El riesgo de que Barcos se lance a inflar la plantilla de la administración mientras el mundo teme otra recesión global

Los gastos de personal del conjunto de empleados de la administración foral ascienden en los Presupuestos de 2016 a 1.179 millones de euros. Como referencia podríamos citar que en 2007, en plena burbuja y con las arcas forales rebosantes, los costes de personal eran de 986 millones de euros. Es decir, mientras de alguna manera se nos ha convencido desde 2007 de que estábamos padeciendo unos recortes salvajes y se estaba desmantelando el estado del bienestar, los impuestos han subido de una manera brutal y los gastos de personal han aumentado en 193 millones de euros.

Otro indicador interesante puede ser que en 2007, según el censo de las elecciones sindicales en la administración foral, había 23.504 empleados públicos llamados a participar. En 2015 el número fue de 24.390. Bien es cierto que en 2011 llegó a haber 26.694, aunque también podría recordarse que en 2004 la plantilla orgánica de la administración foral era de 19.129 empleados.

El gobierno del cambio viene anunciando diversas ofertas públicas de empleo desde su llegada al poder que se vieron aumentadas ayer por el anuncio de una nueva OPE de 80 plazas para policía foral, bomberos y administración central.

Es decir, da la impresión de que volvemos a una fase fuertemente expansiva de la contratación pública, como si no hubiéramos aprendido nada de todos los años de crisis que hemos estado padeciendo.

El riesgo de aumentar gastos estructurales que luego no se pueden recortar

Para empezar, seguimos teniendo déficit público (un 0,7% del PIB en 2015, unos 127 millones si al final hemos sido capaces de cumplir el objetivo). Es decir, seguimos gastando más de lo que ingresamos y por ello seguimos generando más y más deuda cada año. ¿Cuánto vamos a expandirnos antes siquiera de cuadrar el presupuesto?

Además de esto, al contratar más y más empleados públicos estamos generando un gasto estructural que luego, cuando vienen las vacas flacas y caen los ingresos, apenas podemos recortar porque no se puede despedir funcionarios y sólo a un alto coste político se les puede tocar el salario. ¿Qué pasará si, como parecen temer los mercados, el mundo se dirige a una nueva recesión global y vuelven a bajar los ingresos públicos? Sólo por prudencia habría que tener cuidado con volver a expandir el gasto público como si nunca hubiera recesiones ni caídas de ingresos.

Cada mil empleados públicos más, casi un Navarra Arena anual

Si los gastos de personal son de 1.179 millones y tenemos algo menos de 25.000 empleados públicos, esto significa que contratar un empleado público nos cuesta de media unos 47.000 euros. Contratar 1.000 empleados nos cuesta 47 millones de euros anuales que se convierten en un gasto fijo anual, poco menos que un Navarra Arena anual. Si alguien cree que contratar 1.000 empleados públicos es generar empleo y algo inherentemente bueno, sin contrapartidas negativas, que se pregunte por qué no se podría acabar con el paro contratando cinco millones de jardineros municipales y que repase la teoría del cristal roto.

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Comentarios (2)
  1. Descuide NC que la Barcos va a contratar miles de funcionarios sin importarle presupuestos ni economías exteriores, déficits o deudas que valgan.
    Por dos razones principalmente, la primera porque se colocan a ellos y a los suyos, más pasta para el amigo y el dócil, y más influencia dentro de la administración pública….y su control.
    Y porque les da una ilusa ventana de esperanza a los padres de los niños que que van a ser euskonazificados por toda Navarra, que de mayores sean contratados por el sistema público, quebrado seguro dentro de 20 años, menos con estos al mando.

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  2. ametp says:

    Les importa un pito la sociedad. Sólo trabajan para saciar su odio.

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