Sólo por si pasa: la amnistía a Puigdemont puede acabar beneficiando a etarras y yihadistas

Que no digan después que no podía saberse y que nadie avisó, porque ya hay voces que nos empiezan a alertar de lo que puede pasar con las leyes de amnistía que están tratando de sacar adelante entre Sánchez y Puigdemont. No solo con la ley de amnistía, sino ahora también con posibles cambios en el Código Penal o en el procedimiento de enjuiciamiento criminal. Todos estos cambios tienen la finalidad de garantizar la impunidad de todo el golpismo del nacionalismo catalán en general y de Puigdemont en particular, pero pueden acabar beneficiando a etarras y yihadistas como efecto colateral.

El problema con las leyes es que tienen carácter general. Por eso nunca se puede legislar con carácter particular. O al menos es algo que no debe hacer nunca un político con dos dedos de frente, o sólo para mantenerse sin ninguna clase de escrúpulo en el poder. Si rebajas los delitos de terrorismo para Puigdemont, los rebajas a todo el mundo, porque no puedes hacer una ley señalando que sólo se aplicará a los señores catalanes con gafas, peinado raro y casados con una extranjera. Esa ley que haces a la medida del señor catalán con peinado raro para que no se le impute por terrorismo, será la misma que habrá que aplicar a todos los imputados por terrorismo. Por ese motivo todo lo que puedas retorcer la ley para favorecer a Puigdemont o a los CDR les puede favorecer indirectamente a muchos otros sujetos, acusados por terrorismo, que no tengan que ver con los CDR o con Puigdemont. O sea, a la infamia de dejar de perseguir un posible delito de terrorismo, porque se está cambiando impunidad por votos con un acusado de terrorismo, se suma el hecho de que de rebote se pueden favorecer de la misma impunidad otros muchos más acusados de terrorismo.

X

Lamentablemente ya tenemos un claro precedente de chapuza legal con el caso de la ley del sólo sí es sí, sobre cuyos efectos por cierto ha caído un manto de silencio digno de mencionar. Hace tiempo que ya nadie sabe nada del número de agresores sexuales beneficiados por esta ley que siguen siendo excarcelados o viendo reducidas sus penas. Esa información se ha dejado de hacer pública. El agravante aquí es que no sólo estamos delante de una chapuza, que seguramente también, sino ante un intento deliberado de beneficiar a unos delincuentes cambiando votos por impunidad. El remate de esta indignidad puede ser por tanto que al gran colectivo de beneficiados durante el sanchismo, que incluye agresores sexuales y golpistas, se unan también etarras y yihadistas. El muro no lo pone Sánchez entre los delincuentes y la gente, sino entre sí mismo y los que no piensan como él. En realidad es una idea bastante estalinista, chavista o castrista el pensamiento sanchista de poner un muro o una alambrada alrededor de la gente que no piensa como tú.

X

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja