En la guerra ruso-ucraniana se ha invertido una millonada en proveer de armas a ambas naciones.
Si bien es cierto que por parte de occidente Ucrania ha recibido buen armamento (como los tanques Abrams de EEUU, que son los más avanzados teóricamente), no lo es menos cierto que también ha recibido bastantes vehículos y armas del año catapún.
Rusia por su parte ha usado lo mejor que tenía desde el principio de la guerra. Sin embargo la guerra ha dado un giro de 360°, cambiado tanto que ambas partes llevan ya tiempo recurriendo a las armas más imaginativas y baratas.
España le mandó a Ucrania un par de tanques de los años 70. Y visto lo visto, ahora en el campo ruso es de lo mejor que se puede adquirir.
Ucrania ha recibido por parte de occidente abundante material avanzado junto a abundante chatarra.
Ucrania ha encontrado una forma barata y eficaz de combatir Rusia (los drones), llegándose a especializarse en su fabricación.
Rusia avanza en el frente, pero a paso de caracol y con un gran coste de bajas y armamento. Y Ucrania ha causado tal estrago en el material bélico ruso que ahora los rusos van a la desesperada.
Una vez destruido el grueso del armamento, de élite ruso, vehículos…los rusos también han tenido que recurrir a chatarra.
Los primeros tanques a los que han tenido que recurrir tras la destrucción de los buenos por los ucranianos son los del stock que les quedaba de la Guerra Fría.
Aun así la cosa no ha quedado ahí porque últimamente los rusos han tenido que recurrir a coches de golf y motos. Y hasta se han visto soldados usando fusiles del siglo XIX; de la época del imperio ruso de los zares.
Daniel Álvarez