Dónde está su comité de crisis?
El Gobierno de Sánchez no asumió su… pic.twitter.com/sAy8Tv1xu5
Los testimonios de las víctimas y los documentos periodísticos son por lo demás abrumadores. A las víctimas las dejaron tiradas 72 horas sin ayuda. ¿Cómo es que los señores diputados de la mayoría sanchista del Congreso no demandan respecto a este hecho ninguna explicación? Que declare el gobierno de Sánchez qué órdenes dio al Ejercito, la Guardia Civil o la Policía, y cuándo las dio, y que declaren también los mandos del Ejercito, la Guardia Civil y la Policía a ver qué ordenes recibieron. El hecho es que la ayuda no llegó en un plazo inexplicable y tendrían que haber dimitido toda la cúpula política o toda la cúpula militar (o ambas) de este país. No es a Feijóo al que ERC o Bildu le tienen que pedir ninguna explicación sobre lo único que les interesa de la DANA que es la vida sexual del impresentable Mazón.
Feijóo desnudando la miseria moral de Rufián:
— Edurne Uriarte (@EdurneUriarte) February 2, 2026
“Si yo tuviese responsabilidades de Gobierno, usted ya me habría llamado asesino, y habría traído un trozo de carril y lo habría puesto en su escaño” pic.twitter.com/FPMUwF2Oke
Por lo demás, hay un par de evidencias fuera de toda duda a estas alturas respecto a la DANA, con o sin comisión sanchista de investigación. La primera es que estamos apañados si para escapar de una catástrofe tenemos que esperar a que nos avise el gobierno. Llaman asesino a Mazón por no mandar un SMS un cuarto de hora antes o después, como si eso hubiera marcado la diferencia cuando las redes sociales y las cadenas estatales privadas, no por cierto las públicas, estaban emitiendo constantemente información en vivo sobre la situación. Hablan como si la gente para estar informada dependiera de un SMS del gobierno. Por otra parte llama asesino a Mazón la misma gente que tuvo semanas para avisar del COVID pero se dedicó a negar la amenaza porque había que celebrar el 8M a toda costa. ¿Es un asesino Mazón por no mandar un SMS y no son asesinos todos los que negaron el peligro del COVID hasta pasado el 8M? ¿Cuántas muertes se habrían evitado tomando antes medidas de contención? El último en avisar del COVID y en informar correctamente sobre él fue el gobierno. Estamos premuertos si para salvarnos de cualquier desastre tenemos que esperar que nos informe el gobierno.
Mandar un SMS quince minutos antes o después tampoco elude la cuestión principal, que es la limpieza de los cauces y las obras hidráulicas necesarias para contener las riadas. Es ridículo pretender que mandar un SMS evita la necesidad de llevar a cabo todas esas obras y todo ese mantenimiento. La tragedia de la DANA tiene mucho más que ver con la filosofía de que hay que renaturalizar los cauces y por tanto ni limpiarlos ni hacer obras hidraúlicas que con la hora a la que se mandó un SMS. Por otro lado, el mantenimiento de los cauces de cara a las inundaciones, o de las zonas forestales de cara a los incendios en verano, se encuentran con un problema añadido al ideológico que es la falta de recursos para prevención y mantenimiento. El gobierno naufraga en el mantenimiento de los cauces y las zonas forestales igual que naufraga en el mantenimiento de las carreteras o las vías del AVE. Son estas obras y no un SMS las que realmente evitan o al menos mitigan las catástrofes y las cifras de muertos. Si convertimos en lo fundamental los avisos del gobierno en lo único que podemos desembocar es en declarar una especie de estado de alerta permanente para que con esa mera declaración los gobernantes puedan lavarse las manos de todo. Por supuesto el gobierno debe alertar, pero lo esencial son los años de obras y trabajos que se han realizado o no se han realizado antes de ese minuto en que se envía la alarma. Como lo fundamental antes de la tragedia es esto, y lo fundamental después es movilizar todos los recursos del estado, el sanchismo evita llamar a dar explicaciones a Sánchez o a Marlaska, y se se centra en querer saber una talla de sujetador pero sin decirlo claramente tampoco. Esto no es naturalmente exculpar a Mazón, es no exculpar a todos los demás que están por encima y además de Mazón. Lo peor sin embargo de centrar el foco sólo en las andanzas de Mazón, y no en la necesidad de infraestructuras, es que no se ha hecho nada para evitar la siguiente catástrofe. No se pueden hacer las obras porque sería reconocer que había un problema de falta de obras, y eso sería desviar el foco de El Ventorro. Así que los valencianos siguen vendidos y son víctimas del control de daños del aparato gubernamental encargado de confeccionar el relato.
Electoralmente, ha circulado en las últimas horas una encuesta interna filtrada por Compromís, con todas las cautelas por tanto de algo que viene de Compromís. Así y todo el resultado de esta encuesta refleja un cuasi empate entre bloques no muy distinto que el producido en 2023. Tiene algún sentido. Los votantes descontentos con la gestión del PP van a VOX y los descontentos del PSOE se van a Compromís. Para que después algunos políticos nieguen la utilidad para evitar las riadas de las estructuras y muros de contención.