Los más fervientes impulsores de las leyes antibulos, digámoslo claramente, suelen ser bastante amantes de los bulos. O sea, que no piensan luchar contra los bulos. Lo que pretenden es llamar bulo a todo lo que les lleva la contraria y después empezar a perseguirlo...
Convertir a Nacho Cano en protagonista de un análisis político podría resultar incomprensible en otro momento político. En algo que se pareciera a la normalidad, Nacho Cano estaría a lo suyo y nosotros a los nuestro. Sin embargo, en la España sanchista todo está lejos..