Vuelve el pasado: balance futuro de Pamplona con Asirón

Na hace falta ser un genio para prever lo que puede pasar con Pamplona o con cualquier otra localidad que caiga en manos de Bildu. En realidad, para intuir lo que nos puede esperar con Asirón basta con ver lo que ya hizo Asirón durante su etapa al frente de la alcaldía. No es sólo que Asirón no haya evolucionado, es que uno no se mete en un sitio como Bildu para evolucionar.

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Si recordamos lo que pasó -y lo que por tanto nos puede esperar- con Asirón como alcalde de Pamplona habría que recordar por ejemplo la exposición blasfema de Abel Azcona, que uso formas supuestamente consagradas para ofender de la forma más grave posible a los creyentes. No por tanto para criticar a la Iglesia, cosa que podía haber hecho escribiendo un blog, sino para ofender por ofender. De Asirón y su alcaldía “plural” podemos esperar por tanto más ofensas y ataques a todos los que no forman parte de la mayoría en el poder.

Obviamente otra cosa que se puede esperar de Asirón en la alcaldía, en realidad no se puede esperar otra cosa, es que el alcalde se salte las leyes y haga todo lo que haga falta para atropellar la libertad educativa y machacar los derechos de todos los que no sean vascoparlantes, como hizo ilegalmente con las escuelas infantiles municipales.

Asirón pondrá bocabajo las calles y avenidas que quiera de Pamplona sin contar con sus vecinos ni comerciantes, como hizo con Pío XII durante su mandato. Los barrios de riesgo son obviamente aquellos que no votan a Bildu. Estos barrios pueden ser inmisericordemente castigados si en ellos Bildu no pierde voto.

Los pamploneses, con Asirón al frente, podemos contar también con la necesidad de crear un bote, salido del dinero de nuestros impuestos, para pagar todas las ilegalidades que Asirón cometa para imponer sus obsesiones identitarias.

Podemos también contar con que una parte de los impuestos que pagamos se destinará a pagar a los amigos de Bildu, a sus chiringuitos, a sus medios afines, imponiendo criterios de reparto que premien la afinidad con la alcaldía.

Obviamente también podemos dar por hecho que Bildu premiará a los vascoparlantes y castigará a los castellanoparlantes con idéntico entusiasmo. Unas veces siguiendo las normativas y otras, las más, saltándose la ley. O sea, ya dentro de la ley los vascoparlantes gozan de una flagrante discriminación positiva (positiva para ellos, negativa para el resto), pero cuando a los nacionalistas se les queda corta la ley para favorecer a los vascoparlantes se saltan la ley sin complejos, como se vio durante el anterior mandato de Asirón en múltiples casos. La probable novedad es que el PSN será ahora el garante de la discriminación que denunciaba en 2017.

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No nos podemos olvidar en este balance retrofuturista, por otro lado no exhaustivo, de las turbias corruptelas que empañaron la pasada legislatura de Asirón, las decenas de miles de euros que fueron repartidos entre amiguetes mediante oscuras designaciones y adjudicaciones después tumbadas por el TAN.

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Se vienen por tanto malos tiempos en Pamplona para la libertad y la prosperidad. Los beneficios de que sea alcalde Asirón sólo los verán los amigos de Asirón. La única mejora será que cuando el alcalde pase por la calle Curia en San Fermín los violentos le alabarán y le darán palmaditas en vez insultarle e intentar golpearle. Podría pensarse que es lo que Pamplona merece por haberlo votado pero no es verdad. A Asirón sólo le han votado el 27% de los pamploneses Por el contrario, el 57% de los pamploneses votaron a partidos que se presentaron expresamente a las elecciones para que no fuera alcalde Asirón. Asirón no es por tanto lo que hemos votado ni lo que merecemos. ¿Qué pasó? Que el PSN mintió. La falta de respaldo real, el fraude democrático y la mentira componen el podio sobre el que se va a aupar hasta la alcaldía Joseba Asirón.

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