La polémica con la Korrika ha culminado este domingo con el fin de la carrera, que durante 11 días ha estado paseando fotos de asesinos por toda Navarra y la CAV. Evidentemente el euskera es un mero pretexto para exaltar a los etarras. Gracias a usar el euskera como excusa lo que en realidad están organizando los promotores de la carrera es una especie de procesión al trote de todos sus ídolos terroristas. Seguramente es un error pensar que las fotos de los etarras son un añadido cuando en realidad son la esencia del evento, por eso no tiene sentido esperar que la organización las retire. Pasear a los etarras en procesión es precisamente de lo que va la carrera. No juzguemos las palabras, juzguemos los hechos.
Euskal Herriak ez du huts egiten. Oldarraldi judizial, politiko eta mediatiko betean, milaka euskaltzalek bat egin dute emozioz beteteko Korrika ikusgarri eta hunkigarrian.
— Arnaldo Otegi 🔻 (@ArnaldoOtegi) March 29, 2026
Euskararen biziberritzearen aldeko aldarria ozen entzun da eskuz esku eta herriz herri, gure nazioa… pic.twitter.com/bvHKD6lV06
Por otro lado, en ningún momento es la organizadora de la carrera la que intenta justificarse. AEK no ha dicho una palabra en contra de las fotos de etarras. Quienes justifican la carrera, la excusan y la desvinculan de la exhibición y exaltación de los asesinos son partidos, medios u opinadores que simpatizan con la Korrika, no la propia AEK, que no ha movido un dedo por desvincularse de nada de lo sucedido. Es decir, que podría haber sucedido que AEK hubiera rechazado la presencia de imágenes de etarras, o que hubiera pedido que la gente no acudiera a la carrera con ellas, y sin embargo seguir todo igual, con lo que podría haberse sospechado que eran palabras huecas e hipócritas, pero es que ni siquiera AEK ha dicho nada al respecto. Tenemos por tanto un montón de gente tratando de justificar a AEK, y con ello manteniendo la postura de seguir financiando la carrera, cuando la propia AEK no ha intentado justificarse en ningún momento. Todo lo contrario, como veremos a continuación.
Ayer fue el último día de la korrika y estuvo plagado, para no variar, de exhibiciones de apoyo a etarras🧵
— COVITE (@CovitePV) March 30, 2026
1) En el casco viejo de Bilbao portaron las imágenes de los etarras Arantxa Zulueta, Beatriz Etxebarria, Liher Aretxabaleta e Íñigo Zapirain.
Beatriz Echevarría Caballero… pic.twitter.com/6XQn3CR708
El remate de la carrera en Bilbao culminó con un acto en el que siete jóvenes llegaban con el testigo de la marcha al punto final, donde se leía un comunicado. Estos siete jóvenes no fueron sin embargo siete jóvenes cualesquiera al azar, ni representativos de todos los vascos o todos los vascoparlantes. El perfil de los siete elegido resulta por lo demás absolutamente ilustrativo del perfil de AEK y de todo lo que representa la Korrika y sucede en ella.
Martxoak 3 elkarteak Korrikako lekukoa eraman du Gasteizen, 1976ko sarraskitik 50 urte bete direnean.pic.twitter.com/mcTe1R1pR5
— Gure Bideoak (@GureBideoak) March 28, 2026
El grupo de los siete magníficos estaba encabezado por Oier Gil de San Vicente Pla, hijo del jefe de ETA David Pla. Encontramos asimismo en el grupo a Beñat Jusue, dirigente de ERNAI Nafarroa. Leire Casamajou fue una de las firmantes del manifiesto “jóvenes que votaremos a EH Bai (Bildu en Iparralde)”. Oier Iñurrieta, fue candidato de EH Bildu al Parlamento Vasco por Alava. Elene Mengyu Larrinaga es autora de documentales con mensajes próximos a la izquierda abertzale. Xalbat Alzugaray es periodista de Berria, medio perteneciente a la disciplina de la izquierda abertzale.
Tomadura de pelo: siete jóvenes ¿anónimos? leen el mensaje del lekuko de Korrika. Hilo 🧵👇
— Lauaxeta (@EstepanLauaxeta) March 29, 2026
– Oier Gil de San Vicente (Pla), hijo del jefe de ETA David Pla.
