Gracias por el don de la vida. Ilumínanos para que entendamos que esta delicadeza y solidaridad no es más que figura y anticipo de lo que veremos en el cielo cuando tú nos hagas entrar en la vida verdadera...
El amor de Dios pasado por Jesús el resucitado. De cara a nosotros el Espíritu Santo siempre será el Espíritu de Jesús. Es como si fueran la misma cosa. ¡Qué maravilla de humanidad y confianza ya que somos de la misma raza!..
Jesús no recriminó a Pedro ni le recordó su traición. Ni una palabra. Simplemente la hoguera. Le iba a sanar pero la sanación psicológica requiere sus detalles...
Comieron en silencio. Los ojos de todos estaban humillados, fijos en el fuego porque tú querías que revivieran la escena en la que Pedro te negó, delante de otro fuego...