La evolución de la oferta de alquiler en las capitales declaradas como mercado tensionado muestran el fracaso de la política del gobierno interviniendo los precios y desprotegiendo a los propietarios, en vez de estimular la construcción y liberar suelo. Los últimos datos publicados por el portal inmobiliario Idealista son tumbativos.

Mientras el conjunto de España registró una caída de sólo el 3% en la oferta de pisos de alquiler entre el primer trimestre de 2025 y el primero de 2026, Pamplona experimenta una caída de la oferta del -39%, como consecuencia del “exito” de las políticas del gobierno foral creando zonas tensionadas e interviniendo los precios. El caso de Pamplona, como subraya el último boletín de Institución futuro, resulta especialmente significativo ya que lidera el retroceso entre todas las capitales analizadas.

Otra de las consecuencias habituales de este tipo de políticas, como también señala el think tank navarro, es el desplazamiento de la oferta hacia el alquiler de temporada, que al no ser vivienda habitual sufre menos limitaciones. Los propietarios prefieren alquilar el piso a estudiantes que a familias o personas en busca de una vivienda, para no tener los precios intervenidos ni quedar totalmente desprotegidos en caso de impago. Ante un entorno regulatorio más restrictivo en el alquiler tradicional, muchos propietarios buscan fórmulas con mayor flexibilidad jurídica y menor intervención administrativa.

El caso de Barcelona resulta ilustrativo e interesante para Navarra, porque allí, al haberse limitado los precios antes y haberse observado antes también este desplazamiento de la oferta, se han empezado a regular desde enero de 2026 los alquileres de temporada, siendo el resultado una caída también en este tipo de alquileres del 29% sin que esas viviendas hayan vuelto sin embargo al alquiler permanente, cuya oferta baja de hecho el 9%, sino que las casas se mantienen cerradas o directamente se venden.

Este es el triste futuro que se dibuja para Navarra puesto que el gobierno foral de “progreso” ya ha anunciado que aquí se va a cometer el mismo error, para tratar de solucionar el desastre del error anterior, y que también se van a empezar a regular los alquileres de temporada. El resultado es que va a seguir habiendo más demanda que pisos y que por el camino van a destruir también el mercado del alquiler, cometiendo todos los errores contra los que advierte, menos en Cuba o Venezuela, cualquier manual de primero de econonía.