Las Cuencas Prepirenaicas son tres, la de Pamplona, la de Aoiz y la de Lumbier, aunque las de Aoiz y Lumbier se tienden a agrupar y denominar como la Cuenca de Aoiz-Lumbier. Como ya hemos mencionado otras veces, y aquí profundizaremos, el carácter prepirenaico desde siempre ha sido como su clima y geografía; intermedio entre el sur y el norte de Navarra, mestizo si se prefiere el término, entre el montañés y el ribero.
No es solo que el habitante navarro prepirenaico se haya considerado así desde antaño como han documentado diferentes autores, sino que hoy los autores modernos lo ven así en el clima sustancialmente menos húmedo (se suele clasificar como mediterráneo húmedo) que el de más al norte y por tanto con cultivos más mediterráneos como la cereza de Echauri, la vid y el olivo, además de dar origen a un paisaje amarillo en verano que contrasta con el perenne verde norteño.
Aunque aquí hablemos del conjunto de la Zona Media Septentrional, el enfoque principal es la Cuenca de Pamplona. Así en la toponimia menor de localidades de la Cuenca se cuentan más de 60 veces el nombre “viña” y un puñado de veces “parra” y otro puñado de derivados “ardo”, vino en euskera. Al contrario que hace cien años hoy en día ni las viñas ni los olivares son frecuentes, pero en un mapa del olivo en España se puede apreciar que su límite norte está en la Navarra Media Septentrional, la de las Cuencas Prepirenaicas.

Si los romanos fundaron Pamplona para establecer un campamento militar en la meseta sobre la que se erige -una antigua terraza del Arga- fue por su facilidad defensiva. Con los siglos vino lo demás. El crecimiento urbano de la Cuenca por excelencia (la de Pamplona) se dio principalmente por el emplazamiento de la Cuenca entre dos áreas que complementaban sus recursos (Montaña ganadera y forestal y Ribera agrícola) y por confluir las grandes rutas naturales de comunicación, además del Camino de Santiago francés, pues sus dos ramales (el navarro y el aragonés) surcan la Cuenca de Pamplona.
Si en general los habitantes de las localidades de la Cuenca de Pamplona se consideraban desde antiguo a sí mismos como barrios de la ciudad, y hasta había leyes que lo corroboraban, en el caso de Villava en cierto sentido podemos hablar de ser un barrio de un barrio de Pamplona. Y es que a los pobladores de Villava se les otorgó el fuero del Burgo nuevo de San Nicolás y los pleitos y diferentes registros históricos documentan esta situación especial de Villava con Pamplona respecto a otras localidades cuencas.
Ya hemos mencionado en otras ocasiones el carácter intermedio del clima y paisaje de las Cuencas Prepirenaicas (las de Pamplona, Aoiz y Lumbier), que ni es el secarral de la Ribera ni el humedal de la Montaña. Y aquí observaremos que este carácter intermedio, mestizo incluso, no es solamente cosa actual sino que se ha dado desde hace siglos, incluso milenios, si contamos los “fundis” romanos que anteceden la era cristiana.
Y es que los topónimos romanos acabados en ain, aun, ano…no solo es que hayan dejado una huella indeleble en Navarra, sino que en la Cuenca de Pamplona son especialmente abundantes. De hecho incluso se han hecho mapas que a simple vista se puede observar que se superponen a la Cuenca de Pamplona y en parte a la de Cuenca de Aoiz.
La mayoría de los estudios de topónimos con sufijos romanos se centran en los acabados en ain, por lo que los mapas de frecuencia de topónimos romanos resultantes muestran una extensión algo menor que si incluyeran los topónimos terminados en aun y ano.

