La buena noticia es que Alava ha prohibido este año el campamento de Bernedo. El expediente administrativo abierto por la Diputación de Alava contra este campamento, según se ha adelantado, no sólo suspende la celebración de este año sino que impone una sanción por haberse celebrado los años anteriores sin haber cumplimentado la debida información al organismo foral alavés, al punto que cuando saltó el escándalo llegó a calificarse el campamento de “clandestino”. La cuestión esa si estamos tanto ante un incumplimiento sistemático por parte de los organizadores como ante una dejación sistemática de la supervisión por parte de las autoridades, vascas y navarras, máxime cuando además el campamento era receptor directo o indirecto de ayudas y subvenciones.
Álava prohíbe el campamento de Bernedohttps://t.co/1bNYw6xvmV https://t.co/31zlFg6H3h
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Los organizadores del campamento aberrante, sin embargo, anuncian que pese a todo van a volver a poner en marcha el campamento este año. La estrategia para evadir la prohibición es bien conocida en el marco de la izquierda abertzale: cuando unas siglas o una marca caen en desgracia son sustituidas por otras. El colectivo Sarrea Euskal Udalekuak dice haber presentado este año la documentación oportuna bajo el paraguas de un colectivo alternativo. Resulta lamentable que la administración no vaya un paso por delante de este tipo de colectivos o que pueda no haber medidas judiciales cautelares que resulten eficientes para proteger a los menores, en un caso abierto que sigue siendo investigado por la justicia tras las denuncias de 20 familias.
Euskal Udalekuak desafía a la Diputación y asegura que celebrará el polémico campamento de Bernedohttps://t.co/Uj8bxTdyIS https://t.co/SZLxRssMAH
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Por lo que se refiere a Navarra, al gobierno foral, a Euskarabidea y a la Mancomunidad de la Sakana, hace dos meses denunciábamos que la Mancomunidad de la Sakana, en su anuncio de los campamentos de verano para 2026, seguía incluyendo en su catálogo el campamento de Bernedo y la correspondiente subvención para los asistentes. La familia que mandara a sus hijos a un campamento de verano en euskera, aunque la niña le tuviera que chupar el pie al monitor o ducharse desnuda con él, seguía teniendo derecho a que se lo subvencionara el gobierno, como prioridad nacional euskaldún.

Si no obstante visitamos ahora la web de la Sakana, observamos que el anuncio se ha modificado tras aquella denuncia pública y ahora ya no aparece el campamento de Bernedo, que se ha suprimido de la lista.

Es una pequeña victoria del sentido común y de la decencia, lo cual constituye una gran noticia en estos extraños tiempos, aunque habrá que estar vigilantes también desde Navarra para que los organizadores no vuelvan a montar el mismo campamento aberrante dando un rodeo, y encima a costa del dinero de todos.