20 mayo 2011

El misterio de los indignados

La concentración de la Puerta del Sol, replicada en otras ciudades de España incluida Pamplona, ha conseguido acaparar una atención mediática generalizada. El problema es: ¿y qué pasa ahora que ya tienen nuestra atención?

 

Están indignados. ¿Quiénes? ¿Contra qué? No está claro. ¿Qué es lo que quieren? No lo sabemos. El nombre de “indignados” sí sabemos dónde tiene su origen. Hay que remontarse al panfleto publicado el año pasado en Francia por el anciano líder izquierdista Stephane Hessel, titulado “¡Indignaos!”.

Lo que indigna a Hessel

Lo que principalmente indigna a Hessel, según relata él mismo en las páginas de “¡Indignaos!”, es la política de Israel en el conflicto palestino. No obstante, parece que la parte favorita del libro para la prensa izquierdista, responsable de haber conseguido imponer a los concentrados en la Puerta del Sol el nombre de “indignados”, sin duda es la que se refiere a las alusiones nostálgicas de Hessel a 1945, la Resistencia francesa y la lucha contra el fascismo. Hessel entiende el fascismo como una emanación defensiva de la banca y el capitalismo contra el bolchevismo. Retrospectivamente decepcionado del estalinismo, Hessel propone sin embargo más y más estado para frenar a sus viejos y persistentes enemigos: la banca y el capitalismo. Puede entenderse por tanto la indignación de un socialista de 93 años al contemplar cómo el estado francés, en el que tenía depositada toda su fe, a causa de la crisis no sólo ha tenido que recortar gastos sino que, lejos de servir de freno a los bancos, ha tenido que rescatarlos. Bien entendido que casi ninguno de ellos ha leído a Hessel, éste es no obstante, de haber alguno, el germen conceptual de los concentrados, lo sepan ellos o no. Los redactores de El País, en cambio, sin duda sí han leído a Hessel. Por lo demás parece evidente la influencia del título de la obra de Hessel, como mínimo, en la denominación de los concentrados.

¿Han fracasado?

Llevamos cinco días observando a los concentrados. A nadie se le escapa lo difícil que es para un puñado de miles de personas conseguir ser el foco de atención de los medios. Todas las cámaras les apuntan. Todos los micrófonos esperan sus palabras. El inefable Manu Chao diría que ya han conseguido coger en la mano “el puto micro”. Estamos escuchándolos… El problema es que cinco días después seguimos sin saber quiénes son ni lo que quieren. Pocas veces alguien ha conseguido tanta atención para tener tan poco que decir. O eso parece de momento. El fugaz interés de los medios se basa de momento en la mera expectación. Y quizá esto pueda considerarse ya un gran fracaso de los concentrados.

Ni siquiera sabemos a quién favorecen ni perjudican las concentraciones

Prueba de que seguimos sin saber quiénes son ni qué quieren los “indignados”, es que aún hoy se sigue discutiendo a quién favorecen o perjudican los concentrados. El gobierno no lo sabe. La oposición tampoco. A diferencia de las concentraciones del 13-M, tampoco los analistas lo tienen claro. ¿Pueden influir en el voto? Nadie sabe cómo, cuánto, ni en qué sentido. Como mucho, podemos hacer notar con algún recelo que en vísperas de las elecciones estamos pendientes de los concentrados en vez de la ruina, la crisis, los chivatazos a ETA y el paro. 

Poner el cascabel al gato

Aunque la Junta Electoral ha prohibido las concentraciones durante la jornada de reflexión y el día de las votaciones, no parece fácil que el gobierno las vaya a disolver por la fuerza si puede evitarlo. Al contrario, el admirable virtuosismo del partido en el poder ha consistido precisamente en tener a miles de ciudadanos indignados con la situación del país y que sin embargo nadie tenga claro si se manifiestan en contra el gobierno. Es por ello que el PSOE no puede bajo ningún concepto enviar a la policía a aporrear a los concentrados. Los gases lacrimógenos de los hombres de Rubalcaba disolviendo las concentraciones romperían el hechizo, visualizando de forma patente un enfrentamiento entre los concentrados y el gobierno.

El día después de las elecciones

La primera pregunta que mantiene al público pendiente de los concentrados es si van a hacer algo antes de las elecciones. La segunda pregunta, alternativa a la primera, es qué va a pasar después de las elecciones si no pasa nada antes. Da la impresión de que el interés de un país por mantenerse pendiente de un grupo de personas que no dicen nada de particular ha de resultar necesariamente limitado. Parece obvio también que todo lo puedan decir estas personas después de las elecciones resultará mucho menos trascendente que si lo dicen antes. Es probable que el día después de las elecciones, si no pasa nada, el público que observa a los indignados se convierta en un colectivo de ciudadanos decepcionados. Resulta asimismo probable que los últimos que terminen abandonando las concentraciones sean los ciudadanos más radicalizados. Puede por tanto que al final se rompa alguna luna o arda algún contenedor. Nada que la policía no pueda resolver con unas pelotas de goma una vez, eso sí, que las urnas se hayan cerrado. Reflexión final: aunque a los concentrados se les haya comido la lengua el gato, sobran los motivos para estar indignados.

