Es curioso el caso del Partido Popular y de Feijóo. Los populares lamentan amargamente el surgimiento de VOX, les incomoda la existencia de VOX, a menudo dicen cosas terribles de VOX, no quieren pactar con VOX, pero sin embargo, ¿no son los populares los responsables del surgimiento de VOX? Es más, entre los propios populares, ¿no son precisamente los más contrarios a VOX y centriremilgados los más responsables de la existencia de VOX? A fin de cuentas, VOX no es otra cosa que la materialización en otro partido de la frustración de muchísimos votantes del PP cansados de ver que votar al PP no servía para cambiar nada. Los populares más reacios a VOX, que se compren un espejo para entender el surgimiento de VOX.
No se puede coger la bandera de la vida y luego legislar y mirar a otro lado con la muerte.
— Universitarios Católicos (@UniCatolicos_es) June 18, 2026
Señor Feijoo, ¿hace una semana no fue usted quien decía que suscribía de la “a a la z” el discurso del Papa?
Ahora no lo suscribe tanto, ¿no? pic.twitter.com/25QPMsMRo9
¿Y dónde colocamos a Feijóo? No ya las encuestas, sino los propios resultados electorales de las últimas elecciones autonómicas celebradas resultan concluyentes. La izquierda cae pero el PP no sube. El PP no recoge el hartazgo con la izquierda. Es posible que, en unas elecciones generales, por lo que apuntan las encuestas, el PP no obtuviera más diputados que en 2023. La victoria se cimentaría sobre el ascenso de VOX. El liderazgo de Feijóo no hace crecer al PP, hace crecer a VOX.

A este respecto la entrevista ayer al líder popular en El Hormiguero resultó de lo más ilustrativa. Tras aplaudir al Papa en el Congreso y asegurar que compartía completamente su discurso, Feijóo sin embargo aseguró que no cambiaría una coma a las leyes del aborto y la eutanasia. ¿Seguro que escuchó bien al Papa? Feijóo además tiene una forma peculiar de justificar su inmovilismo. Es que la ley abortista española es similar a las leyes abortistas de la UE. Que aborte quien quiera sin impedimentos, puesto que es legal abortar sin impedimentos. O sea, que Feijóo no tiene ideas ni valores propios sino referencias exteriores. Para que cambiara la ley del aborto en España habría que cambiar primero las leyes del aborto en los países de nuestro entorno. ¿Cuál es entonces la posición de Feijóo? La del entorno. ¿Cómo se llama al que no tiene ideas propias sino que tiene que mirar lo que piensan los demás antes de opinar? Y si no va a hacer nada porque las leyes no ponen ningún impedimento a abortar, ¿por qué no cambia la ley? ¿No se presenta a las elecciones precisamente para poder cambiar las leyes? Para dejar sin tocar las leyes que aprueba la izquierda, ¿para que necesitamos a la derecha? Si las alternativas son que legisle sobre todas las cosas la izquierda, y que de vez en cuando haya algún paréntesis entre los gobiernos de izquierda en los que el PP no cambie nada, ¿puede extrañar que aparezca un partido como VOX que por lo menos tiene un discurso propio y confronta sus propuestas con las de la izquierda? ¿Y se puede llamar a VOX extrema derecha cuando en el espacio entre el PP y la extrema derecha todavía cabrían 14 partidos?
Feijóo acepta ya una coalición con Abascal pero con 'líneas rojas': 'Respeto a las autonomías, a la igualdad de género y a los derechos LGTBI' https://t.co/JSAFyphVfi
— El Periódico (@elperiodico) June 17, 2026
El discurso de Feijóo puede tener una virtud, que sería intentar ampliar la zona de pesca de la derecha. Es decir, si el PP se acerca a VOX es posible que la derecha cubra menos espacio. Si el PP se acerca al centro la derecha puede cubrir más espacio electoral. Un PP girado hacia el centro y hablando de líneas rojas puede desactivar el discurso del miedo a la derecha que le funcionó bien a P.S en el año 2023. Al menos esta podría ser la teoría.
🔴 ÚLTIMA HORA | Feijóo pide a Sánchez que facilite su investidura para una legislatura de dos años. Tras ese periodo, se celebrarían elecciones generales https://t.co/pywPpW3WT1 pic.twitter.com/Srj44LtErH
— EL PAÍS (@el_pais) August 30, 2023
La pregunta es si Feijóo exagera por estrategia sus diferencias y líneas rojas con VOX o genuinamente siente rechazo por VOX. En este sentido cabe cuestionarse qué haría Feijóo si el PSOE post Sánchez (asumiendo que llegara a existir eso) le ofreciera una abstención posibilitadora para poder ser investido sin VOX. En realidad Feijóo ya ha manifestado que preferiría gobernar acordando con el PSOE que con VOX. ¿Pero cómo vas a desmantelar las políticas del PSOE con el PSOE? Las alternativas serían PSOE o PSOE. O un gobierno del PSOE o un gobierno maniatado por el PSOE. Que viene la extrema derecha y el cordón sanitario son las dos varitas mágicas del PSOE para tener el poder eternamente y para poder robar sus prebostes con absoluta impunidad.

El PP no ha pactado con el PSOE sólo cuando el PSOE no ha querido/necesitado pactar con el PP
La única alternativa a este escenario es la fortaleza de VOX. El PP tiene que saber que abrazar al PSOE tiene un precio electoral. Tiene que saber que, incluso, ese precio puede ser la extinción. Basta a este respecto observar lo que ha pasado con los populares europeos que han abrazado la doctrina del cordón sanitario y ahora han visto el sorpasso electoral de los partidos equivalentes a VOX. Para empezar es fundamental que al PP no le basten los votos de Junts y el PNV para poder gobernar. Es imprescindible que VOX tenga un buen resultado para evitar esa tentación. Lo ideal sería que el PP no llegara a los 176 diputados ni sumando con el PSOE. Lo que desde luego va dejando claro Feijóo es que la opción menos segura para garantizar un cambio real es votar a Feijóo. La reacción de Abascal si ayer vio El Hormiguero seguramente fue mandarle un ramo de flores a Feijóo, probablemente amarillas y rojas por ser un radical.