Los resultados de VOX están siendo espectaculares, pero el PP todavía tiene una clara ventaja sobre VOX. Eso sí, o el PP se abraza al sanchismo o ya no puede gobernar sin el apoyo de VOX, salvo en comunidades como Madrid que cada vez van a ser más la excepción, y no casualmente porque Ayuso es dentro del PP la que, sinceramente o por estrategia, más se parece a VOX. El caso es que el PP es ya un caso raro en el contexto europeo. Es decir, en los países europeos más importantes ya se ha producido el sorpasso de los partidos equivalentes a VOX respecto a los partidos equivalentes al PP, ¿cómo se explica entonces el caso español?
María Guardiola (PP) desoye a los extremeños y confirma que llamó al PSOE para pedirle su abstención en la investidurahttps://t.co/f4iL1i1vKx
— LA GACETA (@gaceta_es) February 10, 2026
Podríamos decir que el PP tiene la ventaja, respecto a sus socios populares europeos, de vivir con varios años de retraso lo que ha sucedido en los países de nuestro entorno. El PP podría por tanto aprovechar su experiencia para no cometer los mismos errores que ellos y evitar el sorpasso. No es sin embargo lo que parece estar haciendo Feijóo, mucho menos lo que está haciendo María Guardiola en Extremadura. El PP está a punto de caer en el abrazo del oso de la izquierda, el error que cometieron los populares en toda Europa antes de ser sobrepasados por formaciones equivalentes a VOX.
✔ Génova avala que Guardiola pida al PSOE una abstención para ser investida sin que Vox entre en el Gobierno
— El Debate (@eldebate_com) February 11, 2026
«Nosotros, con carácter absolutamente general, preferimos gobiernos en solitario antes que entregar poder a otros partidos»https://t.co/wQnrM8H6NM
¿En qué momento los grandes partidos populares europeos perdieron su hegemonía? La evidencia está clara: en el momento en que se convirtieron en obstáculos para el cambio. Los grandes partidos populares comenzaron su decadencia en el momento en que hicieron suya la teoría del cordón sanitario. En vez de aliarse a los nuevos partidos emergentes de la derecha se enfrentaron a ellos, los excluyeron y pactaron con la izquierda para frenarlos. Esto generó una situación en la que sólo podía haber gobiernos de izquierda o gobiernos de derecha dependientes de la izquierda. O sea, que siempre gobernaba la izquierda. La izquierda por supuesto no pone límites a su izquierda ni hace cordones sanitarios a los partidos de extrema izquierda.
Guardiola pretende forzar la abstención de Vox en la segunda votación para ser presidenta
— Vozpópuli (@voz_populi) February 11, 2026
Informa @IvanLibreros95 https://t.co/XGpIEATtzM
En el instante en que los partidos de la derecha popular abrazaron el corsé que les impuso la izquierda se hicieron naturalmente el harakiri electoral. Todo aquel que no quisiera ni un gobierno de izquierda ni un gobierno maniatado por la izquierda no tenía más opción que votar por las nuevas fuerzas emergentes de la derecha. La fuerza con la que emergían estas fuerzas ha crecido sin parar en la medida en que la derecha popular no servía para promover un cambio sino para frenarlo. ¿Por qué en Italia gobierna Meloni? ¿Por qué en Francia el partido más votado no ya de la derecha sino de todo el espectro político es ya el de Marine Le Pen? ¿Por qué en Francia la segunda vuelta de las presidenciales se ha disputado entre los socialista y Chega y no entre los socialistas y populares? ¿Por qué Alternativa por Alemania ha superado ya a los populares alemanes? Todos cometieron el mismo error llegado el momento: frenar el cambio, convertirse en muleta de la izquierda, aplicar el cordón sanitario, necesitar la aprobación de la izquierda, ser víctimas de sus propios complejos.
Si la señora Guardiola pretende estafar a las urnas y no quiere cambiar de políticas, por supuesto que tiene nuestro NO.
— VOX 🇪🇸 (@vox_es) February 10, 2026
Si está dispuesta a un cambio de rumbo, aquí está VOX; si no, que siga llamando al PSOE. https://t.co/2HmdjznQzZ pic.twitter.com/ZIL6GwTYdx
El electorado no quiere únicamente que caiga el Sánchez y gobierne el PP con su programa, o habría votado sólo al PP
El Partido Popular de Feijóo todavía mantiene una ventaja sobre VOX, pero se empieza a enfrentar al mismo dilema al que tuvieron que enfrentarse sus equivalentes europeos. ¿Qué va a hacer Feijóo? ¿Va a cometer el mismo error que han cometido el resto de partidos populares en Europa? El cordón sanitario ha servido efectivamente para que la izquierda esté siempre controlando el poder y para que los populares sufran el sorpasso de la nueva derecha. A veces este sorpasso, como en Italia, no es un ligero sorpasso sino un atropello. Feijóo está a tiempo de cometer el mismo error o evitarlo con un agravante: Feijóo ya ha visto lo que les ha pasado al resto de populares por buscar el pacto con los socialistas y aplicar el cordón sanitario. Si con esa información Feijóo insiste en cometer el mismo error será no igual de torpe sino más torpe todavía que el resto.