Ayer se publicaron nuevos datos de paro registrado en Navarra. Para sorpresa de nadie volvieron a ser malos. Navarra registró en agosto 681 personas más en paro, un 2,36% más respecto al mes de julio, y sumó un total de 29.524 desempleados. En el último año, el paro ha aumentado en 1.134 personas, un crecimiento del 3,99%. El hecho es que ahora el nivel de paro en Navarra es superior al de agosto de 2025 o 2024. Navarra está parada, Navarra no crea empleo.

El gobierno foral alega que la subida del paro registrado se relaciona con las recientes regularizaciones de inmigrantes, pero una vez más volvemos a patinar porque regularizaciones de inmigrantes ha habido en todas las comunidades, no sólo en Navarra, y sin embargo los peores datos comparativos los tiene Navarra.

El único dato del que Navarra puede presumir, como el gobierno de España, es el de ocupación, pero aquí sí que tiene que ver la inmigración y el aumento de población consiguiente. Hay más personas ocupadas pero sólo porque hay más habitantes. El problema es que la proporción de parados respecto al conjunto de la población es muy alto en términos relativos, de modo que estamos importando población a mayor ritmo del que somos capaces de crear empleo, es por ello que aunque haya más ocupados la proporción de parados es sin embargo casi el doble que en la Navarra de 2007. Han pasado 20 años y ni de broma hemos recuperado aquellas tasas de paro.

Una vez más los datos son malos en términos absolutos cuando los comparamos con la Navarra del pasado, un pasado dorado cada vez más lejano, pero también son muy malos en términos relativos. La Navarra de hace 20 años no sólo tenía la mitad de tasa de paro que la actual, sino que era la comunidad española con menor tasa de paro. Ahora el gobierno de María Chi presenta como un gran logro que Navarra sea sólo la comunidad con la séptima tasa de paro. Los demás avanzan, los navarros estamos parados.


Por supuesto todo esto tiene una incidencia en la economía, o más bien esto refleja la incidencia del parón económico en el empleo, pero el problema tiene más derivadas. Una Navarra con un 4% de paro es una Navarra mucho más cohesionada que una Navarra con el 8%. En una Navarra con un 4% de paro existe mucha menos marginalidad e inseguridad que en una con 8%, asumiendo además los trucos y maquillajes que ahora con el sanchismo contienen las cifras de paro. No sólo una sociedad con un 4% de paro es más sólida socialmente que otra con un 8% de paro, es que además también el estado del bienestar es mucho más sostenible con un 4% de paro que con un 8%. Cuanta más gente haya trabajando más sólidos son los cimientos del estado, más recursos hay para sostener el estado y al mismo tiempo menos hay que exigir a la población para mantener el estado porque hay más población aportando. Nuestro estado de forma es por tanto bastante justo, por no decir descuidado, y desde luego no estamos preparados para cuando se acabe la lluvia de fondos europeos, la máquina de endeudarse no de más de sí o directamente lleguen los cisnes negros y las vacas flacas, que nunca sabemos cuándo pero sabemos que llegan.