 

Nota: ayer jueves a las 19 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona, si bien una hora antes había llovido, no había más de media docena de concentrados, excluyendo a otra media docena de concentrados con una pancarta a favor de los presos de ETA.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (14 votos, media: 2,00 de 5)
Loading ... Loading ...
Comentarios (15)

 

  1. Joanes dice:

    Pues Silvano, me parece muy bien, que cada uno en su tiempo libre hace lo que le apetece.

    Bien puntuado. ¿Te gusta? Thumb up 6 Thumb down 2

  2. Tomasito dice:

    Paupérrimo artículo sobre un asunto en el que hay mucho más que decir.

    ¿Quiénes son los concentrados? Pues el movimiento partió de las concentraciones para el 15 de mayo de Democracia Real Ya, convocadas desde hace lo menos un mes, y prohibidas por ejemplo en Castilla-La Mancha, donde no gobierna el PP, por cierto, y reúne a los siguientes grupos:

    ¿Qué quieren los concentrados?: Pues esto, entre otras cosas: http://icelandspirit.blogspot.com/2011/05/manifiesto-por-una-verdadera-democracia.html

    ¿Que los concentrados no tiran contra el Gobierno?: http://www.rafapal.com/wp-content/uploads/2011/05/IMAG0430-300×225.jpg

    https://lh5.googleusercontent.com/_1mj0adrqkws/TdQpHNbQ7VI/AAAAAAAAP44/v2FEIaUEcSQ/s800/IMG_6372.JPG

    Ya les han rechazado: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/20/madrid/1305898370.html

    ¿Que no se sabe a quién beneficia y a quién no la protesta? Pues está bastante claro: al PSOE le perjudica, y mucho. Al PP también, pero menos, porque obviamente la gente ve que el detonante del hartazgo ha sido el Gobierno ZP.

    ¿Dónde estáis informandoos de lo que sucede? ¿En la sede del PP de Génova??

    ¿Te gusta? Thumb up 0 Thumb down 0

  3. Tomasito dice:

    Perdón. Algunos de los grupos:

    http://www.juventudsinfuturo.net/

    http://democraciarealya.es/

    http://www.malestar.org

    El movimiento amorfo #nolesvotes.

    ¿Te gusta? Thumb up 0 Thumb down 0

  4. Crusoe dice:

    En relación al supuesto fracaso por no haber propuestas en 5 días….¿puede ser más demagogo quien argumenta que en 5 días debe haber propuestas? Ese argumento surge de aplicar una lógica ultrapráctica que no vale para clasificar este movimiento. Es una protesta de gentes descontentas ¡que se encarguen los que cobran por ello (y que en todos estos años, unos y otros, nos han conducido aquí), de encontrar soluciones¡. ¡Que trabajen quienes se han dedicado a decir no a todo esperando el desgaste del adversario!, ¡reprócheneles Vds a ellos esa falta de propuestas!, porque precisamente ellos han cobrado por decir no a todo y por generar problemas inexistentes e intentar resolver los que no eran reales para las personas. ¿que son marxistas los que allí estan? ¡anda ya! ese es el argumento típico: son los de siempre….los malos….¡anda ya!

    Debate acalorado. Y tú, ¿qué opinas? Thumb up 6 Thumb down 5

  5. spurgus dice:

    Los indignados han confundido “movilizarse” en la calle con “Movilizarse” en las urnas. Es de suponer que, hartos de los partidos en el poder, no han votado a UPN, ni al PP ni a PSN.

    Lo malo, ¡ay! es que no han votado a nadie. Seguramente son un sector escasamente votante, escasamente concienciado de los deberes de la democracia y solo atento a sus propias, ciertas, duras, cuitas.

    Se han preguntado qué puede hacer la democracia por ellos, pero no qué pueden hacer ellos por la democracia. Podian haber votado a partidos alternativos, pero creo que no lo han hecho. Han votado nulo y en blanco o no han votado.

    ¿Te gusta? Thumb up 2 Thumb down 0

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

El contestador de NC


Déjanos tu mensaje en el 617 308 919
llamanos por telefono

Cursos de Navarra Confidencial

Síguenos en Twitter

El rincón de Verónica en Youtube

Navarra Confidencial en Youtube

Síguenos en Facebook

Identifícate

Registrarse | ¿Has perdido tu contraseña?

Publicidad

criticamos

Videoblog