– Oier Iñurrieta, fue en listas de EH Bildu al Parlamento Vasco por Araba.
– Beñat Jusue, dirigente de ERNAI Nafarroa. pic.twitter.com/fBs1sTGfVj
Los últimos días de la carrera, tras todas las críticas recibidas incluso de su propio entorno, llamando al menos a tener una cierta sensibilidad con las víctimas de los asesinos cuyas caras se paseaban por el recorrido de la carrera, por el contrario se han caracterizado más bien por un aumento y una reafirmación de la presencia de fotos de etarras por todo el recorrido. El que no quiera ver que la Korrika va de esto es que está ciego.
🎤El presidente del PNV, Aitor Esteban, se muestra sorprendido por el perfil de los 7 jóvenes que leyeron el mensaje de Korrika, vinculado según el jeltzale "al mundo" de EH Bildu
— Radio Euskadi (@radioeuskadi) March 30, 2026
⛓️Recupera la entrevista en GUAU https://t.co/sriMeac8ly pic.twitter.com/gdL4jAtNig
Finalmente, corredores de la Korrika llegaron incluso a estorbar el normal discurrir de la procesión del Domingo de Ramos que transitaba paralelamente al recorrido de la carrera en Bilbao. No se trató al parecer de un fallo de la organización. Los recorridos se planearon por itinerarios diferentes y fue parte de los participantes de la Korrika la que, deliberada o casualmente, se salió del recorrido para acabar tropezándose con la procesión.
La carrera por el Euskera revienta una procesión del Domingo de Ramos en una calle de Bilbao. pic.twitter.com/kYmIQRUeNi
— Hugo de Payns (@IgdePablo) March 30, 2026
Queda demostrado: procesión gana a carrera popular. pic.twitter.com/olrWdshVDU
— Dios (@diostuitero) March 30, 2026
Volviendo a los siete magníficos elegidos para leer el manifiesto final, sólo hay una forma de interpretar la cuestión. Es evidente que se está produciendo un secuestro del euskera por parte de la izquierda abertzale. Cuando se designa a estas siete personas para leer el manifiesto, no es a pesar del riesgo de que el euskera parezca identificado con este perfil de personas. Todo lo contrario. Es que de lo que se trata es precisamente de eso, de que el vascoparlante tenga un determinado perfil ideológico, que tan pronto se ponga la camiseta con la cara de un terrorista etarra como interrumpa una procesión. Pretender que se separe el euskera de la ideología es no entender que para ellos lo esencial es la ideología y el euskera lo accesorio. Sabino Arana escribía que “para nosotros sería la ruina que el que los maketos residentes en nuestro territorio hablasen euskera”, porque Arana pensaba que arruinarían la raza: «mientras la lengua, siempre que haya una buena gramática y un buen diccionario, puede restaurarse aunque nadie la hable; la raza, en cambio, no puede resucitarse una vez perdida… Tanto están obligados los bizkainos a hablar su lengua nacional, como a no enseñársela a los maketos o españoles». En los tiempos actuales, los nacionalistas han trasladado esa repugnancia hacia la mezcla racial a la posibilidad de que el euskera deje de servir como una herramienta de igualación ideológica. Para nada les interesaría entonces el euskera. Les importa mucho menos el euskera que la ideología. Quieren que todo el mundo aprenda euskera, pero no para plurificarlo sino para igualar ideológicamente a los aprendices. La monotonía ideológica de la Korrika es la que quieren para todo Euskadi y toda Navarra. El euskera es una mera herramienta que utilizan para dar cobertura a su ideología. Si observaran que la gente se hacía más españolista, más religiosa o más libertaria al aprender euskera, quemarían en una pira todos los libros de gramática vasca. Arana decía en el fondo lo mismo sólo que aplicado a la raza en vez de a la ideología. Prefería que nadie hablara euskera a que lo hablara todo el mundo pero siendo racialmente impuro. Ahora es lo mismo sólo que la ideología, a través de la lengua, ha sustituido a la raza.