El infierno infantil del udaleku de Bernedo: monitores que normalizaban ducharse desnudos con los niños y obligarles a chuparles los pies a cambio de la merienda..
Un poco de autocrítica. Somos una sociedad decadente y enferma y la forma en que tratamos a las víctimas de ETA es un buen síntoma de ello, aunque no el único. Las palabras de la viuda en el homenaje en Leiza a Juan Carlos Beiro..