El profesorado de Religión en Navarra, tras años de recortes y reducción de horas, se enfrenta ahora al riesgo de despidos por decisiones del Gobierno de Navarra y algunos de sus socios. FamiLiaE
denuncia que, al tratar a los trabajadores como peones de un juego ideológico, se pone en riesgo la libertad y calidad de la educación en la enseñanza pública.
El profesorado de Religión lleva años sufriendo precarización laboral, disminución de horas y un clima de inseguridad constante. Ahora, la situación se agrava con medidas que podrían suponer la
supresión de contratos, afectando directamente a trabajadores que han dedicado décadas a la educación pública con profesionalidad y compromiso.
Detrás de cada puesto de trabajo hay una persona, y detrás de cada persona hay una familia que depende de su salario. No se puede legislar ni tomar decisiones educativas utilizando a los trabajadores como moneda de cambio para intereses políticos o ideológicos.
Además, la asignatura de Religión enriquece el currículo educativo, aportando formación moral, cultural y espiritual. Por otro lado, al ser optativa respeta la libertad de elección de los padres sobre la educación de sus hijos. Su eliminación o recorte no solo perjudica al profesorado, sino también a las familias que desean acceder a esta opción educativa.
Este acoso no es nuevo: se ha ido gestando mediante recortes silenciosos y cuestionamiento público constante. Culminarlo en despidos directos supone no solo una injusticia laboral, sino un desprecio hacia la pluralidad educativa y la libertad de elección de las familias.
FamiLiaE exige responsabilidad, rigor jurídico y respeto humano en cualquier reforma o decisión que afecte al profesorado. La justicia social y la libertad educativa no se construyen destruyendo puestos de trabajo ni castigando a quienes cumplen con su labor con profesionalidad
y dedicación.
Firmado: La Junta Directiva de FamiLiaE