Leer una encuesta cada vez se parece más a leer el horóscopo. La demoscopia es una ciencia, siquiera una ciencia blanda, pero las encuestas cada vez se encuentran más contaminadas por los intereses del que encarga la encuesta. Ya no se trata de que las encuestas sean un reflejo de lo que piense la gente, sino que lo que piense la gente sea un reflejo de las encuestas. Por consiguiente, hay que tomar todas las encuestas con pinzas, pero tenemos que reconocer una cierta adictividad a las encuestas. No podemos dejar de mirarlas, y menos cuando son menos frecuentes porque se refieren específicamente a Navarra.
📊 Sondeo de intención de voto al Parlamento de Navarra a un año de las elecciones para @elmundoes.
— Sigma Dos (@sigmados) May 27, 2026
➡️ UPN sería primera fuerza con el 27,2% de los votos y 15 escaños.
🔴 El PSN alcanzaría el 18,4% de apoyos y 10 asientos.
🟩 Bildu lograría el 17,9% de intención de voto y 10… pic.twitter.com/tTF8vCPLZu
Sigma Dos acaba de realizar para El Mundo una encuesta de intención de voto en Navarra sobre una muesta telefónica de 1.087 entrevistas, llevada a cabo entre el 18 y el 21 de mayo, conociendose ya por tanto la imputación de Zapatero. Los resultados están a la vista y son llamativamente parecidos a los de hace años y años, por lo menos en lo que respecta a la distribución del voto por bloques y al resultado final, que es que la izquierda y el nacionalismo siguen sumando una mayoría con pocos cambios.

La similitud con los resultados de las elecciones de 2023 indicaría el escaso impacto sobre el voto navarro de todos los escándalos de corrupción a escala nacional, o de la situación de la sanidad, la vivienda o la seguridad a escala local. Tampoco se aprecia ningún castigo por toda la trama corrupta local de Cerdán, Alonso y Servinabar.

Como a nivel nacional, no perdamos de vista la naturaleza de los partidos con los que nos medimos el terreno y el perfil ideológico que podemos atribuir a sus votantes, así como su sensibilidad a cuestiones irrelevantes en términos ideológicos como la gestión o la corrupción. Es decir, la encuesta atribuye una intención de voto a Bildu del 17,9%, no mucho mayor que el 15,58% que obtuvieron en las urnas en 1999 las siglas Euskal Herritarrok. Euskal Herritarrok fue una formación sucesora de Herri Batasuna e ilegalizada como tal, de la que era parlamentario nada menos que el etarra en jefe Josu Ternera, en una época en la que ETA mataba a mansalva. O sea, ya entonces un 15,58% de navarros votaba a esos salvajes hicieran lo que hicieran, como para pedir escrúpulos morales con la corrupción a un electorado que todavía llama presos políticos y perseguidos a los del tiro en la nuca.

Podemos o cualquiera de sus combinaciones y reformulaciones es a su vez una formación que apoya todas las dictaduras comunistas del planeta, con toda su represión, toda su sangre derramada y toda su corrupción. ¿Vas a apoyar a Maduro o Díaz-Canel y rasgarte las vestiduras con Sánchez? En realidad no se les puede dejar de reconocer una cierta coherencia en el mal.

Por lo demás, UPN y PSN sólo sumarían 25 diputados, lo que deja a los creyentes en el quesito al borde de la catástrofe, si bien hace tiempo que en la cúpula de UPN se intenta normalizar la idea de un quesito que incluya a Geroa. Tal vez por eso UPN bajaría algo respecto a 2023 mientras que el PP subiría muy ligeramente y algo más apreciablemente VOX, que de 2 diputados pasaría a 3 y del 4,3% de los votos al 6,1%.
Miguel Sanz: "¿Pactar con Geroa Bai? ¿Por qué no?" https://t.co/GrC2RNTY8t pic.twitter.com/P2UYBubgf3
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) August 28, 2023
Como bloque, la derecha alcanzaría el 40,8% de los votos que serían un poco más del 39,98% de las elecciones del 2023, cuando Cerdán todavía parecía un santo laico a la altura del expresidente emérito Zapatero, pero es apreciablemente más que el 37,7% de la derecha en 2019 o el 33,9% de 2015. El electorado sí que pasa factura por los escándalos, la torpeza y la mala gestión, pero sólo por la derecha. Por eso quizá, tanto o más que en denunciar la corrupción, en Navarra Confidencial seguimos empeñados en la titánica y lenta cruzada de hacer cambiar de ideas a la gente de izquierda y nacionalista.