Tapar el Sol para enfriar la Tierra, la penúltima ocurrencia de Bill Gates

Hubo un tiempo en que Bill Gates parecía un tipo interesante. Algún respeto debía merecer quien con un colega había sido capaz de levantar Microsoft desde el garaje de su casa. Pero de eso hace ya un trillón de pantallazos azules, de esos con los que décadas después todavía a menudo te obsequia Windows, con el consiguiente bloqueo y frecuente pérdida de datos. Por otro lado el talento se demuestra realmente cuando uno triunfa por segunda vez. O sea, la primera pudo ser suerte o una combinación de circunstancias. Si por el contrario algún talento ha demostrado Bill Gates desde Windows 95 es seguramente para el mal.

X

En el repertorio de ocurrencias singulares y potencialmente catastróficas del amigo Gates sin duda no ocupa el último lugar la de tapar el Sol para mitigar las consecuencias del calentamiento global.

X

La idea sería lanzar a la atmósfera partículas de carbonato de calcio, capaces de reflejar los rayos de sol. Cubriendo la atmósfera de una capa de estas partículas, los rayos de sol serían reflejados hacia el exterior, produciendo un enfriamiento y un oscurecimiento del planeta. No se crean ustedes que esto es una mera serpiente estacional de los periodistas, todo esto lo están estudiando en Harvard, financiado por Gates, en un proyecto que se llama SCOPEX (Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica).

Naturalmente hablamos de algo que tendría que ser muy sutil para no provocar un desastre mayor que el que se intentaría evitar, suponiendo que realmente hay un desastre a evitar (y no un negocio a promover). El problema es cómo manejar sutilmente a escala planetaria un experimento de semejante envergadura. Por otro lado esta propuesta de “ingeniería solar” podría ofrecer, incluso en caso de éxito, resultados positivos para una parte del planeta y negativos para otra. ¿Como se iba a consensuar? ¿O todo se decidiría con una llamada telefónica desde Davos o con un wasap desde el iPhone de Bill Gates?

Como no podía ser de otra manera, todo esto ya lo predijeron los Simpson. Concretamente, en uno de los episodios el señor Burns, dueño para más señas de una planta nuclear, harto de que el Sol ofrezca luz y calor gratis a los habitantes de Springfield decide taparlo con una pantalla que deje al pueblo en sombra y obligue a sus habitantes a aumentar el gasto y la facturación de energía de su central. Es curioso que lo que entonces se nos presentaba como una atroz villanía ahora se proponga como una acción benefactora. Tal vez al señor Burns no se le había ocurrido para redondear su perverso plan y justificar su pantalla apelar a un calentamiento global apocalíptico indiscutible del que, pagando eso sí un alto precio en la factura de la energía, nos iba a salvar. No hubiera sido impensable en ese caso que los estudios demostrativos del calentamiento apocalíptico indiscutible vinieran financiados por alguna oportuna fundación del señor Burns. A todo esto el señor Burns acaba recibiendo un disparo a cuenta de todo el asunto, por lo que cabe sospechar que Bill Gates se perdió ese episodio, es más intrépido de lo que parece en sus negocios o a fin de cuentas no se cree a pies juntillas lo de que todo ha sido ya predicho por los Simpson.

X

x

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja