El 23 de septiembre, hace casi un mes, nos hacíamos eco de las múltiples pintadas aparecidas con mensajes de apoyo a ETA que ensuciaban la carretera del puerto de las Coronas. Obviamente las pintadas ya llevaban un tiempo presentes cuando denunciamos la situación, por tanto hace más de un mes que esas pintadas siguen ahí. Porque efectivamente, este pasado fin de semana las pintadas seguían ahí, como muestra esta foto tomada en la cima del puerto.

¿Qué significa que toda una serie de pintadas a favor de ETA sigan después de un mes como si tal cosa en la carretera ofendiendo a cualquier persona civilizada que pase por ahí, que tenga noticia de lo que pasa o que sea víctima de ETA? Pues una de dos: o la administración foral tolera abiertamente las pintadas a favor de ETA, mostrando una pasividad notable a la hora de retirarlas como si el sillón de María Chivite dependiera de Otegui, o bien el servicio de mantenimiento de las carreteras navarras es un desastre. El problema es determinar cuál de las dos hipótesis es más grave.
Efectivamente los datos sobre inversión en la red de carreteras son catastróficos en Navarra. Según los datos de la Asociación Española de la Carretera (AEC): en Navarra 1.204 kilómetros requieren una actuación urgente, en menos de un año, y otros 648 kilómetros necesitan intervenciones antes de cuatro años. En total, son 1.852 kilómetros pendientes de actuación, de los cuales el 65% corresponde a la categoría más urgente. Adiós a los tiempos en que las carreteras navarras eran el orgullo de España. La inversión actual en carreteras convierte actualmente a Navarra en una comunidad promedio, muy lejos de lo que invierten por ejemplo los vascos, catalanes o madrileños. Pagamos como los que más con la fiscalidad izquierdista que nos imponen Chivite y sus socios, pero los resultados siempre son menos que mediocres ya nos refiramos a educación, sanidad o carreteras. No digamos nada si incluimos en el diagnóstico los paralizados túneles de Velate con Cerdán S.A. En el mejor de los casos podemos decir que la calificación que caracteriza el gobierno de Chivite es la mala gestión. Y parece que a mayor recaudación empeora la mala gestión. ¿Pero para qué gestionar mejor en vez de subir los impuestos si el contribuyente no protesta y sigue votando lo mismo? Que la gente esté contenta con la mala gestión o no la castigue en las urnas al gobierno le da lo mismo, así que con las expectativas electorales presentes tenemos mala gestión para rato.

¿Pero seguro que lo de la permanencia de las pintadas a favor de ETA en las Coronas es sólo mala gestión? No hay manera de saberlo. Un gora a ETA es sin embargo un delito persistente de exaltación pública del terrorismo ante el que la administración no está actuando. Resulta inevitable sin embargo hacerse la pregunta: ¿duraría un mes una pintada en el mismo sitio llamando “puta” a Chivite?
Decimos puta porque es un calificativo que ofendió gravemente a Chivite hace un par de años en Olite, cuando lo usaron contra ella unos agricultores provocando la inmediata reacción colérica de la presidenta y del aparato represivo del gobierno. Desde luego está mal llamar “puta” a la presidenta, ¿pero está mejor escribir “gora eta”? Y sobre todo, ¿duraría más de un mes una pintada de “Chivite puta”, «viva Franco» o “muerte a los trans” en el puerto de las Coronas? Algo falla si la respuesta es que no. Pero también falla algo importante si la respuesta es que sí.