De espaldas a la libertad

La ley Celáa da la espalda a la libertad. Hoy volvemos a mostrar nuestra oposición frontal a la misma, en la calle, junto a miles de personas de toda España que están despertando y tomando conciencia de las consecuencias que va a tener la aprobación definitiva de esta ley, a través de la cual el Estado se introduce de forma lenta pero firme en las decisiones que tomamos acerca de la educación de nuestros hijos. Con la falsa excusa de dar igualdad de oportunidades, nos roba la libertad.

La educación teje el corazón de una sociedad, y secuestrarla en el sectarismo ideológico es la estrategia ideal para dominar a la población. Sin embargo, eso tiene fecha de caducidad, porque la naturaleza propia del hombre, que ancla sus raíces en la libertad y en la búsqueda de la verdad, siempre resurge de las cenizas. Nosotros construimos para ese resurgir, y plantamos semillas de esperanza.

Pero ahora estamos en el momento del fuego abierto: el ataque es frontal y hay mucha prisa. Así, se ha eludido el trámite de consultas y debate público con la comunidad educativa.

Es una ley que no garantiza libertades fundamentales, y lo que sí asegura es el adoctrinamiento a través del control del Gobierno. Por eso la recurriremos ante el Tribunal Constitucional.

Se propone educación afectivo-sexual, con perspectiva de género, curricular, desde los seis años. Sin que los padres puedan dar consentimiento expreso a ese tipo de educación. En este sentido, va contra la libertad de conciencia, y propone una educación laicista que no respeta el principio de neutralidad ideológica y el principio de laicidad positiva, vigentes en el Estado español, y que se consuma en el trato a la asignatura de religión, que queda desprovista de todo valor académico sin ni siquiera programar una asignatura alternativa, vulnerando el Acuerdo internacional con la Santa Sede.

Esta educación con “perspectiva de género” consiste en explicar ideas descabelladas y faltas de fundamento acerca del sexo y del género a los niños. Nos oponemos -y ahí sólo queda VOX- porque muchos niños, precisamente por ser niños, no tienen la cabeza puesta en eso y porque es una intromisión en la intimidad de las personas. Disociar sistemáticamente la sexualidad de la afectividad en el amor reduciendo lo humano a un puro instinto primario y animal no hace más que debilitar a la persona. Lleva a la desesperación, porque la desprovee del sentido al que está llamada por su propia naturaleza, como ser humano. 

No hay verdadera educación sin libertad  y no puede existir libertad sin amor, cuyo espacio fundamental de desarrollo es la familia. Éste es el ámbito primario y natural  del desarrollo afectivo sexual, donde se despliegan los valores, se trabajan las virtudes y afianzan las fortalezas. La familia, que constituciones como la italiana reconocen como sociedad natural, es el terreno fecundo para no caer en una clase de orfandad psicológica que genera aún mayor desarraigo, desorden y desorientación. Orfandad que se convierte en el terreno fecundo para implantar la agenda ideológica social-comunista.

Este proyecto de ley constituye un ataque directo a la enseñanza en español en las aulas de Cataluña, País Vasco, Galicia, Comunidad Valenciana y Baleares, a través de la enmienda a la disposición adicional 38, que elimina el español como lengua vehicular de la enseñanza en… ¡España! La lengua que hablan más de 500 millones de personas en el mundo, es arrinconada y denigrada en su patria de origen. La lengua que, como dicta el art. 3.1 de la Constitución, todos los españoles, no solo tienen el derecho de usar sino también el deber de conocer.

Es el proyecto de ley de un gobierno débil e ineficaz, aliado con grupos separatistas, que tienen el firme propósito de utilizar la educación para la ruptura de España.

Tampoco se elabora la ley a partir de un adecuado diagnóstico de las razones por las que España tiene unas elevadísimas tasas de fracaso escolar y unos resultados llamativamente bajos en las pruebas de comprensión lectora y cálculo matemático. Lo que se hace es igualar a la baja en lugar de promover la excelencia.

Se ataca el modelo de escuela concertada en general, y de forma particular la educación diferenciada. Se elimina el criterio de demanda social, y se deja en manos de cada administración educativa, y no de los padres, la decisión de admisión de alumnos en los distintos centros. Es, además, una estrategia de vaciamiento progresivo de las escuelas infantiles, y de forma significada, de los Centros de Educación Especial, abocándolos al cierre, por un planteamiento exclusivo de la educación inclusiva. Todo bajo el concepto difuso de “segregación”, palabra talismán en la que cabe todo lo que no es estatal.

Aparece así como obligatoria una asignatura de valores cívicos en la que el Gobierno impondrá su agenda ideológica, cuya última finalidad es la fragmentación de la persona: se la desprovee del sentido, de su identidad, su origen, su memoria y su patria.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

   Dar de baja