Los presos de ETA, una especie en vías de extinción

Redacción 28 agosto 2019 Noticias
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Los presos de ETA son un asunto recurrente en los medios y en el debate político. Lo que sufren. Lo que sufren sus familias. El sufrimiento añadido cruel e inhumano que se les inflige. Lo malo que es el estado español.

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Periódicamente asistimos a manifestaciones en favor de sus derechos mientras están en la cárcel y a ongi etorris en los que son tratado como héroes cuando la abandonan y son recibidos en sus pueblos y en sus barrios como un referente para los niños y niñas vascas y vascos.

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En las fiestas populares, bares, conciertos, eventos de todo tipo y hasta en los colegios públicos del modelo D los presos de ETA se encuentran normalizados como parte del paisaje, en el anormal paisaje navarro.

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Para una parte significativa de la sociedad y desde luego mayoritaria dentro del nacionalismo los presos de ETA son víctimas del conflicto. Es decir, para una parte del nacionalismo hay un conflicto en el que sólo hay unas víctimas y esas víctimas son los etarras, o bien hay un conflicto muy extraño en el que no hay víctimas y verdugos sino unas víctimas y otras víctimas, que son los presos de ETA. La razón por la cual los presos de ETA están en la cárcel de algún modo queda diluida ya que en el momento en que son encarcelados empiezan a sufrir por estar lejos de sus familias, por estar enfermos o por cualquier otra causa en virtud de la cual ya no son verdugos sino medio verdugos-medio víctimas y al final ya sólo víctimas. Por lo demás todo el mundo sabe que, de no estar en la cárcel, no habría ningún etarra enfermo, ninguno tendría un infarto, todos vivirían con sus padres y jamás tendrían un accidente de tráfico.

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Si le pasáramos a Etxera o a Bildu una hoja en blanco para que nos escribieran una lista con los nombres de los presos de ETA que sí merecen estar en la cárcel nos devolverían la hoja en blanco. No está claro que el PNV o Geroa Bai nos devolvieran la lista con algún nombre. En definitiva, salvo la impunidad todo es intolerable crueldad inhumana contra los presos de ETA.

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El caso, sin embargo, es que se nos acaban los presos de ETA. Son una especie en vías de extinción. Los números cantan.

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La pregunta es por qué el número de etarras encarcelados viene descendiendo de forma tan pronunciada desde el año 2008 en un proceso ininterrumpido. O sea, una cosa es que ETA deje de matar (2010) y otra muy distinta que deje de perseguirse a los terroristas o que dejen de cumplir las penas por los crímenes cometidos. ¿O no lo es? A este ritmo, ¿cuánto tiempo falta para que no quede ningún etarra en la cárcel? ¿Cúal es el tiempo medio que un etarra pasa en la cárcel en este estado español fascista e inhumano? Si un terrorista tuviera que estar 40 años en la cárcel, ó 30, o tan sólo 25… ¿veríamos un descenso tan abrupto del número de presos en los últimos años? ¿O hay algo más en la gráfica que observamos? Si en el 2008 había 762 terroristas presos y en el 2018 sólo hay 265, o sea 497 menos en 10 años, ¿cuántos años quedan a este ritmo para que salgan a la calle los 265 presos que quedan? ¿Cinco años? Desde luego quedarán viudas y huérfanos, ¿pero quedará algún preso de ETA en el año 2024?

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Comentarios (1)
  1. Alambique says:

    Y aún quedan sin resolver más de 300 asesinatos de ETA. ¿Y dicen que la ETA ha sido derrotada? La justicia y el gobierno nacional han cedido al chantaje terrorista.
    Habría que hablar de las instalaciones casi hoteleras en las que viven los terroristas etarras. Piscina, gimnasio… y titulación universitaria regalada.
    Por cierto, los etarras arrepentidos públicamente -que algunos hay- sufren el acoso de sus “colegas· dentro de la cárcel y fuera cuando salen.

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Esta noticia la publicamos el 4 de diciembre de 2008