Cuando hace bastantes años descubrí que los lingüistas de filología hispánica englobaban el romance navarro dentro de la lengua aragonesa que se mantiene en el norte de la provincia de Huesca me sorprendí algo por estar tan acostumbrado a que engloben a Navarra con el País Vasco solo por una parte de Navarra donde la mayoría de la población es bilingüe. Aunque los carteles bilingües den un efecto óptico falso de que Pamplona es bilingüe, Pamplona solo tiene una minoría exigua bilingüe cuya lengua materna ni siquiera es el euskera.
Navarra comparte con Aragón lo que queda del navarroaragonés en la lengua española local. El navarroaragonés es un nombre bastante moderno creado por lingüistas, pero la lengua ya estaba ahí antes de poner nombre a la del reino común de Pamplona-Nájera-Aragón. A posteriori, cuando los reinos de Navarra y Aragón quedaron separados tenía sentido lo de romance navarro y aragonés. El español de La Rioja, Navarra y Aragón es muy parecido (últimamente se está volviendo como el estándar madrileño o panhispánico por décadas de medios de masas e inmigración masiva) entre sí, mucho más que con el de otras regiones vecinas.

Afirmar que se hablaba español en Navarra o Aragón antes de compartir reino con Castilla (el reino de España) tampoco se puede considerar correcto, pues según la académica de la RAE Inés Fernández-Ordóñez el español no se formó como una lengua compuesta únicamente de castellano, sino que el tronco geográfico central castellano se fusionó con el asturleonés y el navarroaragonés, sus lenguas laterales vecinas a oeste y este, dando como resultado la lengua que ya en los años 1500 se denominó español. Hay que tener en cuenta que el castellano, además de similar, ya era lengua de prestigio antes de ninguna conquista.
No se puede decir lo mismo de gallego o catalán. Una cosa es que ellas hayan recibido influencia castellana y que ellas hayan aportado al español y otra cosa es que se hayan fusionado al mismo. Digo fusionado, no absorbido por el castellano. La confluencia de asturleonés, castellano y navarroaragonés que dio origen al español sucedió porque el área castellana estaba limitando geográficamente con las otras dos, por lo que era más fácil influirse mutuamente y porque ya desde el principio el parecido entre las tres era bastante grande. Por ejemplo si un castellano decía “hoz” o “garganta” (de río), un navarroaragonés decía “foz” o si una mujer castellana decía gobierno, la navarroaragonesa decía “gubierno”. Hoy en día los navarroaragonesismos como gubierno se tachan de términos vulgares o rústicos cuando aparecen en textos medievales precastellanos. Se considera paleto decir “gubierno” con “u”, pero nadie cree que un francés sea paleto por pronunciar “gouvernement” con “u” (guvernemón). Los riojanos, navarros y aragoneses que dicen “gubierno” no lo hacen por paletos, sino que mantienen el navarroaragonesismo de sus antepasados. No hubo una imposición castellana sobre gente de habla navarroaragonesa, sino que ya antes de unirse a Castilla o ser conquistados por ella las instituciones y poblaciones navarras y aragonesas aceptaron el castellano poco a poco mezclándolo con el navarroaragonés e influyendo en el castellano y todavía queda algo como cualquier lingüista puede observar comparando diccionarios de lengua aragonesa, diccionarios riojanos, sorianos y el Vocabulario Navarro de José María Iribarren.

