Las armas de ETA es un asunto sobre el que se ha pasado bastante de puntillas porque la propia ETA anunció su disolución en 2018 y supuestamente había entregado las armas en 2017. La única garantía a este respecto es que ETA no haya matado desde aquellas fechas, pero todo lo demás es un acto de fe. De hecho han sido encontrados zulos de ETA con posterioridad a la supuesta entrega de las armas. Es decir, sucede un poco como cuando el gobierno anunció que en Ceuta sólo quedaban X invasores o que había regresado a Marruecos X porcentaje de los mismos. ¿Cómo sabes los que quedan el porcentaje que representan si no sabes los que entraron? Tampoco sabemos las armas exactas que tenía la ETA, luego tampoco sabemos si las que entregaron fueron todas o sólo parte de ellas, pero ahora aparece alguna noticia inquietante al respecto.
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— EL MUNDO (@elmundoes) October 20, 2026
Hace unos días fueron casualmente detenidos en un control rutinario de la Ertzaintza tres personajes a los que no se ha prestado gran atención, pero a los que se incautó un llamativo material compuesto por propaganda proetarra, datos personales muy concretos de policías y guardias civiles marcados como objetivos, telefonos satelitales para no poder ser rastreados y un mapa con posibles zulos de ETA en los que podría haber armas y material explosivo escondidos. La documentación encriptada que se les encontró a los detenidos estaba relacionada con el grupo abertzale radical Jardun Koordinadora, una organización compuesta por la organización revolucionaria, independentista y socialista llamada Jarki y Aske, organización independentista, socialista y proamnistía.

Aunque ETA ha dejado de matar, la izquierda abertzale no ha dejado de utilizar la violencia, como se ha comprobado recientemente con las visitas de Vito Quiles a Pamplona, o con los ataques a aficionados de la Selección en Berriozar y otros lugares de la CAV. No se trata además de una violencia espontánea sino perfectamente organizada. Hablamos de grupos permanentes de violentos que se organizan, comunican y coordinan para llevar a cabo sus acciones.
El PP de Navarra denunciará las pintadas de apoyo a ETA aparecidas en la fachada de su sede en Pamplona | Pamplona Actual https://t.co/9VlQAHqOIQ
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Partidos como VOX no pueden poner tranquilamente una pequeña carpa en la calle o celebrar un acto sin ser acosados. Otros partidos no es que tengan menos problemas, es que han renunciado hace tiempo a sacar puestos a la calle en determinados lugares, pero sus sedes y sus líderes también son acosados. Además de tratarse de una violencia importante y organizada, es también una violencia tolerada por las fuerzas políticas del nacionalismo y la ultraizquierda. Hasta la izquierda supuestamente más moderada iguala a los violentos y sus víctimas diciendo que iban provocando. Pensar distinto que la izquierda y el nacionalismo por supuesto es ir provocando.

Que a los últimos detenidos se les haya encontrado no obstante un mapa con posibles zulos de ETA es subir de nivel, porque reabre el interrogante sobre si ETA entregó todas sus armas o no, sobre si hay por ahí escondidos zulos con armas y explosivos o no, sobre si determinadas personas tienen acceso a los mapas donde estarían escondidos esos zulos y sobre si ciertos grupos o la propia ETA podrían reactivar su violencia usando esas armas. La pregunta final es si caso de reactivarse esa violencia tendría el mismo respaldo político y social que tenía ETA cuando todavía mataba, y a la vista de las reacciones al asesinato de Charlie Kirk, de la polarización sanchista, del blanqueamiento de Bildu, o del respaldo que han tenido las actuaciones de las últimas manadas abertzales violentas, cabe pensar que hasta más.