Como viene sucediendo desde hace tiempo, las noticias se suceden a tal velocidad y con tal gravedad que se nos escapan acontecimientos que normalmente merecerían nuestra atención y preocupación. La noticia es que ha vuelto la electricidad a Berlín. En realidad, la noticia es que Berlín llevaba varios días en buena parte sin luz. En plena ola de frío había cerca de 100.000 personas sin electricidad ni calefacción. Esto además no se ha debido a un accidente o una caída del sistema por culpa de la Agenda 2023, sino ya directamente por un sabotaje directo de un grupo de ultraizquierda.
Gran apagón en Berlín: volvió la luz tras días oscuros
— DW Español (@dw_espanol) January 7, 2026
Unas 100 000 personas se quedaron sin electricidad en el suroeste de Berlín. Un grupo de extrema izquierda reivindicó el ataque a un puente de cables. #Berlin #berlinblackout
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La causa del apagón ha sido un incendio intencionado en un puente de cables sobre el canal de Teltow, que dañó varias líneas de alta tensión conectadas a la central eléctrica de Lichterfelde. Las autoridades lo investigan como sabotaje políticamente motivado por extremistas de izquierda.
Vulkangruppe, los "ecoterroristas" de izquierdas que han apagado Berlín para acabar con "los ricos" y están obsesionados con Tesla https://t.co/4IT6mk6Ret
— Jose A. Olmeda🇪🇸🇮🇱🇺🇦 (@Jaolmedagm) January 6, 2026
El grupo radical de extrema izquierda Vulkangruppe se atribuyó la responsabilidad mediante un comunicado. En él, justifica el ataque como protesta contra la industria de combustibles fósiles y el consumo energético, incluyendo el derivado del establecimiento de centros de datos de IA. El comunicado se considera auténtico por las autoridades y este grupo ya ha reivindicado ataques similares en el pasado, como uno en septiembre de 2025 que causó otro apagón importante también en Berlín. La Fiscalía Federal alemana ha asumido la investigación por posibles delitos de sabotaje anticonstitucional, incendio provocado y pertenencia a organización terrorista. El alcalde de Berlín, Kai Wegner, lo calificó como un acto de terrorismo que ha puesto en peligro vidas. De hecho no es descartable que haya muertes atribuibles a este sabotaje cuyas consecuencias se han prolongado durante días en condiciones extremas.
Muere una anciana de 83 años por hipotermia tras el apagón provocado por un ataque terrorista de extrema izquierda en Berlínhttps://t.co/6uBJtM6cQ3
— LA GACETA (@gaceta_es) January 8, 2026
Respecto a esta noticia cabe destacar tanto su importancia objetiva como su escasa repercusión. Como el caso de los acuchillamientos y atropellos islamistas, las medidas de seguridad o directamente la suspensión de determinados actos navideños, una noticia como esta pasa casi desapercibida porque estropea el relato oficial. El relato oficial establece que no hay un problema migratorio. El relato oficial establece que no hay un problema con el radicalismo islámico sino un problema de “islamofobia” cuando se denuncia el radicalismo islámico. El relato oficial establece también que hay una amenaza de extrema derecha, pero que no hay ningún problema ni ninguna amenaza en la extrema izquierda, aunque la que te deje sin luz y sin calefacción en plena ola de frío sea la violencia de extrema izquierda. ¿Ha habido un apagón de varios días que ha afectado a 100.000 personas en Berlín? Curiosamente cabe sospechar que esta noticia habría tenido más repercusión si hubiera sido un apagón accidental que habiendo sido un atentado de un grupo de extrema izquierda.