Están todos pringados menos Sánchez

Están todos pringados menos Sánchez, ¿no? Esta parece ser la rueda de molino con la que, conforme todos los días se extiende el número de sanchistas sospechosos, tenemos que comulgar. Y esto acaba de empezar. O sea, los sanchistas salpicados por la corrupción son hoy más que ayer pero menos que mañana, literalmente, porque cada día aparece una nueva derivación. De hecho no queda ya en el entorno de Sánchez casi nadie por salpicar.

Que todos estén pringados menos Sánchez es difícil de creer. No es lógico. Como hemos concluido otras veces, si en una isla todos los que están bajo el mando de alguien son piratas, lo lógico es suponer que ese alguien es el jefe de los piratas, no San Francisco de Asís. Desde luego esa sospecha no se puede tolerar en el ámbito de la responsabilidad política más allá de lo que después se pudiera sustanciar en el ámbito judicial. Todos tenemos derecho a la presunción de inocencia en el ámbito penal, pero en el ámbito político el presidente del gobierno está obligado a una apariencia de intachabilidad y los españoles tenemos derecho a que el presidente ostente esa apariencia además.

En el caso de Sánchez, por otro lado, todo su comportamiento avala la tesis de que es el jefe de la trama. No sólo por la dificultad de pensar que todas sus manos derechas estaban implicadas en la trama y que él no lo sabía, o por la dificultad de creer sólo en la mala suerte para entender que cuando tenía que sustituir a un corrupto nombraba otro corrupto, o por la dificultad de asumir su desconocimiento en el hecho de que la mitad de su gobierno se encuentre sometido al escrutinio de la UCO por las múltiples ramificaciones de la trama corrupta: hidrocarburos, mascarillas, obras públicas.

Además de la complejidad de concebir que todos los principales lugartenientes bajo su mando pudieran ser corruptos no ya sin que él lo supiera, sino sin ser el jefe de la trama, la reacción del presidente a las investigaciones judiciales y policiales reafirma las sospechas. Recibe un chivatazo, seguramente de la Fiscalía General, de que la UCO estaba investigando a Koldo, y lo que hace es poner sobre aviso a Abalos. Frente a todas las investigaciones policiales, judicales y periodísticas que le rodean, lo que hace Pedro Sánchez es promover una serie de reformas legales para amordazar a la prensa, colonizar la Justicia y poner las investigaciones de la UCO que tanto daño le están haciendo en manos de la Fiscalía que controla. Si Sánchez fuera el jefe de la trama y se estuviera aferrando al poder para tratar de salvarse, lo que estaría haciendo es justo lo que está haciendo ahora.

Aparte de todos los casos que salpican a sus altos cargos y su gobierno por doquier, principalmente allá donde se manejaba mayor presupuesto, a esto añade Pedro Sánchez las imputaciones de su hermano y su mujer, por trato de favor o utilización de los recursos públicos para sus intereses privados. En todo el combinado de acusaciones que le rodean, no faltan ni los indicios de manipulación en las primarias de su partido que lo llevaron a la secretaría general. No hay ni un sólo espacio en el entorno de Sánchez por pequeño que sea, ni en el gobierno ni en su ámbito personal, que no delate falta de escrúpulos y un ostensible sentido patrimonialista en el uso del poder.

Además de las sospechas sobre la figura de Pedro Sánchez como epicentro de todos los casos de corrupción, la abundancia de los mismos acaba con el mito de la superioridad moral de la izquierda. Salta a la vista que la izquierda puede ser tan corrupta como la derecha o más. No sólo eso. La corrupción de la izquierda añade un par de agravantes importantes a la situación. En primer lugar la hipocresía, porque si hay algo peor que un corrupto es alguien que encima presumía de puro y era azote de la corrupción de los otros. Se puede ser sólo corrupto, pero además de corrupto se puede ser mentiroso e hipócrita, como está sucediendo con Cerdán y todo el resto de implicados en las diversas tramas corruptas del gobierno socialista. En segundo lugar, además de corrupta e hipócrita, la izquierda está evidenciando una clara deriva totalitaria para intentar evitar la acción de la Justicia. Los sospechosos de corrupción, ante los casos que les cercan, están intentando dinamitar el estado de derecho, la libertad de prensa y la división de poderes para salvarse. ¿O para qué están promoviendo esa voladura si no? De hecho, estamos en un punto en que el intento de voladura del estado de derecho para evadir los casos de corrupción es más grave y peligroso para el país que la propia corrupción.

Respecto al timo de la superioridad moral de la izquierda, cabe añadir además que el electorado de derecha ha demostrado históricamente ser más sensible a la corrupción y castigarla con más dureza de lo que lo hace la izquierda. Como ejemplo, hay que recordar que en 2019, tras todos los casos acumulados de corrupción y la moción de censura que llevó a Sánchez al poder, el PP obtuvo un resultado catastrófico que le dejó en el Congreso con sólo 66 diputados. Pese a todos los casos que rodean al PSOE, sin embargo, ninguna encuesta actual le otorga menos de 100 diputados. Así pues está bien que la derecha sea humilde y evite la tentación de ser ella quien se sienta moralmente superior a la izquierda, pero lo que de ningún modo puede hacer es caer en el complejo de creerse moralmente inferior a la izquierda.

Compartir este artículo
  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín