Este miércoles, NC.tv ha vuelto a emitir una sesión en directo más de Instagram (Live). Para ello, llevó a cabo un conversatorio sobre la problemática y las implicaciones políticas al respecto del sistema financiero y monetario actual, basado en la reserva fracionaria (con banca central).
Para ello se contó con Vicente Moreno Casas, estudiante de Economía, co-autor del recién publicado libro La máquina financiera del expolio (se ha hablado sobre este, que ha sido escrito junto a Alberto Romero López) y miembro de La Escuela del Escorial. La sesión comenzó a las 20:00 en Madrid (5 y 7 horas menos, respectivamente, en Buenos Aires y en Quito).
De la conversación se mantuvo, se pueden destacar los siguientes puntos:
- Desde el punto de vista austriaco, los ciclos económicos no tienen nada que ver con percepciones psicológicas e instintos animales, sino con cuestiones praxeológicas. La culpabilidad se atribuye a los bancos centrales.
- La banca central determina la masa monetaria y supervisa el sistema bancario actual.
- Al alterarse de manera artificial la masa monetaria (bajando los tipos de interés a corto placo), se produce una expansión crediticia que supone descoordinación en materia productiva. Esto dio lugar a burbujas financieras como la de la pasada década.
- La teoría austriaca ha sido capaz de predecir todos los ciclos económicos a lo largo del siglo XX.
- El «efecto Cantillon» implica que cuando se imprime dinero, no cae proporcionalmente en la sociedad, sino que entra por un canal concreto y tiene unos primeros y segundos receptores, lo cual tiene consecuencias en la estructura de precios relativos. Este efecto también es redistributivo en tanto que los primeros receptores (bancos, gobiernos, grandes empresas…) adquieren poder adquisitivo a costa de los últimos receptores.
- El sistema financiero actual aumenta la desigualdad económica.
- Siempre que hay una recesión, se culpa al libre mercado, promoviéndose fusiones bancarias y más regulaciones económicas y financieras. Se acaba extrayendo renta que acaba concentrada en pocas manos.
- El ciclo económico afecta a varios países. Luego, ningún banco central tiene mecanismos de disciplina financiera (no lo vemos en ningún país vecino). Un banco único mundial supondría mayor burocratización y control.
- La gente no se percata en el corto plazo de los efectos de los mecanismos financieros alternativos a las subidas de impuestos.
- Es posible privatizar los bancos centrales mediante la redistribución de su propiedad en forma de acciones, entre quienes a lo largo de los tiempos han contribuido al mantenimiento del mismo.