Junts ha escenificado una ruptura con el gobierno de Pedro Sánchez, ¿pero qué significa eso? ¿Podría Pedro Sánchez escenificar una ruptura con Begoña Gómez si fuera imputada? ¿Qué trascendencia puede tener esa ruptura? Si la situación de hecho es la misma antes que después de romper, ¿cambia el contenido de la botella o sólo la etiqueta de la botella? Desde luego Sánchez va a tener problemas si quiere aprobar cualquier cosa en el Congreso, ¿pero no tenía ya esos mismos problemas? ¿Cuántos años llevamos sin presupuesto? Y por otro lado, ¿quién garantiza que por el contrario Junts no podría apoyar mañana una iniciativa concreta de Sánchez? O sea, que si en vez de irnos a vivir con la vecina seguimos viviendo en la misma casa y durmiendo en la misma cama, a lo mejor estamos exactamente igual que antes de la ruptura. No cambia nada pero le vendemos una exclusiva a la prensa rosa.

¿Por qué hace Puigdemont este gesto? Una de las razones que parecen explicarlo es el ascenso significativo en las encuestas de Alianza Catalana, el partido independentista que le ha salido por la derecha a Junts exigiendo control de fronteras y devolución de delincuentes importados. El partido de Puigdemont se está dando cuenta de que pierde su electorado por apoyar las políticas migratorias de la extrema izquierda. Los empresarios, comerciantes y autónomos catalanes, votantes en muchos casos de Junts, tampoco están contentos con las políticas del sanchismo. Apoyar a Sánchez tiene un precio. Junts tampoco está obteniendo de Sánchez nada que compense ese desgaste. Ni siquiera Puigdemont puede volver a España, bien es cierto que Puigdemont es un poco cobarde para jugársela. Quiere las garantías para no ser detenido con carácter previo y eso escapa a la capacidad del gobierno.

Hay otro problema para Junts con apoyar al sanchismo, y es que la mancha de la corrupción afecta a todos los que sostienen el bloque sanchista. ¿Qué queda por salir? Quizá Junts ha decidido que había que hacer un gesto para distanciarse del PSOE ante todo lo que quede por aparecer, para poder justificarse cuando aparezca el siguiente caso diciendo que nosotros ya hemos roto con Sánchez.

No lo tiene sin embargo tan fácil Puigdemont. Todo el mundo se va a dar cuenta si nada cambia que es un gesto vacío, ¿pero cuál es la alternativa? Junts es víctima de haber abrazado el discurso del cordón sanitario impuesto por la extrema izquierda. Este abrazo les convierte en rehenes del sanchismo. No pueden pasar al otro lado del muro sin que les digan que se han pasado al lado de VOX. Pero entonces tienen que seguir sosteniendo, activa o pasivamente, todas las políticas económicas, fiscales y migratorias que les están desangrando en Cataluña desde el punto de vista electoral, a la par que se les salpica toda la corrupción.
¿Moción de censura?
— VOX 🇪🇸 (@vox_es) October 26, 2025
"Me niego a abordar ese debate ahora mismo. Es una trampa del separatismo. Yo no soy un lacayo de Puigdemont como lo es Pedro Sánchez".@Santi_ABASCAL 👇 pic.twitter.com/QK6GakH09n
No falta quien sugiere que la jugada podría ser pactar una moción de censura con el PP, siquiera para nombrar presidente a un candidato instrumental que convocara elecciones de inmediato, como en su día hizo VOX proponiendo a Tamames. Si el PP presentara una moción de censura, basada únicamente en nombrar un candidato que convocara elecciones, Junts podría alegar que no está apoyando un gobierno de VOX, ni siquiera del PP, sino sólo sacar a Sánchez del poder por sus políticas, su corrupción y sus incumplimientos con Junts. VOX por su parte tendría que valorar si apoyar una moción del PP sólo para sacar a Sánchez del poder o cómo explicar a su electorado votar en contra de esa posibilidad. Puede además que este escenario de la moción de censura se vea favorecido por la aparición de nuevos escándalos de corrupción que afecten personalmente a Pedro Sánchez, a más miembros del gobierno o a la financiación ilegal del PSOE. Hay una parte ya minoritaria del electorado que estaría dispuesta a mantener a Pedro Sánchez se descubra lo que se descubra, pero la mayoría seguramente entendería una confluencia instrumental para llevarnos a unas elecciones cuanto antes. ¿Cuál puede ser el freno? Que Junts pida cosas al PP a cambio de su apoyo a la moción de censura. Puede que Junts piense que VOX mancha, pero VOX y más de media España no piensan que Junts manche menos. Si todo es una pantomima y la posición de Junts respecto al sanchismo va a seguir siendo igual, o mañana vuelven a coincidir con Sánchez, nadie lo va a dejar de notar al momento. Cómo han cambiado por otro lado las cosas. Hace poco tiempo sentarse junto a Junts podía ser una mancha para el PSOE, ahora sentarse junto al PSOE es una mancha para Junts.