Pablo Iglesias lleva a sus hijos a un colegio privado en Las Rozas, muy cerca de la residencia de los líderes podemitas en Galapagar. No se trata de un centro de educación especial, como están tratando de asegurar algunos de los seguidores de Podemos para justificar a sus líderes, señalando las posibles necesidades especiales de dos de los hijos de los Iglesias. Por un lado no constan tales necesidades especiales, por otra parte son los tres hijos y no los dos que nacieron prematuramente los que acuden a ese colegio, los Iglesias no han hecho ninguna declaración en este sentido para justificar su decisión y, finalmente, si acudimos al listado de centros especiales de la Comunidad de Madrid tampoco consta el de los Iglesias. De todos modos, si hubiera sido ese el caso, la izquierda también ha hecho bandera de la eliminación de los colegios de educación especial.
¿Y no puede llevar Pablo Iglesias a sus hijos al colegio que quiera? Pues sí, pero no. Pablo Iglesias puede llevar a sus hijos a un colegio privado, después de abominar de la educación privada y de las familias que escogen la educación privada, en el mismo sentido en el que el obispo de Zamora puede irse de putas, Cerdán puede hablar de honradez o Pedro Sánchez de abolir las casas de prostitución gay.
🚨 Iglesias y Montero escolarizan a sus 3 hijos en un centro privado de Las Rozas por 1.500 € mensuales
— okdiario.com (@okdiario) September 9, 2025
📚 Los dirigentes izquierdistas matriculan a sus hijos en un colegio privado de Las Rozas tras defender la pública pic.twitter.com/267lWlia41
La hemeroteca en este sentido resulta implacable contra los Iglesias. “A los niños de familias con menos recursos no les admiten en los colegios privados porque papá y mamá, que quieren llevar al niño al colegio privado súper especial, no quieren que haya gitanos, ni niños que son hijos de migrantes marroquíes, ni de migrantes ecuatorianos, ni de gente de Casobera en general. Por eso llevan a los hijos al privado, porque no quieren que se mezclen con los niños de clase obrera, entonces no hay libertad, el problema es que lo que algunos quieren es una educación para ricos que se lo pueden permitir, donde el porcentaje de niños rubitos a los que sus padres van a poder mandar a aprender ingles a irlanda los veranos es el 100% de los alumnos, y encima quieren que la clase trabajadora que paga impuestos les pague ir a esos colegios”. No hace falta más comentario. Iglesias lleva a sus hijos a un colegio privado, según su propio discurso, para que no tengan que mezclarse con los hijos de la clase trabajadora insuficientemente rubita que le vota o financia sus chiringuitos.
Pablo Iglesias; “Los padres llevan a los niños a la educación privada porque no quieren que se mezclen con los niños de clase obrera. Es una educación para ricos que se lo pueden permitir”.
— Pedro Otamendi (@PedroOtamendi) September 9, 2025
Hace todo, todo, lo que criticaba. https://t.co/klLxvMG2uT pic.twitter.com/WxfBuRdX21
Con lo que se ahorra en el bar, Iglesias paga el colegio privado de sus hijos
Hace unos meses lo que resultaba llamativo era el crowdfunding que Iglesias había organizado para conseguir un local más grande para su taberna Garibaldi. Ahora todo se entiende un poco mejor. ¿Para qué pagar por ampliar tu negocio particular si te lo pueden pagar por la cara tus devotos? ¿Para que hacer partícipes del negocio a quienes aportan dinero para agrandarlo como en una ampliación de capital en el mercado capitalista? ¿Para qué usar en la ampliación de la taberna el dinero propio cuando tus feligreses te regalan su dinero como en una secta cualquiera? Lo que ahora vemos es que con el dinero que se ahorran en financiar la ampliación del Garibaldi, los Iglesias pueden pagar el colegio privado de sus hijos sin menoscabar sus propios sueldos, y no es que los Iglesias cobren precisamente sueldos de miseria.
Señalar la incoherencia y la hipocresía de ser más de izquierdas que nadie pero usar la educación privada es una posición aceptable.
