La polémica exposición. Continente y contenido. Proyecto “In Memoriam”

Redacción 11 diciembre 2015 Opinión

La polémica exposición “Desenterrados” organizada por el Ayuntamiento nos ha dado oportunidades para reflexionar sobre varios aspectos, entre ellos uno que ha pasado desapercibido: el futuro del Monumento a los Muertos, actual Sala de Exposiciones.

En primer lugar se ha comprobado que la mayoría de la sociedad navarra no está interesada en el “guerracivilismo”, ya que el hecho de que se haya realizado una exposición en favor de los represaliados del franquismo en el monumento que se levantó a los combatientes navarros del bando ganador fallecidos en la guerra, no ha dado mayor problema. Si quizá alguien esperaba crear discordia por este motivo no lo ha conseguido.

Por el contrario los organizadores han conseguido ofender a una gran parte de la sociedad navarra por atentar contra sus convicciones más profundas, creando una polémica que ha trascendido a nivel internacional, llegando a recabar más de 100.000 firmas pidiendo su clausura. Ni la mayoría de la sociedad navarra merece el ataque a sus creencias ni los homenajeados represaliados merecen que se les haya mezclado con esta polémica creada por un Ayuntamiento incapaz.

Creemos que es una burla especialmente hiriente e innecesaria realizar esta exposición en una antigua basílica, y justo poniendo la parte más ofensiva en el lugar donde estaba situado el altar destinado al culto.

Solo una cosa buena ha tenido esta exposición: ha dado a conocer la grandiosidad del Monumento a los Muertos, con la segunda cúpula más grande de España después de la del Pilar. Muchos navarros han podido disfrutarlo al estar abierto.

Está claro que este no es el camino de la reconciliación y que este Ayuntamiento se ha demostrado incapaz de promover en el monumento “un espacio dedicado, principalmente, a la libertad y a la cultura y a la cultura de la Paz y de los Derechos Humanos” tal y como escriben en su programa de gobierno. Más bien han conseguido todo lo contrario.

Por todo lo cual es imprescindible cerrar la exposición inmediatamente, pedir perdón, asumir responsabilidades y dejar tranquilo el monumento, abierto al público como tal, respetando su valor histórico, arquitectónico, artístico y religioso independientemente de ideologías. Es historia y arte del siglo pasado, realizado por otros navarros en otras circunstancias. Las medidas deben ir encaminadas a conservarlo y protegerlo ya que es patrimonio de la ciudad de Pamplona (catalogado), de Navarra y un edificio de interés histórico monumental en España e internacionalmente.

Dado que el Ayuntamiento se ha mostrado incompetente a este respecto proponemos dos opciones:

1- 1- Que el Arzobispado lo reclame por incumplimiento del acuerdo de donación / cesión en el que se explicitaba “El donatario deberá destinar el edificio donado a actos o actividades de estricto orden cultural, educativo, exposiciones artísticas, etc… a tono con la naturaleza y origen de la edificación”, cosa que a todas luces se ha incumplido.

2- En caso de que el Arzobispado renuncie a reclamarlo, debería ser una institución como Príncipe de Viana la que lo gestionara desde el punto de vista puramente artístico, arquitectónico e histórico.

En cualquiera de los dos casos proponemos respecto a la parte superior del monumento (antigua basílica de la Santa Cruz y actual Sala de Exposiciones), que se recupere y mantenga de la manera más fiel posible su aspecto originario (permitiendo que sea visible el conjunto en general y destapando las lápidas, símbolos e inscripciones que no se demuestren clara y explícitamente contrarias a las leyes vigentes), evitando más mutilaciones y cambios irreversibles en su estructura inicial, para que pueda ser visitado y estudiado como lo que es, un conjunto monumental histórico de una época concreta pasada. Y en el caso de que lo gestione el Arzobispado además pueda ser rehabilitado para el culto si lo considera oportuno.

La cripta siendo un cementerio religioso debe ser gestionado por la Diócesis sin intromisiones ideológicas, conservándola tal y como está, con sus enterramientos, de modo que se rija estrictamente por las normas aplicables con carácter general a los lugares de culto y a los cementerios y permitir que, en orden a la libertad de reunión y de culto, la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz pueda celebrar los actos religiosos propios de dicha Hermandad, siendo exclusivamente lugar de culto religioso y cementerio.

Tanto en la parte superior como en la cripta las anteriores soluciones son la mejor opción para que como hasta ahora sigan sin poder realizarse cualquier homenaje o acto de naturaleza política ni exaltadores de ningún régimen, sino solamente celebración de culto religioso y mantenimiento de patrimonio histórico artístico del siglo pasado.

Hay mucho camino por delante para defender la Memoria Histórica de todos desde la reconciliación y la concordia.

Desde este Proyecto “In memoriam” Para la Defensa del Monumento a los Muertos respetamos los fallecidos de cualquiera de los bandos de aquella guerra y las víctimas de la represión previa y posterior a la misma. Igualmente no opinamos sobre los distintos homenajes, monumentos y reconocimientos que puedan hacer las distintas asociaciones en relación a aquellos sucesos que forman ya parte de la Historia, ya que cada cual puede honrar a los difuntos como crea más conveniente. Solo desde el respeto se lograran conseguir las aspiraciones de reconciliación y convivencia que hay en nuestra sociedad.

Felipe Muruzabal en representación del Proyecto “In memoriam” Para la Defensa del Monumento a los Muertos

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Esta noticia la publicamos el 27 de abril de 2011