La Agenda 2030 es objeto permanente de publicidad positiva por parte del gobierno a todos sus niveles y por parte de todos sus altavoces mediáticos. Nos encontramos de hecho sometidos a un bombardeo constante respecto a las bondades y virtudes de la Agenda 2030. Casi todos los políticos ostentan un PIN de la Agenda 2030 como si fuera un nuevo símbolo religioso. La Agenda 2030 cuenta con un ministerio específico. El logo de la Agenda 2030 aparece en toda la cartelería institucional, física o digital, y en todas las conferencias, actos públicos, presentaciones, webs, campañas publicitarias y juntas de accionistas de las grandes empresas del IBEX 35. No es por tanto que a la Agenda 2030 le falten apoyos publicitarios. No obstante, parece que todo gasto público en apoyo de la Agenda 2030 es poco y el gobierno acaba de lanzar un concurso para contratar una nueva campaña publicitaria en su apoyo, bajo el epígrafe “Una Agenda 2030 para toda la ciudadanía”, y financiada con 1,2 millones de euros.
The World Economic Forum should control the world
— Elon Musk (@elonmusk) January 18, 2023
Lo interesante con todo es quizá conocer tan explícitamente el objeto de esta campaña y comprobar cómo el dinero de todos es utilizado para vendernos las bondades de la Agenda. Puesto por pasiva, cada vez que escuchemos las bondades de la Agenda 2030 es probable que nos encontremos ante un contenido pagado, sea esta campaña u otra cualquiera de las infinitas que las administraciones y las empresas impulsan.
Welcome to 2030. I own nothing, have no privacy, and life has never been better @IdaAuken https://t.co/WJU6stxeLH pic.twitter.com/3yILq88Yb3
— World Economic Forum (@wef) December 15, 2016
Así, por ejemplo, la convocatoria de este concurso señala a los aspirantes a embolsarse los 1,2 millones de euros que “el objetivo de esta campaña es trasladar la idea de que la Agenda 2030 y todas las actuaciones que se realizan en el ámbito de ésta son positivas para el conjunto de la sociedad al margen de las concepciones y prejuicios que se hayan podido desarrollar. Se trata de generar un mensaje despolarizado de la Agenda 2030 y de lanzar mensajes que permitan contrarrestar los datos y la información no veraces que son escuchados habitualmente en los medios y en la opinión pública española en contra de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Para ello se aportarán datos, facilitados desde la Dirección General de Agenda 2030, que puedan contrarrestar dichos mensajes de una manera positiva y dirigidos al público indicado”.
“Cuando invertimos en energía limpia y vehículos eléctricos y REDUCIMOS LA POBLACION, más de nuestros niños pueden respirar aire limpio y beber agua limpia”
— Libertario 🟨⬛ (@QuotesforGoal) July 15, 2023
Kamala Harris
IN YOUR FACE pic.twitter.com/MSn4NKgU1T
La Agenda 2030, se nos explica, debe ser presentada como un programa que busca “construir una sociedad más justa, equitativa y solidaria para atajar algunos problemas como la crisis ambiental, la despoblación, la desigualdad social, la discriminación por cuestión de género, de identidad sexual o capacidades”.

Esta campaña, remata la convocatoria, “debe tratar de volver a generar un consenso y una percepción social positiva de la Agenda 2030, entendida como una hoja de ruta beneficiosa para la sociedad y desvinculada de los agentes políticos y sociales”. La buena noticia es que si hay que “volver a generar un un consenso positivo” de la Agenda 2030 es que la propia convocatoria reconoce que ahora mismo ya no existe un consenso positivo en torno a esta agenda. Nadie piense por tanto que los davosianos tienen la batalla ganada cuando ellos mismos señalan que se ha destruido el consenso favorable a la Agenda.
Bill Gates: "Las vacas por sí solas representan alrededor del 6% de las emisiones globales y por eso necesitamos cambiar las vacas. pic.twitter.com/6EpGosxhmV
— Miguel A.🐭 (@AsimovIsaac1919) May 27, 2024
Nótese por lo demás el empeño en “trasladar la idea de que la Agenda 2030 y todas las actuaciones que se realizan en el ámbito de ésta son positivas”, lo cual resulta un enfoque tan llamativo como manipulador en la manera de tratar la cuestión. Es decir, que no nos cuenten que las medidas de la Agenda 2030 son positivas, que nos cuenten cuáles son las medidas y ya decidiremos nosotros si son positivas o no.
"No es la izquierda la que tiene que adaptarse a las exigencias del mundo agrario, es el mundo agrario el que tiene que comprender que el camino de la izquierda es el único posible para preservar algo, un poco, de ese modo de vida que tanto aman"https://t.co/q9psLoj8Oh
— elDiario.es (@eldiarioes) February 11, 2024
El problema de la Agenda 2030 es precisamente la concreción de ese recetario abstracto que normalmente se nos oculta y del que solamente se nos dice que sus consecuencias van a ser maravillosas. Para conocer ese recetario misterioso tenemos que acudir a las fuentes de la Agenda 2030 y entonces es cuando nos encontramos con el Foro Económico Mundial y la galería de chalados que desfilan por Davos. Ahí es cuando nos encontramos con ese futuro en el que no tendremos nada pero seremos felices, los campos dejarán de ser cultivados y serán restaurados a su estado salvaje, como consecuencia de lo cual dejaremos de comer carne para pasar a disfrutar de una dieta de hamburguesas sintéticas, altnernada con jugosos platos de soja y gusanos. Como en ese futuro maravilloso todos los partidos serán agendistas y la Agenda 2030 será el programa de todos los partidos, la democracia consistirá en que un gobierno agendista sea sucedido por otro gobierno agendista con el mismo programa agendista. Es increíble que la gente no esté entusiasmada. Para empezar a dar saltos de alegría, ¿quién necesita además de un programa tan estimulante que le entreguen 1,2 millones de euros para comprar su opinión?