Un fundi romano era una explotación agrícola que se tendía a localizar en torno a la ciudad principal, en este caso Pamplona. Era una suerte de casa de campo con enfoque comercial.
En la Cuenca de Pamplona hoy en día no abunda la vid y el olivo, pero hasta hace no tanto estos cultivos tenían cierta extensión. De hecho en la Cuenca contamos con varios topónimos menores relacionados con la producción de vino y aceite de oliva, productos quintaesencialmente romanos o mediterráneos. Es más, la Cuenca de Pamplona es el límite norte del cultivo del olivo.
Si los fenicios trajeron el cultivo de la uva y de la aceituna y los griegos y los cartagineses extendieron su cultivo, son los romanos los que lo llevaron a su explotación masiva a la mayoría de la península porque los anteriores se limitaron a zonas más cercanas al Mediterráneo.
Esto lo confirma un producto comprado por los guiris como típico pamplonés, la bota de vino, que como cualquier localidad que la fabrica, tiene su origen en nuestros antepasados romanos. Es un orgullo descender de los autóctonos vascones y celtas, así como de los romanos.
Por muy al norte que estén Pamplona y su Cuenca la tendencia ha sido a expandirse o relacionarse con el Valle del Ebro como lo muestran el rosario de castillos navarros que hubo en pleno territorio aragonés y valenciano, así como la extensión del apellido “Navarro” (o Esparza y Munarriz apellidos más específicos de la Cuenca) por el litoral mediterráneo. El 90% de Navarra desagua en el Mediterráneo, lo que significa que Navarra está porcentualmente mucho más metida en el Valle del Ebro (no necesariamente pegada al Ebro, pero sí regada por sus afluentes) que en otro sitio, aunque nos pille el Atlántico mucho más cerca.
De ahí que la mayoría de las conquistas e influencia nos hayan venido desde el Mediterráneo, ya sean fenicios, griegos, romanos, árabes, vikingos… Sí, hasta los hombres de pelo rubio platino del norte, esos escandinavos que aterrorizaron la Europa medieval, atacaron Pamplona desde el Mediterráneo, remontando el Ebro y el Arga, en lugar de entrar por el Cantábrico.

El Cantábrico se puede observar a simple vista mucho más cercano a Navarra que el Mediterráneo como sucede con las capitales vascas que están más cerca de Pamplona que las aragonesas, aunque no de la riojana Logroño.
Visualmente en el mapa se ve la escasa distancia física entre Pamplona y San Sebastián o entre Pamplona y Vitoria o Bilbao en comparación de la distancia que hay entre las capitales de las otras provincias vecinas, ya sean Huesca, Zaragoza o Soria. Logroño está literalmente pegada a Navarra.
Si nos guiamos por el mapa político (y cualquier mapa que no refleje claramente el relieve), exceptuando La Rioja, las capitales vascas ganan por cercanía a las aragonesas y a Soria por goleada. Pamplona está mucho más cerca, pero en la práctica no es así, pues todavía hoy en día contamos con obstáculos en forma de montañas, curvas, puertos e inclemente mal tiempo que alarga el viaje sobremanera.
Eso cuando los túneles no están cerrados por filtraciones o los puertos no están cerrados por lluvia o nieve, algo que no sucede en el camino de Pamplona a Zaragoza. Y estamos hablando de hoy en día, cuando hay buenas autovías (de Tudela a Zaragoza hay dos) y ferrocarriles para salvar los obstáculos de la naturaleza. Así la Cuenca de Pamplona tiene forma de cubeta inclinada hacia el Ebro y el Mediterráneo y con barrera hacia el Atlántico.

Pero antaño no había estas buenas carreteras y vías férreas y la naturaleza era la que determinaba los contactos e influencias. De ahí las citadas influencias o que el territorio de los vascones se compusiera básicamente de lo que hoy son Navarra y las provincias aragonesas de Huesca y Zaragoza, mientras que casi nada del actual P. Vasco era vascón.
En la parte occidental de los antiguos vascones surgió el reino de Pamplona (luego Pamplona-Nájera y posteriormente Navarra), mientras que del territorio vascón más oriental surgió el reino de Aragón.
Nuestros primeros reyes eran los mismos que los de Aragón y las dinastías navarras se circunscribían geográficamente a zonas de Navarra más cercanas geográficamente a los actuales Aragón y La Rioja que al actual P. Vasco, igual que los panteones reales que fuera de la actual Navarra se encuentran mayormente en las actuales autonomías de Aragón y La Rioja, no en la vasca. Es cuestión de la madre naturaleza que ha creado autopistas (ríos) y muros (montes), no de la política. Hasta los almadieros roncaleses y salacencos han navegado en almadía hasta Zaragoza y el delta del Ebro en su desembocadura en el Mediterráneo.
En nuestra área geográfica los centros de difusión de la cultura, en latín, así como en romance se circunscribían principalmente a monasterios como los de Leyre (Navarra), San Juan de la Peña (Aragón) o San Millán de Cogolla (hoy La Rioja), entonces parte del reino de Navarra. De ahí que el romance navarro y aragonés se engloben en lo que se conoce como navarraoaragonés y que si comparamos el Vocabulario Navarro (José María Iribarren) con diccionarios aragoneses se confirma que son la misma lengua. Y la constante coincidencia de términos navarros con uno u otro diccionario de lengua aragonesa no es exclusiva de zonas cercanas a Aragón, sino que también es habitual en zonas tan alejadas como la muga de Tierra Estella con Álava e incluso, en menor medida la Cuenca de Pamplona.

