Ojalá pudiéramos decir que la crónica de sucesos del fin de semana es extraordinaria. El problema es que esta es la nueva normalidad. Una normalidad que multiplica la violencia, la inseguridad y las violaciones en los últimos años. En este capítulo hay que computar un nuevo intento de violación en Pamplona durante el fin de semana, afortunadamente evitado por un grupo de chicos que pasaban por el lugar y dejaron de lado sus ocupaciones heteropatriarcales para auxiliar a una chica, que estaba siendo agredida sexualmente por un inmigrante paquistaní.
🔴 A prisión el acusado de agresión sexual en Pamplona
— Navarra Televisión (@NavarraTV) May 11, 2026
Fue detenido en la madrugada del sábado por cometer una presunta agresión sexual a una mujer en la avenida Guipúzcoa https://t.co/3qbHkmay09
La crónica se enriquece con una entretenida algarada el Noáin, donde volvió a brillar el reflejo acerado del arma blanca al amanecer, una persona fue herida con una cuchillada, otras dos detenidas por la agresión, y otras tres por intentar impedir la detención. En la refriega sufrió lesiones un policía. No han trascendido los datos del origen o la etnia de los detenidos.
Dos detenidos por una agresión con arma blanca en Noáin y otros tres por tratar de impedir la actuación policial https://t.co/lWPpBgcRKM
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) May 10, 2026
Naturalmente no se trata de una crónica exhaustiva sino de los dos hechos más significativos del fin de semana, incluyendo un intento de violación y un herido por arma blanca. En realidad puede que esto incluso haya sido un buen fin de semana. Podemos añadir un caso de acoso homófobo, que se juzga en Pamplona estas fechas, sólo por redondear la galería de delitos en la nueva normalidad y la nueva tranquilidad de la nueva Navarra.

La degradación de la seguridad en todos los centros urbanos navarros y españoles es evidente. Los delitos no son sólo cada vez cuantitativamente mayores, sino cualitativamente más graves. Ni siquiera estamos ya en un punto al que nos tengamos que resignar sino ante un proceso y una progresión que continúa. Las causas de esta degradadación, sean las que sean, agravan cada vez más el proceso. No se puede controlar la progresión delincuencial cuando las causas de la misma no sólo no se atajan, sino que ni se puede hablar de ellas. Tendremos más fines de semana como este. Todos los fines de semana van a ser como este. De hecho este fin de semana, con sólo un acuchillado, un policía lesionado, un intento de violación y más de una decena de detenciones, va ser uno de los mejores fines de semana de los próximos meses y años.