Cada vez más brechas separan a los españoles por diversos motivos. Cabría preguntarse si este es un efecto simplemente acaecido o deliberadamente buscado. El hecho es que ahí están esas trincheras y los políticos en el poder intentan aprovecharse de ellas. Una de las brechas favoritas es la de hombres y mujeres, pero hay muchas más como sueldos públicos y privados, salarios y pensiones, trabajadores y subsidiados, propietarios e inquilinos, o españoles de origen y extranjeros. Divide España y vencerás. Y otra noche más que podrás seguir atrincherado en Moncloa mientras todos tus lugartenientes y hasta tus familiares pasean por los juzgados.
📊¿Y si toda España votara como la población de 65 a 74 años?
— Datadicto📊 (@datadicto_es) May 3, 2026
🌹Como hicimos con los jóvenes, hemos cogido los últimos datos del CIS, los hemos pasado por nuestro simulador "Objetivo 176", y este es el resultado: pic.twitter.com/YZcp8ERMG8
Uno de los datos más llamativos de esta España troceada y dividida en brechas con intereses y visiones contrapuestos es la de votantes según la edad. ¿Cómo sería el mapa electoral de España si sólo votaran los españoles de 65 a 74 años? Rojo PSOE en casi su totalidad. El PSOE es el partido más votado entre los votantes con canas. ¿Pero qué sucedería si por el contrario sólo votaran los jóvenes entre 25 y 34 años? VOX sería el partido más votado. La juventud ha cambiado de lado del muro.
📊¿Y si toda España votara como los jóvenes de 25 a 34 años?
— Datadicto📊 (@datadicto_es) April 26, 2026
👇Hemos cogido los últimos datos del CIS, los hemos pasado por nuestro simulador "Objetivo 176", y este sería el resultado: pic.twitter.com/My0z5caNIz
Por supuesto esto no es casual. La tasa de paro juvenil ronda el 25%. Los jóvenes que consiguen trabajar, además, tienen los salarios más bajos. Sus problemas para acceder a una vivienda en alquiler o propiedad son evidentes. Además tienen malas costumbres como informarse a través de internet y de las redes sociales, lo que les hace menos manejables desde el punto de vista de la propaganda gubernamental.
Mientras los jubilados, algunos con pensiones de 2.500 € al mes, parecen contentos muchos autónomos luchan por llegar a final de mes.
— Rafael Pampillón (@Rafaelpampillon) May 3, 2026
10 millones de votos de pensionistas frente a 3,2 millones de los autónomos.
Hoy en @eldebate_com @p_autonomos @autonomosata @cepyme_…
Por el contrario, los pensionistas ven revalorizadas año tras año sus pensiones con un dinero que el sistema no genera, que sale no de los cotizaciones sino de los impuestos, deteriorando la calidad de los servicios (porque el presupuesto se lo comen las pensiones) y empobreciendo a los asalariados que cada vez deben pagar más para pagar no sólo los servicios públicos, sino también el agujero de las pensiones que no cubren las cotizaciones. Puesto que los jóvenes son los que menos ganan, son también los más perjudicados y empobrecidos por este esfuerzo. Casualmente esto tiene una lógica política evidente: el voto de los pensionistas es más numeroso en un país con la pirámide de población invertida. El gobierno sacrifica a los jóvenes para fidelizar el voto de los mayores.
Este gráfico de la Agencia Tributaria sobre la evolución de los salarios privados, públicos y las pensiones en comparación con el IPC es espectacular.
— Javier Jorrín (@jgjorrin) April 24, 2026
La pensión media ha crecido casi el TRIPLE que el salario medio privado desde 2010.
Son datos obtenidos a partir del IPRF. pic.twitter.com/J6uWZ4d958
Por supuesto las políticas para fidelizar el voto de los mayores tienen también su reverso. El dinero para subir las pensiones, que no lo genera el crecimiento económico real ni el bote de las cotizaciones, sale de los impuestos y el presupuesto. Es decir, las subidas de las pensiones se alimentan de dinero que no va a hospitales o al mantenimiento de las vías, de modo que el mismo pensionista que se beneficia de la subida de su pensión padece después listas de espera o su hija sufre un accidente de tren en Adamuz.
Choque sin precedentes en el Tribunal de Cuentas tras detectar que el Gobierno desvía fondos europeos al pago de pensiones
— EL MUNDO (@elmundoes) May 4, 2026
✍️ Carlos Segovia https://t.co/KMQyUXn54C
De lo que desde luego no cabe duda es de que el gobierno no va a bajar la edad de voto a los 16 como hace unos años amagaba con implantar. Ha cambiado la sociología política de la juventud y el gobierno ha dividido el país en dos: el de los votantes que puedo comprar y los que no. Quien pertenece al grupo de votantes que el gobierno no puede comprar se puede dar por expoliado porque la compra de los primeros se lleva a cabo a costa de los segundos. El problema de los segundos no es tanto a veces ser menos como no ser conscientes de la jugada en curso. Multiplicando los efectos perniciosos de cada movimiento del gobierno se cuenta además el hecho de que sólo importa el cortísimo plazo. Los plazos a los cuales se compra el poder cada vez son más cortos. Llegar a mañana en Moncloa es la meta aunque implique sacrificar el futuro a décadas vista. De lo que se trata no es de resolver los problemas sino de que le estallen al siguiente, y de que el siguiente no llegue al gobierno al menos hasta mañana.