Habla y Toponimia Cuenca
Incluso en el hablar cuenco hay documentados rasgos medievales del romance navarro: adaquí, adaIli, aday, drecho, jóvena… Adicionalmente de forma recurrente la toponimia menor (la que determina qué lengua se hablaba) de la Cuenca también recoge términos navarroaragoneses: Nobla, Cascallo, Ferraz, La Ripa, La Plana, Regachos…
El diminutivo ico/ica se da en toda Navarra y en la Cuenca de Pamplona no falta ni en la toponimia menor. Se observa el fenómeno Fuentica/Puentico común en la parte norte y la Cuenca, coincidente con el norte de Aragón, mientras que más al sur de Navarra y de Aragón se prefiere el modelo Fuentecica/Puentecico:
Garricas (Garriques, Carriques, Carricos, Las Carricas), Alica, La Fuentica, El Cerradico, Bajo la Peñica, Varachico (Barachicos), La Erica, Cacharricos, Joanico, Sanchico, Lechurrico (Churrico), Cuartico el Cura, Donde el Pradico, Lavadorico, El Cerradico, Iturricos, El Altico, Barachico, Puerta de Fernandico, El Montico, Altico del Sotico, El Montico, El Puentico, El Barachico, Barachico, El Sotico, El Carasolico, Fuente Chorrico, Altico de las Roturas, El Altico del Medio, Barachico, Altico de Biscar, Veroquico, Altico de Marquirios…
No olvidemos que por milenios la Cuenca de Pamplona (hasta los 1990 que inventaron el término Iruñerria) se ha llamado Cuenca de Pamplona y hasta Plana de Pamplona. No era un nombre artificial ni ajeno, pues no solo Navarra como conjunto, sino la Cuenca de Pamplona fue profundamente romanizada como se ve en la toponimia.
El Baile de la Era, Baile de las Cuencas Prepirenaicas
Las eras suelen estar junto a las casas. Una era es un terreno no demasiado grande y más bien llano y suficientemente seco para extender cereal, legumbre… Obviamente el hecho de que sean llanas y especialmente secas descarta las zonas del norte de Navarra; al menos las del noroeste que son las más húmedas.
El baile de la era es considerado el baile más típico de las dos Cuencas Prepirenaicas (la de Pamplona y la de Aoiz-Lumbier), así como de Tierra Estella. Por su geografía de llanuras y cierta sequedad (al menos en verano) el baile de la era es el baile quintaesencialmente zonamedio.
Eso no quita para que en el conjunto de Navarra lo más representativo sea la jota navarra. De hecho varios de los representantes más insignes de la jota navarra son de las Cuencas Prepirenaicas, de Tierra Estella y de la Navarra Media oriental: las hnas. Flamarique (Tafalla), Joaquín Larregla (Lumbier), Ramón Soravilla (Estella), Adriana Zaratiegui (Pamplona)…

Romance Navarro en la Cuenca de Pamplona
La toponimia menor en la Cuenca es en gran medida vascuence, pero también es abundante, sobre todo en Pamplona, la romance navarroaragonesa: Plana, Noguera, Camino que va enta Olit, Ripa, Ripeta, Fontana, Las Carricas, Falcón, Cequia, Arranclanes, el frecuente Caracierzo, La Pomera (también en la Ribagorza aragonesa), Fontana Viella, Paco (umbría en castellano),
Si quieres encontrar Foces, Ripas, Fontanas, Pacos, Capanas o cualquier otro término que no encontrarás fuera de Navarra, o apenas lo encontrarás en el País Vasco (Ripa y Capana), en cambio sí lo encontrarás abundantemente en Aragón.
En la Cuenca de Pamplona tenemos la Foz de Osquía y la Foz de Dos Hermanas y en la Cuenca de Lumbier la Foz de Lumbier y la Foz de Arbayún, mientras que la otra foz navarra es la de Benasa en la Comarca de Roncal-Salazar. Y es que foz es un nombre del antiguo navarroaragonés por lo que de las autonomías vecinas solo lo encontraremos en Aragón.
Aritz Lizarraga Olascoaga