Shakira ha ganado una importante batalla judicial de más de 8 años contra la Hacienda española. Hacienda consideraba que Shakira ya era residente fiscal en España en 2011 porque supuestamente había pasado más de 183 días en el país, reclamándole en consecuencia impuestos y recargos por importe de casi 60 millones de euros. La Audiencia Nacional, sin embargo, ha dictaminado que Hacienda no demostró que fuera residente fiscal ese año, que no se acreditaron los días necesarios y que no se probó tampoco que Shakira tuviera aquí todavía su centro de intereses económicos o familiares. En consecuencia la justicia ha anulado las liquidaciones y multas y Hacienda deberá devolver a la cantante más de 60 millones de euros, entre los cobros y sanciones indebidas más intereses. No sólo eso, la Audiencia Nacional ha condenado además en costas a Hacienda indicando implícitamente con ello que la Agencia Tributaria se empecinó absurdamente en el caso sin pruebas para sustentarlo y de forma procesalmente temeraria.
#ÚltimaHora🔴 Shakira queda absuelta de fraude fiscal y Hacienda tendrá que devolverle 60 millones de euros más intereses https://t.co/Ww9r1Zizmo
— EL MUNDO (@elmundoes) May 18, 2026
Shakira se suma así al creciente número de famosos en España injustamente perseguidos por Hacienda. Con el infundado acoso de la Agencia Tributaria la cantante no sólo tuvo que hacer frente a un injusto hachazo fiscal, también a un acoso y escarnio público por parte de los medios y partidos que odian a cualquier persona que cobre más que el salario mínimo. Para que a un artista se le perdone ganar dinero, tiene a cambio que manifestarse pública y reiteradamente como un devoto acrítico de los principios del comunismo y el socialismo. De hecho, suele pasar incluso a la inversa, que alguien tenga que manifestarse pública y reiteradamente como un devoto acrítico de los principios del comunismo y el socialismo si quiere ser un reconocido novelista, cantante o actor. Parece además que Shakira no cumple el patrón.
Shakira contra Pedro Sánchez: "Por ti me mudé a un país socialista" pic.twitter.com/rOeQxEdydV
— Periodista Digital (@periodistadigit) February 17, 2025
Naturalmente existen defraudadores reales, pero además también hay perseguidos por Hacienda que la justicia declara inocentes, y tenemos probablemente una categoría no determinada de personas perseguidas que han pagado lo que no debían para evitar un enfrentamiento. Es decir, Xabi Alonso se jugó ir a la cárcel por enfrentarse a Hacienda. Es seguro que muchas personas, en la misma tesitura que Alonso, eligieron pagar a sabiendas que era injusto lo que les reclamaba Hacienda para evitar el riesgo de ir a la cárcel. Estas personas ahora computan como deudores adecuadamente perseguidos por Hacienda, pero en realidad no lo son.

Existe una asimetría entre Hacienda y el ciudadano que podría compararse con la existente entra la mafia y las personas que sufren sus cobros. Los inspectores reciben un sobresueldo por iniciar procesos contra los contribuyentes sean las reclamaciones justas o injustas. Es decir, vivimos en un sistema fiscal en el que se incentiva la persecución al ciudadano. Si pleitear con Hacienda, incluso con razón, implica un riesgo de cárcel, es normal que muchos contribuyentes elijan pagar una reclamación injusta antes que afrontar un juicio que si pierden no sólo les puede llevar a pagar, sino a entrar en la cárcel.

Afrontar un juicio contra Hacienda exige además una cantidad de recursos que en la práctica no están al alcance de cualquier ciudadano. Generalmente es un mal menor pagar con o sin razón antes que afrontar un pleito en el que la otra parte tiene además recursos ilimitados.
Los inspectores de Hacienda cobran un complemento de productividad del 25% de su salario por abrir procedimientos aunque no ganen https://t.co/tXqSDsbBTN
— Noticias Cuatro (@noticias_cuatro) May 18, 2026
Las estadísticas evidencian que cerca del 50% de los juicios entre Hacienda y los contribuyentes los pierde Hacienda. Es decir, que alrededor del 50% de los casos que reclama Hacienda en realidad son injustos. ¿No habría que exigirle Hacienda una precisión de al menos el 90%? ¿Puede ser una moneda al aire que las reclamaciones de Hacienda sean justas o injustas?

En el caso de personas famosas existe además un escarnio público que podría sospecharse deliberado. Los afectados pierden aunque ganen, si una parte importante de la opinión pública los tacha de defraudadores odiosos. La victoria en los tribunales llega además al cabo de años de escarnio y pena de telediario. Destruir a alguien famoso y con dinero es un aviso todos los contribuyentes por debajo del estatus de rico y famoso. El mensaje es imagina tu nivel de indefensión y lo que podemos hacer contigo. La victoria de Shakira es por tanto una victoria de todos. A todo esto podemos sumar además la corrupción generalizada en la que estamos viviendo. Antes de reclamar los impuestos, para tener legitimidad, el estado tiene que garantizar que el gobierno no roba lo recaudado.