La presentación de todas estas objeciones es un reflejo de la creciente preocupación y oposición, precisamente de la ciudadanía, ante la imposición de esta asignatura. Otro ejemplo de esta oposición cívica, así como de los intentos por silenciarla, es la cena a la que recientemente acudió Miguel Sanz en el foro Navarra Siglo XXI. Los medios han reflejado que en esa cena Sanz declaró que la ley estaba para cumplirla, pero no que la mitad de las preguntas que se le hicieron versaron sobre la polémica asignatura, reflejando la inquietud que existe en la sociedad por este asunto.
Demostrando que la implantación de la asignatura no es más que el comienzo, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, va a pedir al Ministerio de Educación que retire del mercado el libro de Educación para la Ciudadanía de la editorial Casals, por parecerles demasiado conservadora su aproximación a la homosexualidad. Pedro Zerolo, secretario socialista de Movimientos Sociales, ya ha mostrado su apoyo a la iniciativa.