Por supuesto que en el diccionario Vocabulario Navarro contamos con muchos términos vascuences, pero hay ver que no son tan numerosos como pueda parecer. Es que por un lado hay términos como “zurrón” o “abarca” que no ya es que aparezcan recogidos por la RAE, sino que verdaderamente son de uso general en toda España. Lo que digo es que intentar probar con una lista de términos vascuences que se ha hablado mucho euskera en Navarra si los términos se usan en zonas en Madrid, Galicia y Andalucía, no resulta acertado. Varios otros términos vascos resulta que también son aragoneses, por lo que igual no son tan vascos o tienen origen ibero o celta. Curiosamente algunos supuestos términos vascos de Navarra, no son términos que se usen en el País Vasco, pero sí en Aragón y a veces en La Rioja. Luego están los términos vascos que realmente son onomatopeyas y son de uso extendido en muchos sitios más allá del País Vasco y Navarra. Algunos son variantes o términos llamativamente parecidos a los aragoneses, como chipichapa que en Aragón es chipichape.
Lo que está claro es que el léxico navarro en su conjunto se parece más al aragonés o al riojano que al vasco. Evidentemente hablamos del conjunto, no de las zonas donde el euskera es una lengua viva de verdad, con hablantes nativos. No es por casualidad que el español sea tan mayoritario en La Rioja, Navarra y Aragón. Incluso zonas cercanas al País Vasco (en Tierra Estella) están llenas de aragonesismos, no porque hubiera aragoneses, sino sencillamente porque el conjunto de Navarra tenía por lengua oficial y ampliamente hablada el navarroaragonés. Navarroaragonés no era un nombre que se usara antaño, pero evidentemente cuando los reinos de Pamplona y Aragón estaban unidos para la lengua común no había nombres distintivos entre ambos. Los rasgos diferentes como las formas del navarro “lambinero” (goloso), “yn” (ñ), facer (hacer)…frente al aragonés “laminero”, “ny”, “fer”… se usaban también en Navarra como se documentan en textos y de hecho hoy en día cualquier navarro de padres y abuelos navarros te dirá que la palabra típica navarrica es “laminero” no “lambinero”. Todavía hoy más diferencias entre las variantes o dialectos del aragonés que con lo que hubo con los romances navarro y riojano precastellano. Hay rasgos típicos del centro-norte de Navarra comunes al centro-norte de Aragón que a la vez difieren de los del centro-sur de Navarra y Aragón.
Así a un navarroaragonés en contacto con Castilla (P. Vasco incluido) no le costaba esfuerzo dejar de usar la palabra “plana” por “llano”. Y poco a poco el idioma se fue castellanizando, pero el castellano también se fue navarroaragonesizando con términos como “cheposo” y “fajo” en vez de los castellanos “giboso” y “haz”. Aun así incluso la toponimia menor de Navarra está llena de “planas”, aunque también haya “llanos”.
Se puede observar que el idioma vasco aborrece la “f” igual que el castellano y que por eso apenas hay palabras sin “f” en vascuence y faltan muchas en español que sí conservan la mayoría de lenguas romances de su evolución del latín. Algunos se preguntan cómo en el País Vasco y Castilla del oeste desaparecen tantas “efes”, mientras que en La Rioja, Navarra y Aragón no sucede. De hecho incluso Navarra en euskera usa la “f” (Nafarroa), recibida del navarroaragonés, por cierto. Y la respuesta es sencilla porque la Cuenca del Ebro medio (La Rioja, Navarra y Aragón) se romanizó mucho más que las Vascongadas y el condado de Castilla (actuales Cantabria y Burgos, así como oeste de Vizcaya y casi toda Álava).

Cuando dices “Nafarroa” no es solo que parezca el principio de “Navarroaragonés” (Nafarroa vs Navarroa), sino que realmente se considera que la “f” sea fruto de la influencia del aragonés. En la mayoría de ámbitos académicos se simplifican las cosas afirmando que algo es aragonés porque el romance navarro no ha sobrevivido como lengua, pero por ejemplo si ves un término en el diccionario de la RAE con el epíteto de “aragonesismo” es solo una simplificación para hacer referencia a navarroaragonesismo. Es lógico porque el término es muy largo y casi nadie se pone a pensar que palabras que se usan en Berrioplano, Tiebas, Estella o Tudela se repiten en Jaca, Calatayud o Teruel.
Solo gente muy curiosa se pone a comprobar que efectivamente ese supuesto castellano antiguo, o si preferimos, vulgar…en realidad coincide en sitios tan alejados (no solo en las mugas) porque había una lengua común navarroaragonesa. Ni se comparan los diccionarios que todavía en el siglo XXI muestran el sustrato común navarroaragonés de la Valdebro, Castilla Oriental (Soria, Guadalajara, Cuenca y Albacete) el interior valenciano (Castellón, Valencia y Alicante) y la Región de Murcia, ni tampoco se recuerda que por algo se creó el Atlas Lingüístico y Etnográfico de La Rioja, Navarra y Aragón. De nuevo aquí es la naturaleza la que ha propiciado una cultura común de Valdebro y su expansión hasta el levante mediterráneo de España.
Para los vasquistas con quien tenemos que juntarnos es con los vascos, y les da igual que los fueros de Navarra vengan de los fueros de Aragón (de Jaca, primera capital aragonesa) o la “f” de Nafarroa venga del idioma común navarroaragonés. Les da igual que en La Rioja, Navarra, Aragón y Valencia tengamos claramente gran afición a los espectáculos taurinos y vaquilleros como en casi ningún lugar de España. Para ellos tampoco es prueba de esa cultura común Valdebro-Levantina.
Incluso los escudos navarroaragoneses que hemos mencionado otras veces aparecen todavía (como si fuera un recuerdo de la repoblación navarroaragonesa de Teruel y Valencia) en escudos de instituciones de regantes del Júcar valenciano o en la localidad valenciana de Sollana.
Aritz Lizarraga Olascoaga