El PSOE no tiene un sólo socio homologable en términos democráticos. Solemos referirnos siempre a Bildu por méritos propios de la izquierda abertzale, pero lo cierto es que tampoco el resto de socios tienen un pase. Los que no han malversado y dado un golpe de estado son nostálgicos de la URSS o justifican y apoyan las dictaduras en Cuba y en Venezuela. Esta es la gente sobre la que se apoya el gobierno de España. Esta es la gente de la depende la presidencia de Pedro Sánchez. Y si el gobierno depende de esta gente, esta gente manda. Esta es la peligrosa realidad española.
Han hecho más y mejor los antifascistas en Navarra por pararle los pies al odiador Vito Quiles que todo el PSOE, especialmente la presidenta del Congreso, y los que le ríen las gracias. El fascismo no es una broma y hay que detenerlo en todas partes antes de que sea tarde.
— Ione Belarra (@ionebelarra) October 31, 2025
Nada han dicho las portavoces de Podemos respecto a la manada magrebí de Pamplona, contrastando vivamente su silencio con el de la manada de los Sanfermines. ¿Por qué? Porque los violadores ahora no son españoles. Porque tenían antecedentes. Porque pesaba sobre ellos una orden de expulsión. Porque ponen en evidencia la existencia de un problema con el descontrol migratorio. En cambio, Belarra sí se refiere a lo que pasa en Pamplona para apoyar a los violentos que atacaron el Campus y arrasaron media ciudad, hiriendo en su camino a policías, periodistas y estudiantes que pasaban por ahí. «Al fascismo hay que enfrentarlo de frente en las calles y en las instituciones y eso es lo que ha pasado hoy en Navarra y desde luego a mi me parece la mejor de las noticias«.
Al fascismo no hay que reírle las gracias, al fascismo hay que pararlo en las calles y en las instituciones. pic.twitter.com/YElFYFnMZD
— Ione Belarra (@ionebelarra) October 30, 2025
Hay que agradecerle al movimiento antifascista que se esté ocupando de la principal tarea ciudadana de nuestro tiempo que es hacer que las universidades y las calles sean espacios libres de fascismo.
— Podemos (@PODEMOS) October 31, 2025
📽️ @IreneMontero pic.twitter.com/7iD1JrHCEm
El modus operandi de Podemos es evidente e idéntico al de la izquierda abertzale. Para poder agredir a alguien primero le colocan la etiqueta de fascista. Fascista es todo aquel que les lleva la contraria. Hay que cerrar todos los medios “fascistas”, hay que depurar a todos los jueces “fascistas” que persiguen la corrupción en la izquierda. Hay que pegar en la calle a todo el que Podemos o la izquierda abertzale le haya marcado y señalado como objetivo fascista.
🗣️ Pablo Iglesias estalla contra María Corina Machado por el Nobel de la Paz: "Que se lo den a Adolf Hitler"
— La Razón (@larazon_es) October 10, 2025
👉 En consonancia la líder de Podemos, Ione Belarra, ha acusado a María Corina Machado de "golpista" y al jurado de sucumbir ante los "crimina https://t.co/74mKhyIT1o
Estos jóvenes nos han demostrado que la única forma de frenar al fascismo es con organización y movilización, y que hay que ser más, y más fuertes, que la alianza entre fascistas y policía.
— Manu Pineda🔻 (@ManuPineda) October 30, 2025
Gracias, compañeras y compañeros.
Antifascistas, siempre.#NoPasarán #Pamplona #Navarra… pic.twitter.com/asQF3Rtl0J
En el País Vasco y Navarra la izquierda abertzale justifica su violencia llamando fascista a todo el que discrepa con ella. Por eso Podemos nunca ha tenido un problema con la izquierda abertzale. Por eso Pablo Iglesias, a diferencia de cualquier demócrata, puede entrar como un amigo a una herriko taberna. En Venezuela, Maduro justifica su violencia y su dictadura llamando fascista a todo el que se le opone. El discurso de Podemos es el mismo que el de Maduro, llamando golpista y fascista a María Corina Machado, la premio Nobel de la Paz. La frontera para ser legitimamente agredido no es Vito Quiles, ni el premio Nobel de la Paz, es todo lo que esté a la derecha de Josu Ternera.

Fuera fascistas de Navarra https://t.co/lmxyFtcKGW
— Socialistas Navarra / ❤️ (@PSNPSOE) October 29, 2025
A lo que estamos asistiendo, lógicamente, es a una radicalización del PSOE, a un regreso a sus orígenes revolucionarios. Esta radicalización no sólo es lógica sino inevitable cuando decides gobernar de la mano de partidos antidemocráticos y violentos que defienden las dictaduras de todo el mundo cuando son de su signo. Al lanzarse por el tobogán de la radicalización de la mano de esta gente la parada cada vez es más difícil. Es mucho más fácil no lanzarse por el tobogán que intentar parar una vez lanzado, y es mucho más difícil parar cuanto más se ha bajado por el tobogán, porque se acumula más inercia y más velocidad. Hoy es un poco más difícil que ayer que el PSOE rompa con sus socios, pero mañana será más difícil aún. Para no romper con Belarra pese a su forma de justificar la violencia, tienes que empezar tú mismo a justificar esa violencia y comprar el discurso de Belarra y su máquina de etiquetar fascistas. Los socios del PSOE hacen como que les importa la corrupción del PSOE y el PSOE hace como que le importa la violencia que legitiman sus socios. Quid pro quo. Todo arreglado. Una noche más en Moncloa. Un día más gobernando.