15 octubre 2010

El Parlamento Foral aprueba que se regule la muerte digna en Navarra

Si hay muertes dignas, hay que aceptar que algunas vidas son indignas. La sorprendente postura de la Iglesia Católica.

Todos los partidos del Parlamento de Navarra, a excepción de UPN, apoyaron ayer una iniciativa de Nafarroa Bai para que se regule la “muerte digna”, forma generalmente eufemística de llamar a la eutanasia. Según explicó el PSN, el modelo de esta ley debería ser la “Ley de muerte digna” aprobada en Andalucía. Esta ley no sólo rechaza de plano la objeción de conciencia en cualquier supuesto, sino que amplía el concepto de “muerte digna”  desde los enfermos en situación terminal o de agonía hasta las personas con “enfermedades graves e irreversibles”. El supuesto paradigmático sería el de Ramón Sampedro, cuyo caso defendía la película Mar Adentro.

Nadie defiende la crueldad con los enfermos terminales

Generalmente se justifican normas de este tipo como necesarias para evitar situaciones de encarnizamiento terapéutico. Se trata sin embargo de una falsa respuesta a un debate inexistente puesto que nadie lo defiende. De hecho, a algunas personas les podrá sorprender el texto del testamento vital que puede encontrarse incluso en la mismísima web de la Conferencia Episcopal, que tal vez interese reproducir para evitar malentendidos respecto a que la Iglesia apoye el sufrimiento gratuito o el encarnizamiento terapeútico:

Si no es para la eutanasia, la ley será innecesaria

El tenor literal del testamento vital que acabamos de reproducir pone de manifiesto que la ley que se pretende impulsar no aporta nada ni siquiera al punto de vista más estrictamente católico. Como decíamos, absolutamente nadie defiende el encarnizamiento terapéutico. Por otro lado, como recordó el diputado de UPN Javier Marcotegui, Navarra ya cuenta con una ley foral sobre voluntades anticipadas e información clínica que, salvo que lo que se busque sea directamente la eutanasia, convertiría una ley sobre “muerte digna” en un texto redundante e innecesario.

Muerte digna y vida indigna

La introducción del concepto “muerte digna”, por otra parte, necesariamente implica la introducción paralela del concepto “vida indigna”. Es de temer que, como en el caso de la vida humana respecto al aborto, para diversos partidos el concepto de vida digna o indigna resulte oscuro, opinable, relativo, precientífico y filosóficamente difuso. ¿Quién debe morir por llevar una vida indigna? ¿Es indigno estar enfermo? ¿No es más indigno ser un criminal? ¿Por qué parece razonable terminar con la vida de un enfermo y no con aplicar la pena de muerte a un criminal que así lo pidiera como en el caso de Gary Gilmore? ¿Sería coherente aprobar una cosa y rechazar la otra? ¿Podemos señalar como indigna la vida de personas ancianas, dependientes, enfermas, deprimidas, desatendidas, marcadas o fracasadas para luego abrirles la puerta de la eutanasia? ¿En eso consiste ser progresista y de izquierdas? Se trata de cuestiones que tendrían que aclarar quienes, hablando de la muerte digna, empiezan a crear la figura siniestra de la vida indigna.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (10 votos, media: 4,00 de 5)
Loading ... Loading ...
Comentarios (6)

 

  1. spurgus dice:

    Hidden due to low comment rating. Click here to see.

    Baja puntuación. ¿Te gusta? Thumb up 7 Thumb down 11

  2. carlthiem dice:

    Queda claro que se habla aquí de enfermos terminales que requieren cuidados paliativos más o menos prolongados, con su coste para la Seguridad Social, pero conforme al juramento hipocrático: un médico es un profesional que se dedica a velar siempre por la vida de sus pacientes, al margen de creencias o increencias en el ámbito religioso y de su conciencia cierta o insalvablemente errónea. Lo que no se suele subrayar es un hecho tremendo: quien muere clínicamente no deja de pasar un tiempo (segundos, minutos, horas) en el que su inteligencia y voluntad aún son capaces de actuar. Esos instantes pueden ser cruelísimos y hasta infernales: tal vez (pienso personalmente que sí) terriblemente más dolorosos, despiadados, y odiosos que los que el enfermo terminal estuviera pasando en vida.

    Debate acalorado. Y tú, ¿qué opinas? Thumb up 3 Thumb down 5

  3. spurgus dice:

    Hidden due to low comment rating. Click here to see.

    Baja puntuación. ¿Te gusta? Thumb up 3 Thumb down 7

  4. caballerete dice:

    Cuesta mucho hablar sobre estos temas porque no conocemos donde está la finísima linea que separa la muerte digna de la que no lo es.
    Yo hablaría de lo que yo quisiera en un hipotético caso que a mi me ocurriese.
    Si yo estoy tirado en una cama, sin consciencia, sin probabilidades de salir adelante en condiciones aceptables, sin esperanza, sufriendo y haciendo sufrir a los míos, !!!por favor!!! desenchufen todos los aparatos que me mantengan aquí.
    El problema es quién dictamina el estado de los enfermos. En principio los médicos, pero habrá casos claros y otros no tan claros. Por ello es importante que manifiesta la voluntad del paciente, él médico deberá hablar con los familiares antes de ninguna decisión, entre otras cosas para que no tenga que asumir él toda la responsabilidad. y quien dice un médico está diciendo un tribunal médico.

    ¿Te gusta? Thumb up 4 Thumb down 3

  5. MORTICIA dice:

    Hidden due to low comment rating. Click here to see.

    Baja puntuación. ¿Te gusta? Thumb up 3 Thumb down 6

  6. spurgus dice:

    Hidden due to low comment rating. Click here to see.

    Baja puntuación. ¿Te gusta? Thumb up 1 Thumb down 5

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

El contestador de NC


Déjanos tu mensaje en el 617 308 919
llamanos por telefono

Cursos de Navarra Confidencial

Síguenos en Twitter

El rincón de Verónica en Youtube

Navarra Confidencial en Youtube

Síguenos en Facebook

Identifícate

Registrarse | ¿Has perdido tu contraseña?

Publicidad

criticamos

Videoblog