¿El problema de la escasez son los rentistas o los 2 millones de viviendas demandadas por inmigrantes?

Malditos rentistas

El rentista es un ser malvado. En el top de la maldad humana la izquierda coloca a los propietarios, rentistas y tenedores apenas por debajo de los empresarios. La criminalización de todo el que no es pobre resulta ya caricaturesca. El mundo se divide para la izquierda entre pobres e hijos de puta. ¿Cómo nos va a sacar entonces la izquierda de la pobreza? ¿Predicando el hijoputismo? Por otro lado, ¿se cree la izquierda que el mero hecho de ser malo convierte a alguien en rico? ¿Cuántos ricos más habría entonces en la izquierda política? El rico no sólo es el enemigo, sino que ser rico, como ser fascista, es un conjunto tan amplio que ya abarca a casi todo el mundo. De algún modo esto mismo puede ser el fin de la izquierda. La izquierda está declarando enemiga y criminal a tal cantidad de personas que al final quedará en minoría absoluta, de ahí quizá la necesidad desesperada de importar más votantes, a poder ser pobres y dependientes.

El odio al propietario alcanza ya tintes demenciales y fanáticos. Heredar un piso o invertir en ladrillo es visto ya como un crimen. Naturalmente la consecuencia es la persecución del que tiene un piso en alquiler. Alquilar un piso era visto antes como un bien social, ahora es demostrar ser un nazi. Las rentas del trabajo se pueden perdonar, las del capital no. Como si por otro lado existiera una división radical y las segundas no provinieran en muchos casos del ahorro de las primeras.

El planteamiento es totalmente autodestructivo además de demencial. Lo que se está incentivando es que la gente no ahorre. Que como predica Rufián se gaste todo lo que gane en vino o en oro. En estas manos estamos. Como si para la sociedad no fuera mucho más productivo que alguien invierta sus ahorros en un piso y lo alquile a que se gaste el dinero en vino o lingotes. Como si por otro lado al gobierno le interesara que la gente pierda sus ahorros en inversiones ruinosas. Es sin embargo otra consecuencia de criminalizar constantemente al que ahorra, el que invierte o el que gana dinero.

Cuando se criminaliza al “rentista” o al “tenedor” se ignora deliberadamente que en la mayor parte de los casos su ahorro es fruto del trabajo, del suyo o del de sus padres. El piso o el capital del que obtiene una renta no cayó del cielo, sino que es fruto de años y años de ahorro. No es un regalo. Es resultado de decidir ahorrar en vez de gastar. Por suerte para España durante mucho tiempo el modelo fue ahorrar e invertir en vez de gastarse el dinero en vino como predica Rufián. ¿Con qué dinero se cree el gobierno que el banco presta a un matrimonio para comprar un piso si no es con el dinero ahorrado por otra familia que deposita en el banco? ¿Dónde cree el gobierno que hubiera estado mejor ahorrado el dinero de los españoles que en un piso? ¿Qué sería de muchos españoles si no fuera por el dinero que hoy vale su piso? ¿Qué otro modo aconseja el gobierno a los españoles para dejar un patrimonio a sus hijos? No, este es el punto: mejor que el gobierno no aconseje nada a nadie, mucho menos lo obligue, sino que deje a la gente hacer lo que quiera. Con intentar no arruinar al estado con su mala gestión el gobierno tiene ya bastante labor.

No es sin embargo sólo el gobierno o los partidos que lo sostienen. Todos los medios y periodistas que sostienen el discurso gubernamental son la parte más abyecta del entramado. ¿Cuántos de ellos sin embargo han renunciado a su herencia? Irene Montero no estaba obligada a heredar los inmuebles de su padre, por cierto un trabajador que decidió ahorrar en vez de gastar el dinero en vinos como Rufián. ¿Por qué la única herencia que repugna a la izquierda es la de los demás? ¿En qué se supone que debe invertir la gente sus ahorros? ¿En acciones del Diario de Noticias o El País? ¿Cuánto tiempo haría que España estaría en ruina si la gente no hubiera ahorrado o hubiera invirtido los ahorros en PRISA? ¿Qué clase de memo piensa que incluso al estado del bienestar y a la recaudación les iría mejor si la gente malgastara, no ahorrara ni invirtiera o que invirtiera en cosas ruinosas? ¿En qué cabezas a los ahorradores e inversores de un país les va mal y al país bien?

¿A España le sobran pisos y “tenedores” o le faltan? ¿Alguien piensa que sobren ofertas de venta y alquiler? ¿Alguien piensa que los precios suben por exceso de oferta? Al parecer en los medios de izquierda todo el mundo lo piensa. Cuando un periodista del Noticias intenta vender algo en Wallapop por lo visto piensa que cuanto menos interese lo que vende o menos objetos iguales haya a la venta mayor será el precio que puede obtener. ¿Cuál es la teoría de la ultraizquierda? ¿Que la gente debería gastarlo todo en vez de intentar ahorrar? ¿Que los ahorros no deberían tener una rentabilidad aunque invertir implique un riesgo y haya inflación? ¿Cómo complementaría a la gente su pensión o su salario de haber invertido en vino en vez de en un piso? La plaga no son los propietarios, los ahorradores, ni los rentistas, sino los periodistas e influenciadores de la ultraizquierda. ¿Quieren que los rentistas que cobran un alquiler ganen menos? Pues incentiven la construcción y la oferta de pisos en vez de su criminalización. Por cierto, cuando algunos medios que criminalizan a los rentistas y propietarios organizan un sarao bien que no renuncian al patrocinio de las constructoras, al menos de algunas constructoras concretas.

Llegamos así a otro punto incómodo del debate. ¿El problema de la escasez de pisos es de los malvados rentistas y de los padres que trabajaron y ahorraron toda su vida en un piso para dejar algo a sus hijos? ¿No será la causa del problema el rechazo de los partidos en el poder a construir más pisos pese al aumento de la población? ¿Es el problema que haya unos cuantos rentistas o que haya 10 millones de nuevos españoles a los que hay que buscarles un techo, y no en un pueblo perdido de Zamora?

No hay una cifra oficial exacta y actualizada, pero los datos del INE y del Banco de España evidencian que hay viviendo en nuestro país alrededor de 7 millones de personas con nacionalidad extranjera, y que si sumamos los nacidos en el extranjero que ya tienen la nacionalidad la cifra subiría a los 10 millones de personas. ¿Cuántas viviendas necesitan 10 millones de personas? ¿O esas personas no ocupan un lugar en el espacio ni necesitan un techo? Tenemos 5 millones más de habitantes que en 2010 y no por natalidad. Al margen de la opinión que nos merezca la inmigración masiva, ¿se puede dudar de que todo ese aumento de la población no tiene incidencia sobre la disponibilidad de vivienda o sobre los servicios públicos? ¿Nos extraña que, después de crear un problema de disponibilidad de vivienda, muchos españoles que ven llena de inmigrantes la cola para conseguir una vivienda de protección oficial empiecen a pensar en la prioridad nacional? ¿O como sobre esto no se puede pensar la alternativa es criminalizar a los que ahorran o a los que por el esfuerzo de sus padres heredan un piso?

Compartir este artículo

Te puede interesar..

Deja una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín