La vivienda sube porque es escasa, no por los especuladores, pues se rige por la ley de la oferta y la demanda. La vivienda está cara por la escasez, no por culpa de los especuladores. Y es escasa por culpa de los políticos que no construyen ni permiten construir. De igual forma el suelo está caro porque troceado en minifundios (miniparcelas) se vuelve escaso, mientras que en latifundio (ayuntamientos con grandes terrenos para edificar y preferentemente fusionados) al no ser escaso se abarata.
Todos los pueblos de la Cuenca de Pamplona, de Valdizarbe o que limiten con un municipio cuenco deberían estar en un programa de ayudas para reformar o rehabilitar locales para viviendas. Así, además de proveer viviendas baratas, se creará empleo y la demanda tirará para abajo los precios del área metropolitana urbana y encima se combatirá la despoblación de muchas localidades.
La ínfima construcción de vivienda en la redolada pamplonesa es tal que la fuga de la ciudad ya sucede de facto con la mudanza de pamploneses a Sangüesa, Tafalla, Alsasua… Y aun así las instituciones, ayuntamientos, mancomunidades…siguen siendo inflexibles y se crea un sinnúmero de pegas. Las instituciones parece que en vez de estar a nuestro servicio para ayudarnos, están para impedir que se cree vivienda suficiente, pues si hacen falta 25000 y hacemos 100 o 1000, estamos muy lejos de cubrir nuestras necesidades.

En la calle Sotocoa 5 de Monreal, con motivo de la construcción de la Autovía de Pamplona a Jaca, se construyó un edificio de unos 90 m2 con taller, oficinas y hasta dos cuartos de baños. Cuando se terminó la obra, dicho inmueble fue adquirido por un particular y al situarse en zona urbanizada el particular se lo ofreció como vivienda a una familia de sudamericanos cuyo padre tenía como empleado. Resulta que al estar en una zona urbanizada consiguieron ir remodelando el edificio para transformarlo en vivienda.
Pero después de invertir tiempo, ilusión y dinero en crear su hogar, el alcalde monrealés (desconozco su partido político) decidió que esa zona, incluyendo la casica, iba a pasar a ser terreno rústico. También desconozco si había alguna razón justificada para el cambio, pero esto es el enésimo ejemplo de que las decisiones políticas, normalmente arbitrarias y caprichosas, impiden continuamente la construcción de vivienda por falta de flexibilidad y exigencias normativas o quizás por el simple deseo de los ediles.
Ya que hablamos tanto de rehabilitación, esta casa que se hizo para la obra de la autovía del Pirineo, podría haberse reciclado como vivienda para una gran familia y ahora tienen que buscarse la vida engrosando las listas de demandantes de vivienda más si cabe. Obviamente este es un ejemplo que conozco, pero son miles de ejemplos en los que las. administraciones impiden o hacen la vida imposible de los que quieren salir de las listas de la demanda eterna de vivienda. Ni comen ni dejan comer.
No todo vale, pero en el asunto de la vivienda el gran problema es la escasa flexibilidad de la que partimos, aunque la ausencia de flexibilidad se puede aplicar a bastantes otros ámbitos distintos. Y además al final son muchos los temas que hay que abordar que repercuten en la subida del precio de la misma.

Si se obtiene abundante suelo, se construye y se rehabilita abundante vivienda para comprar o alquilar la oferta será tan grande que bajará el precio y difícilmente habrá problema de desahucios. Incluso en el caso de que los haya, el problema se arreglaría porque habría vivienda suficiente para esas situaciones y que los desahuciados
Este texto no es para dejar de construir o proyectar urbanizaciones nuevas, sino para que a la vez de construir se facilite y se fomente la creación de vivienda en edificios sin uso o que se les quiera cambiar el uso para que sus propietarios tengan la posibilidad de reciclar el local, ganen unos ingresos y bastante gente joven (mayor también) empiece una vida fuera del hogar de sus padres o compartiendo un piso hacinados, y para evitar la okupación. Eso sí, con más garantías para los propietarios habría más disponibilidad de vivienda.
Construir abundante cantidad de vivienda, junto con la transformación de locales en viviendas y la rehabilitación de vivienda a la vez, va a tirar los precios a la baja por la saturación del mercado. Habría ayudas (preferentemente bajadas drásticas de impuestos) para llevar a cabo esta transformación, igual en la construcción de edificios nuevos.
Y con los terrenos haríamos lo mismo. Haciéndolo de forma masiva y simultánea es como funcionaría de verdad, especialmente con una absorción de Pamplona como ya va pidiendo más y más gente. Precisamente esta semana leía otra carta al director titulada “No tenemos más servicios. Tenemos los mismos, duplicados” que con razón se quejaba, con razón porque ahora que los servicios funcionan tan mal, igual hay que fusionar no para gastase más, sino para gastar mejor y para depreciar el actual valor de la vivienda.
Aritz Lizarraga Olascoaga