¿Qué pasó en el caserío de Otegui? ¿Por qué tanto Sánchez como Otegui han negado tan tajantemente la reunión? Otegui llegó a afirmar que estaba dispuesto a dimitir si se podía probar la reunión. Es extraño porque, a estas alturas, a nadie le escandalizaría que se confirmara esa reunión. Es decir, escandalizaría a los que ya están escandalizados y aterrados por los actos de este gobierno y dejaría indiferente al resto que sigue apoyando el sanchismo. La hermandad entre el PSOE y Bildu es un hecho absolutamente establecido hace tiempo. En realidad, llegados a este punto cabría preguntarse qué más tendría que pasar para que un sanchista dejara de serlo. Más bien, a la vista de todo que ya ha tenido que defender un sanchista, es difícil pensar en algún tipo de evento futuro que no fuera a defender, fuese lo que fuese, con igual entusiasmo. Entonces, ¿por qué esa rotundidad en negar en primera persona ese evento? ¿Qué se dijo o qué se pactó que fuera tan grave como para merecer una negativa tan llamativa después de todo lo visto?
Sobre la reunión del presidente Pedro Sánchez, Santos Cerdán y Arnaldo Otegui en 2018 en un caserio para negociar la moción de censura contra Rajoy, sólo puedo decir lo que me contaron fuentes presenciales, y es que esa entrevista existió.
— José Luis Ábalos (@abalosmeco) November 26, 2025
En toda esta cuestión acaba de terciar José Luis Abalos, confirmando la reunión. ¿A quién creer entonces en esta historia? ¿A Sánchez y Otegui o a Abalos y Koldo? ¿Al mentiroso y al secuestrador o al putero y al ladrón? Parece que en cualquier cosa que involucre al sanchismo sólo tenemos testigos de calidad.
Otegi niega su reunión con Sánchez y Cerdán y se compromete a dimitir si hay pruebas.https://t.co/zYXMI0n3kE
— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) November 24, 2025
Por lo demás, es bien sabida la afición de la izquierda abertzale por tener bien recogido en las actas correspondientes el contenido de todas sus reuniones. Actas que guarda celosamente en una caja de seguridad en Suiza, por ejemplo, o de las que entrega copias a determinados intermediarios internacionales o relatores. No es que conste tal cosa en este episodio, pero no sería disparatado. Al contrario, si vas a reunirte con alguien como Pedro Sánchez la primera medida es asegurarte de que hay testigos o todo lo hablado queda registrado. No puedes fiarte de la palabra de alguien como Sánchez para verificar después todo lo hablado o acordado en algún encuentro.
Pedro Sánchez niega que se reuniera con Otegi y Santos Cerdán en un caserío de Euskadi para pactar su investidura: "Es mentira" https://t.co/xVojbFSbSv pic.twitter.com/Lh9BPUdX6C
— Europa Press (@europapress) November 24, 2025
Koldo García no parece menos aficionado a las grabaciones que la propia izquierda abertzale. El antiguo portero del Rosalex siempre tuvo claras dos cosas. Que estaba metido hasta las cejas en asuntos turbios y que su red de seguridad era todo lo que tenía grabado y documentado de la gente que tenía por encima. Koldo García, por otro lado, ni tenía un cargo que justificara su influencia o su acceso a todos ni era nadie sin toda esa gente que todo el mundo sabía que tenía por encima. Su bala de plata, para intercambiarla por impunidad y protección, es por tanto la cantidad y calidad de las pruebas que pueda tener implicando a todo esa gente que tenía por encima.
🔴 #URGENTE | Koldo corrobora que condujo a Sánchez a reunirse con Otegi en un caserío tras desmentirlo el Gobierno: "Lo que publica El Español es verdad"
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) November 24, 2025
✍️ Por @JorgeCalabres https://t.co/VX7fbx2KVB
El diario El Español, que ha sido el medio que ha ofrecido en primicia la noticia del encuentro en el caserío, ha sido lógicamente preguntado por este asunto y por las pruebas de que pueda disponer para reafirmarse en la existencia de aquella reunión. En este sentido, aparte de la confirmación de los hechos por parte de Koldo García y Abalos, o la alusión a los mensajes en el móvil de Koldo, desde el diario se anima a permanecer atentos a las publicaciones de los próximos días.
🔴Sobre la Reunión Secreta entre el Etarra Otegi y Sánchez en un CASERÍO de Bilbao en Mayo 2018 y que ambos desmienten,@JorgeCalabres, Subdirector de @elespanolcom dice;
— EQUALIZER3 (Eduardo G) (@egtegain) November 24, 2025
"Tenemos pruebas de todo y hay que estar atentos al Español"👇 pic.twitter.com/K6eutS2fDU
No parece por tanto que lo ocurrido en el caserío pueda permanecer en secreto por tiempo infinito. Lo más significativo, de hecho, es volviendo al principio la razón por la que negar el encuentro de forma tan tajante. Podría darse la paradoja de que pasara una factura mayor el haber mentido ahora de una forma tan rotunda que el propio hecho de la reunión. Por otra parte, es evidente la sociedad política conformada hace años por el PSOE y Bildu, la cual incluye desde la investidura de Sánchez hasta el gobierno de Chivite, pasando por la alcaldía de Pamplona. O sea, resulta complicado ver que están ahí los resultados de un acuerdo y al mismo tiempo negar el acuerdo y las conversaciones conducentes al acuerdo. Parece también que como consecuencia de estos pactos Cerdán examinó por orden de Sánchez uno a uno el caso de cada preso de ETA de cara a su más pronta excarcelación posible.
Cerdán fue quien negoció con Bildu los beneficios a etarras preso por preso: la clave para que Otegi apoyara a Sánchez https://t.co/AWHba4gTtL
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) November 25, 2025
De lo que desde luego podemos estar seguros, porque otra cosa no tendría sentido, es de que todos los acuerdos del PSOE con Bildu han requerido reuniones y diálogo entre los líderes de ambos partidos, fuera en una hamburguesería o en un caserío. ¿Qué puede haber tan turbio que no conozcamos para que a estas alturas resulte tan necesario negarlo? No olvidemos por otro lado que los promotores del pacto entre PSOE y Bildu, y de los propios contactos para la reunión entre Sánchez y Otegui, eran Antxon Alonso y Santos Cerdán, los propietarios (con permiso de la familia Santamaria) de Servinabar. ¿Qué es lo inconfesable de la reunión? ¿La vertiente política o también la vertiente Servinabar?