Diario de Navarra entrevistaba este domingo al líder y candidato a la presidencia del Gobierno de Navarra, Javier Esparza, que se presenta como única alternativa a Chivite tras la demolición de Navarra Suma. Todas sus cuentas y todo su plan, sin embargo, tropiezan con severos problemas con la lógica y las matemáticas.
Javier Esparza: "Nos votarán socialistas moderados que no apoyarían una lista con el PP" https://t.co/S1TOVQqU72 pic.twitter.com/xa9X5d0x0e
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) February 5, 2023
Empezando por las matemáticas, Esparza asegura que “los datos dicen que por separado el centro derecha obtiene 149.000 votos y unido 137.000”. El líder de UPN explica esta diferencia sosteniendo que “hay un electorado socialista moderado que votará a UPN y no a una lista en la que esté el PP”. Frente a estas cifras, sostiene Esparza que “sería irresponsable optar por algo que supone menos votos”.
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¿Suma más el centro derecha separado que junto? Las encuestas, o la encuesta de Esparza, puede decir una cosa, que además es la que quiere oír Esparza, pero los resultados electorales en Navarra siempre han dicho otra cosa.
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En 2003, con el centro-derecha dividido sólo entre UPN (asociado al PP) y CDN, se obtuvieron 150.976 votos.
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En 2007, de nuevo con UPN y CDN, se obtuvieron 153.544 votos.
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En 2011, con UPN, PP, UPYD y CDN, sólo se obtuvieron 141.591 votos. O sea, con la máxima fragmentación se obtuvieron menos votos que en las elecciones anteriores.
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En 2015, de nuevo divididos entre UPN, PP y Ciudadanos, se obtuvieron 115.987 votos.
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En 2019 Navarra Suma obtuvo 127.346 votos y el conjunto del centro derecha navarro incluyendo a VOX consiguió 131.892 ¿Se suma más por separado? La experiencia histórica dice que no.
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¿Qué otra cosa nos dicen estos números? Que las elecciones no se ganan sumando siglas sino sumando votos, dando la batalla de las ideas, disponiendo de los medios para ganar esa batalla y conformando una mayoría social y electoral.
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Ahora vayamos con los problemas de Esparza con la lógica.
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Esparza, hombre que se presenta como fiable, sincero y dotado de palabra, señala al PP como culpable de la ruptura de Navarra Suma, lo mismo que hizo Miguel Sanz en 2008 poco después de explicar en un pizarrín la teoría del quesito, concluyendo que con quien UPN podía gobernar Navarra era con el PSN y no con el PP. Esparza y Sanz resultan igual de increíbles porque la ruptura con el PP sucedió justo después de que concluyeran que para gobernar había que pactar con los socialistas y no con los populares.
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Pero es que además Esparza no se ha aprendido bien el papel para culpar al PP de la ruptura.
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No es el PP el que encarga una encuesta para ver cuántos votos tiene por separado y se produce la ruptura después de la encuesta. Cuidado, no es que la encuesta sea la causa de la decisión de romper, sino la decisión de romper la causa de la encuesta. Naturalmente la encuesta encargada ratifica los deseos del que la encarga. Resulta significativo que Esparza en la entrevista culpe al PP de la ruptura, pero al mismo tiempo Esparza se presente como el beneficiario de la ruptura e incluso declare que “sería irresponsable optar por algo (mantener la unidad con el PP) que supone menos votos”. Esparza se lanzó con entusiasmo a la primera declaración de un responsable del PP que pudiera cuestionar hipotéticamente la continuidad de Navarra Suma para dar por liquidada la coalición. La paradoja llega a tal nivel que, postulando tanto las ventajas de la ruptura y afirmando que reeditar Navarra Suma hubiera sido irresponsable, Esparza debería agradecer al PP la ruptura en vez de reprochársela.
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Pero aún hay más espacio para lo falta de lógica en las declaraciones de Esparza a Diario de Navarra.
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La tesis de Esparza es que, al ver los resultados de las autonómicas, el PSOE cambiará totalmente de estrategia y romperá su alianza con Bildu. Sin embargo, cuando se le pregunta si se cree a Chivite cuando asegura que en el Ayuntamiento de Pamplona la postura del PSN será apoyar a Elma Saiz (lo que convertiría por más votada en alcaldesa a la candidata de UPN) o a Asirón, Esparza responde que “han puesto a Elma Saiz de candidata para hacer a Asirón alcalde”, y que “María Chivite quiere ser presidenta al precio que haga falta y si tiene que darle la alcaldía de Pamplona a Bildu se la dará. Y si tiene que poner tres consejeros de Bildu en su gobierno lo hará”. Pero señor Esparza, ¿no nos había dicho que tras ver los resultados electorales el PSOE iba a dar un giro, pactar con UPN y hacerle a usted presidente? ¿Cómo dice unas preguntas después que tras los resultados electorales de las autonómicas Chivite va a meter tres consejeros de Bildu en el gobierno y darle a Asirón la alcaldía de Pamplona? ¿En qué quedamos? ¿Tiene usted clara su estrategia?
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La estrategia de Esparza de esperar un volantazo de Sánchez, da la impresión que seguida ciegamente por toda UPN, se parece al que primero se tira por la ventana y después va a comprarse la mochila-cohete. Si va de sincero y tanto le interesa a UPN la ruptura, hubiera sido de agradecer que al menos asumiera abiertamente esa decisión en vez de tratar de endosarle la responsabilidad de la misma al PP. ¿Qué pretende con esto? ¿Echarle la culpa al PP de los malos resultados de UPN si después falla la encuesta por la que justifica que la ruptura le beneficia? El problema de fondo es que siempre pensando en sumar siglas en vez de sumar votos, y con un pin de la Agenda 2030 en la solapa en vez de la firme determinación de presentar una alternativa ideológica al discurso del gobierno, los votos sólo pueden ir a menos. Al final llega un momento en que ya no sabes convencer a la gente para que te vote pero tampoco existen combinaciones que te permitan llegar al gobierno a base de hacer equilibrios y piruetas. Esparza ni siquiera tiene la entereza en la entrevista de anunciar su marcha si obtiene un mal resultado. Si lo tiene seguramente tendrá que irse de todos modos, pero de un modo menos gallardo que si lo hubiera anunciado.
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2 respuestas
Cada día que pasa, cada vez que abre la boca, Xavi Espartza queda más retratado como una persona que solo persigue su bien personal y sus ansias de llegar al poder a cambio de lo que sea. menudo bofetón le acaba de arrear Sayas cuando explica que eso que dice Espartza sobre el dinero del grupo parlamentario es más falso que un Quesito de Plástico, que es dinero que gestiona la cámara y que se devuelve lo no usado, que no es propiedad de UPN ni de Espartza, es más, de ser de otra manera sería dinero de Navarra Suma, pero ya sabemos que Espartza usó Navarra Suma como juguete personal temporal de su propiedad.
Sálvanos de los dirigentes de UPN.