Creer en la Navidad

Redacción 22 diciembre 2017 Noticias
Imagen de Creer en la Navidad

Dios tiene un grave problema con nosotros que se llama libertad. Podríamos decir que la libertad es la causa de todos los males del mundo. Dios podría haber creado un mundo en el que el mal no fuera posible. En ese mundo, cuando una maceta fuera a caer sobre la cabeza de un paseante, la maceta se quedaría flotando en el aire. Cuando alguien fuera a pegar a su mujer, se le paralizaría la mano. Y cuando una enfermedad fuera a afectar a un niño, un rayo divino la expulsaría de su cuerpo. El problema es que en ese mundo, aunque fuera perfecto, ya no habría libertad, no tendríamos más remedio que ser buenos, y aunque obviamente no habría maldad tampoco habría mérito, ni bondad. Para crear un mundo perfecto Dios, en vez de humanos, lo hubiera tenido que poblar de robots. Así que efectivamente podemos concluir que todo mal (y bien) proviene de la libertad, porque en un mundo perfecto o no seríamos libres o Dios tendría que estar actuando continua y ostensiblemente para evitar el mal. Nuestro mérito en el mejor de los casos sería el equivalente al del que no roba rodeado de tres policías. 

x

Otro problema con el que se tuvo que enfrentar Dios fue decidir en qué momento aparecer entre nosotros a darnos una pequeña guía de comportamiento y orientación sobre nuestro destino. Si hubiera aparecido en nuestra época, por ejemplo, las cámaras le hubieran seguido las 24 horas del día y hubiera resultado imposible no evidenciar más allá de la fe y de toda duda razonable y con carácter universal su naturaleza divina, lo que de algún modo habría equivalido a interferir en ese mundo en el que tiene que haber libertad para que haya virtud y en el que la intervención divina no puede ser permanente y ostensible. Por otro lado, si Dios hubiera aparecido en una época tan atrasada en la que los núcleos humanos estuvieran totalmente desconectados y la información apenas se trasladara, su paso por la Tierra hubiera pasado inadvertido. En realidad es posible que la ventana temporal en la que Dios podía venir a darnos un mensaje no fuera tan amplia como pensamos.

x

Dios tampoco podía aparecer en aquella época bajando de una nube o subido en un rayo, en medio de Roma, dándole una colleja al emperador mientras le entregaba un tablet con un pdf de los Evangelios. Tampoco podría hacer algo semejante presentándose en la Casa Blanca actualmente. Discreción, libre albedrío. Una familia de aspecto normal o un pueblo como Belén hace 2017 años (sí, más o menos, ya sabemos), por las razones ya vistas, no son una forma de llegar ni un lugar tan extraño para hacerlo como podría parecer, ni en el espacio ni en el tiempo.

x

Naturalmente habrá quien no se crea que aquel singular personaje del que hablan los Evangelios era el Hijo de Dios, o siquiera que existió realmente aquel personaje y no es una mera invención. Respecto a lo primero, quizá la mejor prueba sean los propios Evangelios. Es decir, no hay muchos escritos que se le puedan ofrecer a una persona razonable, sin que se muera de risa, diciéndole que esto es tan bueno que podría haberlo escrito el propio Dios. Respecto a lo segundo, obviamente hay muchos argumentos históricos para defender la existencia real de Jesús, pero quizá lo más definitivo sea observar la huella que dejó, al punto que nuestra civilización divide la historia en dos: hasta el Nacimiento de Jesús y a partir del Nacimiento de Jesús. Aunque alguien no haya sentido un terremoto o no haya estado en su epicentro, lo puede deducir cuando le llega el tsunami, aunque sea a muchos miles de kilómetros. El Bosón de Higgs es una partícula que nadie había visto, pero cuya existencia ya se deducía de los efectos que producía. En fin, algo así podríamos decir de la existencia de Cristo. Feliz Navidad y, aunque podrían ser malos, elijan ser buenos y recordar el sentido de esta celebración.

x

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, media: 4,00 de 5)
Cargando...
Comentarios (1)
  1. Urko Jon says:

    Ay va, yo pensaba que estas fiestas eran en honor del olentzero y de la mari domingui y un homenaje a la boina y al chaleco de borrego. Y ahora me cuentan ustedes ésto. Bueno, pero lo del olentzero sigue siendo mucho más antiguo ¿no?

    Bien puntuado. ¿Te gusta? Thumb up 17 Thumb down 0

Encuestas

¿Qué nota le pondría usted a la gestión de Chivite en este primer año de gobierno?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...
Publicidad

El baúl de los recuerdos

Esta noticia la publicamos el 10 de agosto de 2018