— Ramón Espinar 🇵🇸 (@RamonEspinar) September 10, 2025
Señalar el colegio de los hijos de Iglesias y Montero es pistolerismo fascista, no periodismo. Es asqueroso y debería tener consecuencias. pic.twitter.com/S0vBXUyx6s
Ante la imposibilidad de justificar esta nueva contradicción de los Iglesias, la defensa de los adeptos es decir que es fascismo y pistolerismo publicar el colegio de los hijos para que puedan ser señalados por la plebe. Lo cierto es que en todos los medios, nos incluimos porque también nosotros sabemos el nombre, se ha evitado citar al colegio por su nombre así como su ubicación exacta. Por otro lado, forzosamente hay que aportar alguna imagen o, si no se aportara alguna evidencia, los mismos que llaman escuadristas o pistoleros a quienes publican la información dirían que todo es mentira y un bulo de la extrema derecha. Las alternativas por tanto son ser llamado pistolero o ser llamado mentiroso. O te callas sobre las contradicciones de los Iglesias o eres criminalizado. Por supuesto esto es sólo un grosero intento de desviar el debate de la contradicción de los Iglesias a la violación de la intimidad de los Iglesias. Nadie cuerdo por lo demás defendería el acoso a los hijos de Iglesias.
La cortina de humo palestina
De momento Iglesias evita hablar de esta nueva contradicción galapagariana con la que tiene que cabalgar en su vida. La cuestión es si en su vida real queda algo ya que no contradiga su discurso. ¿Queda algo que puedan hacer los Iglesias para que sus feligreses entiendan por fin que les toman el pelo? Por supuesto para generar una cortina de humo nada mejor que la causa palestina. ¿O pensamos que hablar tanto de Palestina tiene por objeto solucionar nada de lo que pasa en Palestina? Lo bueno de hablar de Gaza es que así no hablamos de todas las cosas que no funcionan en la España que gobierna el sanchismo, o de todas las corruptelas y contradicciones de los líderes del sanchismo. Es por esto que Pablo Iglesias en las redes sociales de momento evita hablar de la noticia sobre el colegio de sus hijos y nos asegura, en cambio, que lo mejor que leeremos hoy es un artículo sobre Gaza en su diario Red.
“Son estériles los intentos de Sánchez de alargar los cuidados intensivos, por vía económica, del moribundo departamento israelí de asuntos indígenas, llamado Autoridad Palestina”
— Pablo Iglesias 🔻{R} (@PabloIglesias) September 10, 2025
De lo más lúcido y valiente que podrás leer hoy. Esto de @dlobatob https://t.co/ftfEELMvAt
Este artículo recomendado por Iglesias y publicado en su medio manifiesta salvajadas como que el español recién asesinado en Jerusalén era un colono y un criminal cuyo asesinato es legítimo. El artículo niega la naturaleza terrorista de los salvajes atentados contra Israel del 7-O. Es más, los justifica y los llama lucha armada. En este afán justificador del terrorismo de Hamás el artículo recomendado por Iglesias y publicado en su diario llega a citar una resolución de la ONU pretendiendo que el derecho internacional legitima el asesinato indiscriminado de civiles israelíes, cosa que la lectura de dicha resolución desmiente por completo. Por supuesto el artículo rechaza la idea de la convivencia de los dos estados, el israelí y el palestino, porque por lo visto lo que dice la ONU o hay que inventárselo o hay que ignorarlo según convenga. El artículo finalmente reivindica el modelo de gobierno de Hamás en Gaza frente al de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania.
Por lo visto lo que está pasando en Gaza les parece a Iglesias y sus articulistas mucho más exitoso y deseable que la convivencia más o menos pacífica y el gobierno autónomo que se ha conseguido en Cisjordania. Mejor ver a los niños gazatíes bajo los bombas con el modelo podemita que a los niños cisjordanos a salvo bajo un modelo de convivencia. Y los niños de Iglesias, tras la cortina de humo palestina, con los hijos rubitos de los padres ricos y racistas. No es que los Iglesias se codeen con los padres ricos y racistas de los compañeros de sus hijos, es que ellos son ahora unos padres ricos y racistas. O lo serían si todo aquello que decían de esos padres fuera verdad. ¿Qué van a hacer ahora? ¿Rectificar el discurso? ¿Cambiar de colegio? ¿Hablar de Palestina o del cambio climático para despistar? Por lo que ya conocemos a la ETA o a Podemos, su forma de defenderse es siempre el ataque. No va a salir Pablo Iglesias si comparece a reconocer su incoherencia, saldrá si sale a llamar nazis a quienes la denuncian. A fin de cuentas la izquierda no llama nazi a la gente por ser realmente nazi, sino por un lado para poder agredirla, y por otro como un manto para poder contradecirse, hacer y robar lo que quiera.
Un comentario
Como decía Agustín de Foxá: «Así se comprobaba que no odiaban a los señoritos, sino que querían ser ellos los señoritos, en realidad no eran marxistas, sino envidiosos». George Orwel dice en la “Rebelión de la granja”, “los predicadores de la igualdad que lideran la revolución, en realidad lo que quieren no es abolir los privilegios, sino transferírselos a sí mismos y asegurárselos para siempre».