Hay que perdonarle al sanchismo toda su corrupción, todos sus abusos de poder y toda su voladura controlada del estado de derecho para hacerse impune ante la justicia. El motivo es que la alternativa es la extrema derecha. Pedro Sánchez, supuestamente, es lo opuesto a la extrema derecha violenta, antidemocrática e intolerante, aunque ya vemos que Sánchez ahora dice que no cree en el parlamento, que el parlamento no representa a la gente, y que le representan más los violentos acampados en Sol o apedreando a los mossos en Barcelona. El problema es que a los fascistas y los antifas no les distinguen sus ideas sino sus camisetas, pero volvamos al asunto de la vivienda. ¿Sabían que Núcleo Nacional propone expropiar a los fondos buitre?
Que haya habido más policías para desalojar a esta señora, que para expulsar a todos los invasores de Ceuta, evidencia la podredumbre política, social y moral que vivimos en España.
— Núcleo Nacional (@NucleoNEsp) September 23, 2026
Expropiaremos a los fondos buitre y expulsaremos a los invasores. pic.twitter.com/NXeHhPRBiz
A lo mejor para combatir a los fondos buitre es más seguro votar a Núcleo Nacional que no a Pedro Sánchez, que según le interese pacta con ellos o se presenta como el campeón contra ellos. Lo que en cualquier caso está claro es que Núcleo Nacional y PSOE comparten el mismo lenguaje y taxonomía para referirse a este tipo de fondos, que por otro lado no son sino fondos especializados en activos de riesgo, riesgo que generalmente provocan los mismos que dicen odiar a los fondos buitre. La deuda pública francesa, por ejemplo, puede ser interesante para los fondos buitre en la medida que suba su prima de riesgo gracias a Melenchón, igual que es una casa okupada la que llama el interés (con el consiguiente recorte en el precio) de un fondo buitre. No se puede ser amigo de los okupas o del déficit y enemigo de los fondos buitre al mismo tiempo. Se puede, pero sólo a nivel de relato.
El Gobierno vende a Lar y a BlackRock un céntrico edificio de Hacienda en Madrid para hacer viviendas de lujo y una residencia de estudiantes https://t.co/AFjzfDkVUy
— EL MUNDO (@elmundoes) August 23, 2024
Quizá la izquierda no lo sepa, pero Núcleo Nacional se declara anticapitalista. De hecho, sería difícil discernir si el sanchismo es en realidad más anticapitalista que Núcleo Nacional. ¿Pero no se declaraba abiertamente fascista la gente de Núcleo Nacional? Pues por eso, el fascismo y el nazismo son movimientos abiertamente anticapitalistas. La única diferencia con la izquierda es que NN es un partido anti inmigración, pero al menos eso tiene más lógica. Si acoges 3 millones de inmigrantes en 4 años o construyes casas para 3 millones más de personas o tienes un problema de escasez de vivienda. Las dos opciones por tanto son más casas o menos inmigrantes. NN apuesta por menos inmigrantes, cosa que puede parecer mejor o peor pero al menos tiene lógica. Lo que no puedes pretender, como la izquierda, es que no haya problemas importando millones de inmigrantes sin construir casas. Esto ya no es cuestión de ideología sino de lógica.
🔴Isabel Peralta hoy en Madrid.
— Núcleo Nacional (@NucleoNEsp) October 3, 2026
“Nosotros sí que planteamos una solución soberana, nacional y anticapitalista”
“Para solucionar el problema de la vivienda debemos pensar qué es la oferta y qué es la demanda y porqué faltan casas y sobra gente”
Cuando 10 millones sean… pic.twitter.com/TlfO5VD3Kq
Abundando en la evidencia de que las diferencias entre el sanchismo y la extrema derecha a menudo son con frecuencia mera cuestión de apariencia o relato más que de fondo, tenemos también el hecho del antisemitismo que ahora practica con entusiasmo el sanchismo. Hace un tiempo podría pensarse que nadie odiaba a los judíos tanto como la extrema derecha, pero ahora el sanchismo y la extrema derecha compiten por ver quién odia más a los judíos y quién ostenta más banderas de Gaza, no por amor a los gazatíes sino por odio a los judíos. No por rechazo a los genocidios sino depende del genocidio, porque el genocidio deseado es el judío. De hecho, el odio a los fondos buitres, los propietarios, la banca, los especuladores, los industriales, los acreedores, el gran capital… basta un pequeño empujón diciendo que son en gran medida judíos para llegar a ese nazismo y ese odio que tan difícil de entender para la historia parecía hace unos años.

Seguramente es en el País Vasco y en Navarra donde más pintadas contra los judíos se pueden encontrar a lo largo de las carreteras o el paisaje urbano. ¿Pero no es ahí donde supuestamente menor porcentaje de nazis existe y donde más fuerte resulta el antifascismo? A lo mejor es justo lo contrario. El fascismo y el antifascismo son en el fondo tan parecidos que el hueco que normalmente tendría el fascismo ya lo ocupa casi por completo la izquierda abertzale. Si eres ultranacionalista, te gusta agredir a los que no piensan como tú, salir a la calle con tu manada sintiéndote el amo de la ciudad para huir de tu insignificancia, y además odias a los judíos, el fascismo no te puede ofrecer nada que no te lo mejore la izquierda abertzale, socia de Sánchez y pilar de sus maravillosos ocho años de gobierno. ¿Alguien se puede sorprender, por ejemplo, de que Podemos y Núcleo Nacional, aparentemente tan opuestos, como buenos socialistas tengan un mismo discurso sobre la necesidad de estatalizar todo el sector energético y todas las industrias estratégicas? Partidos como Núcleo Nacional no se oponen a partidos como Podemos tanto por predicar lo contrario en su programa económico como por acusarlos de no tener la determinación de hacerlo efectivo. Por supuesto todo lo anterior es matizable, pero queda claro que lo opuesto al fascismo y la extrema derecha no es Sánchez, no es el PSOE, no es el sanchismo y no es Bildu, ni puedes criminalizar el recetario socialista-fascista o presentarte como lo opuesto y al mismo tiempo casi mimetizarlo.