Hamas o Libertad

Ya han transcurrido dos meses desde el comienzo del nuevo escenario de guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamas, un entramado islamista que controla política y socialmente áreas palestinas como la llamada Franja de Gaza.

La guerra no ha acabado, aunque se ven ciertos avances de las Fuerzas de Defensa de Israel en el territorio gazatí, que ya han capturado a bastantes terroristas escondidos en el subsuelo y liberado algún que otro territorio.

No obstante, no es el objetivo de este artículo hacer un análisis militar, sino compartir una reflexión ante un ilógico comportamiento contradictorio de la izquierda woke, a través de sus distintas esferas tanto en Europa como en Estados Unidos.

¿Acción antifascista?

Con el consentimiento y cierta cooperación de la agitación izquierdista, se está llamando al señalamiento de domicilios y establecimientos que son propiedades de judíos. Sí, en pleno año 2023. Sí, en ciudades como Melilla, París y Londres.

Esta práctica no es exclusiva de la historia actual, ya que aconteció, en gran medida, en el III Reich alemán, para satisfacer la idea del JudenfreiSe señalaban los comercios de los judíos, quienes también fueron víctimas de la masacre del Holocausto.

Las universidades estadounidenses, tanto privadas como públicas, han contribuido, en tiempo exprés e inaudito, a nuevas estrategias para lavar el cerebro a los estudiantes, en base al antisemitismo. Hablamos de centros muy sincronizados en el adoctrinamiento progre, en sus distintas facetas.

De hecho, recordemos que, desde hace años, hay judíos que comienzan a sentirse inseguros en países como Francia, Bélgica y Alemania, habiendo llegado a valorar la huida de esos países. En caso de querer continuar en Europa, han optado por países como Hungría.

¿Importan los derechos para las mujeres y los LGTBIQWERTY?

Hemos visto en alguna que otra demostración a activistas de los lobbies feminista y homosexualista posicionarse muy a favor del Estado de Palestina, en nombre de una “supuesta de los derechos humanos”.

Esto lo hacen quienes se escandalizan porque ciertos ayuntamientos polacos aprobaron una resolución pro-familia y pro-libertad, porque se ponen en cuestión leyes que humillan a las personas que sufren disforia de género en Madrid, porque el adoctrinamiento es complicado en Hungría o porque también llegará ahí el “prometido tijeretazo de Milei“.

La cosa es que en Palestina ocurre lo que para nada ocurre en Hungría así como tampoco en las comunidades autónomas en cuyos gobiernos hay consejeros de Vox. Las personas homosexuales pueden ser condenadas a destierro o a muerte segura mientras que las mujeres pueden ser torturadas en base a los preceptos de la legislación islámica.

De hecho, lo que se celebra, todos los veranos, en Tel Aviv (que no es que me guste ya que uno cree que el Orgullo no representa a todos los homosexuales) sería totalmente imposible en Gaza o en Cisjordania.

¿Secularismo religioso?

La izquierda siempre incide en la idea de expulsar la religión de la vida pública, puesto que esto es algo privado mientras que los Estados han de mantenerse neutros. De hecho, a medida que avanza el grado de compromiso revolucionario, más evidente es el trasfondo deicida, de desprecio a Dios.

Inciden en que todo cabe, en que todo es igual, tratando incluso de instalar ese secularismo relativista en las esferas eclesiales. Hasta hacen un mal empleo del concepto de libertad religiosa, que implica poder encontrar a Dios con libertad natural. 

Ahora bien, el islamismo no tolera físicamente que se cuestionen los dogmas de Mahoma y otros postulados de la legislación islámica. Luego, huelga decir que, junto al secularismo, es una causa clave de persecución de los cristianos.

¿Oposición a la islamización de Europa?

Existen ciertos sectores que dicen hacer revolución a la contra o estar a la derecha del PP y de cierta parte de VOX, una cierta “derecha turuleca”, llegando a estar muy preocupados por la descristianización de Europa y por la pérdida de identidad de los barrios.

Con acierto, advierten sobre el problema de la inmigración ilegal, masiva y descontrolada. Los musulmanes no suelen adaptarse y tienden a causar problemas, como se puede ver en Cataluña, en ciertas partes de Madrid, en Melilla, en Almería, en París, en Suecia, en Bruselas…

Ahora bien, ¿qué representa Palestina? ¿No es acaso aquello que se quiere evitar en los barrios europeos? ¿No es aquello por lo que las fuerzas derechistas, cada cual con sus matices, están ganando terreno en los parlamentos europeos?

No es por sionismo

Cuando uno apoya al Estado de Israel no lo hace por fidelidad hacia los Estados modernos. Tampoco lo hace por interés en el sionismo (aunque tampoco se pueda negar que los judíos son nuestros hermanos mayores, como decía San Juan Pablo II).

Uno apoya a Israel porque es el único territorio de Oriente Medio donde cristianos, musulmanes, judíos y abiertos disfrutan de muchas “libertades concretas”, sin ninguna clase de discriminación.

Uno apoya sin fisuras, en estas circunstancias, al Estado de Israel porque no quiere que se exporte ningún modelo basado en el terror yihadista y la sumisión islámica. Ni a Europa ni a ninguna otra parte del orbe.

Con lo cual, si se apuesta por la libertad y por lo que Occidente representa (el Occidente de raigambre judeocristiana con señas grecorromanas, no el Occidente envenenado y corrompido a día de hoy por la estrategia Imagine), es imposible e ilógico hacerle el juego a Hamas.

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja