El gobierno foral está eufórico y el entusiasmo de sus notas de prensa se contagia a las redacciones de los grandes medios acríticos. Las matriculaciones de turismos en Navarra crecen casi un 35% en abril y además de los 720 vehículos vendidos en este mes 324 han sido híbridos y 193 eléctricos. Si los ciudadanos fuéramos menos ingratos estaríamos en los balcones dando cacerolazos para expresar nuestro entusiasmo al gobierno, aunque el gobierno se conforma con que se le siga votando.

La primera semana de mayo apunta además a una fuerte subida del porcentaje de ventas de coches eléctricos, impulsadas por las ayudas y planes una vez más lanzados por el maravilloso gobierno. ¿Pero es todo tan rosa como nos lo están dibujando?
El coche eléctrico se come la mitad del mercado en Navarra en el arranque de mayo https://t.co/nVvvpVxxge
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) May 11, 2026
Para empezar, el dato de que en abril se matricularon 720 turismos nuevos es bueno siempre que no ampliemos el foco. Lo cierto es que si retrocedemos a abril de 2019 nos encontramos con que se vendieron en Navarra 793. Es decir, han pasado 7 años y seguimos en cifras que no han recuperado las ventas prepandemia. No tenemos por tanto mucho que celebrar.

La cosa empeora si atendemos además a los precios. Hace 10 años el precio medio de los vehículos nuevos rondaba los 15.000 euros, mientras que ahora ronda los 40.000. Obviamente los salarios no han crecido ni remotamente en esa proporción. Eso significa que no sen venden los mismos coches, pero también que el esfuerzo de comprar un coche es mucho mayor. ¿Y cómo llamar a un mayor esfuerzo para comprar un coche salvo empobrecimiento? Todo el dinero de más para comprar un coche sale de otro lugar, es gasto de menos en otro lugar.

Lo más estremecedor del diagnóstico es que el salvaje encarecimiento de los automóviles obedece a una implacable planificación. El gobierno ha decidido que fiscal y normativamente los coches tienen que ser carísimos. No es el mercado, es el estado. Por tanto resulta llamativo que las cifras de venta de vehículos en abril de 2026 se presente como un éxito del gobierno y sus políticas de ayudas a la compra de vehículos cuando las cifras, puestas en perspectiva, son lamentables, el parque de vehículos se cubaniza, el esfuerzo para comprar un coche nuevo es salvaje, tenemos que empobrecernos mucho más para tener un vehículo, y los que se venden lo hacen a costa de las ayudas que tiene que poner en marcha el gobierno, a costa de los impuestos de todos, para fomentar las ventas cuyas políticas previamente han desplomado. Eso si, somos pocos pero eléctricos. No todos, sólo los más ricos y sólo con las ayudas gubernamentales de los impuestos de todos.